España: El triunfo de la humilidad

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Comité de Árbitros de Madrid

 

Para los que no sean católicos les diré que San Judas Tadeo es el patrono de las causas difíciles e imposibles. Ni rezándole cada uno de los días en los que España ha ganado pensaba que un lunes 19 de septiembre como hoy yo estaría escribiendo este post en Poblafm y haciéndole la competencia a mi compañero y amigo Iñaqui López.

Para mí la selección eran Rudy, Garuba y los hermanos Hernán Gómez, conmigo de seleccionador hubiéramos jugado con uno menos. Ahora los millones de especialistas en el deporte de la canasta que somos los españoles diremos que conocíamos a cada uno de los integrantes de la selección que ha logrado la medalla de oro más especial por inesperada del baloncesto español.

La realidad es que después de la derrota de España en los últimos JJOO la mayoría veíamos el desierto, la generación se terminaba y el tiempo para formar otra se nos hacía demasiado largo. Rudy Fernández, el último mohicano de un equipo irrepetible y que decidió esperar hasta este Eurobasket ha sido el que ha inyectado el ADN ganador a un grupo de “desconocidos” para el gran público y que nos ha proporcionado una de las grandes alegrías deportivas de los últimos años.

Permítanme que recuerde en el día de la victoria la derrota ante Bélgica porque para mí fue fundamental: los jugadores se dieron cuenta de que su futuro en el torneo pasaba por “la familia”, por sacrificarse en defensa el doble que los demás y creer en sí mismos lo que no creíamos los demás, es decir “seguir engañando al personal”.

Capítulo aparte: Don Sergio Scariolo, autor de esa frase que resume lo que ha sido este campeonato y este equipo. Líder, que una vez más, ha sabido sacar el máximo rendimiento de una selección irreconocible y sin tirón de estrellas y mediático. Desde la humildad, con o sin esos jugadores, que te invitan a tocar metal antes de las competiciones Scariolo no ha cambiado un ápice su gestión del grupo, algo que desde sus inicios ha hecho que España se convierta en un clásico en el pódium y esté a la altura de las grandes selecciones de Europa, las extintas Yugoslavia y URSS.

Esto me lleva a escribir que Scariolo es un entrenador de otra época en esta época en la que las dificultades competitivas se han multiplicado por un millón.

Viendo de lo que han sido capaces en este torneo esperamos con impaciencia la próxima estación y ver como estos “desconocidos” vuelven a viajar a lo imposibles.

Foto de portada: redes @sergioscariolo