Montakit Fuenlabrada murió con las botas puestas ante Lokomotiv

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Lokomotiv Kuban asaltó el fortín del Fernando Martín por 87-91, con un Montakit Fuenlabrada que batalló hasta el último instante.

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Anoche en el Fernando Martín pudimos ver más que un partido de baloncesto, una gran batalla entre dos equipos muy desiguales, pero con la misma ambición y hambre por ganar. Para este partido el conjunto fuenlabreño llevaba consigo en su arsenal todo tipo de armas excepto una muy importante llamada Moussa Diagné. Jugador que fue repescado por el F.C Barcelona Lassa provocando que frente a los krasnovitas tuvieran una gran carencia en forma de rebote.

Conscientes de la entidad del rival y lo mucho que había en juego, el conjunto fuenlabreño salió con total intensidad, con una nueva gran dirección de Hakanson que se echó el equipo a la espalda con dos triples iniciales, y otro más de Ivan Paunic daban la primera ventaja local del choque; provocando el tiempo muerto de Sasa Obradovic. Esa parada hizo reaccionar a los de Krasnodar que, apoyados en Rochestie e Ivlev, echaban abajo la desventaja de -6 para empatar 19-19 a falta de 2 minutos. Una igualdad que se mantendría hasta que llegara la gran jugada de la jornada, con un fantástico alley-hoop de Smits que machacaba el aro de espaldas. Esa canasta ponía el 22-21 con el que finalizaba el primer cuarto.

El inicio de "la batalla de Fuenlagrado"

El segundo cuarto era lo mas parecido a un infierno por la imperial batalla que dirimieron ambos conjuntos, unido al público poniendo su grano de arena a cada acción que el trío arbitral señalaba. Y mas cuando Chema González tuvo que salir del campo de batalla por cometer 4 faltas casi consecutivas. Pero el fusil del calibre 6,75 resultaba muy dañino para el Lokomotiv Kuban, al igual que lo era Rochestie en cada tiro que realizaba para los locales, o Ivlev con el silenciador puesto en su muñeca. Cuando sonó la sirena que anunciaba tregua, el combate estaba siendo completamente nulo porque la igualdad imperaba en el marcador (45-45), y lo más importante es que Montakit Fuenlabrada seguía muy vivo y dispuesto a seguir dando batalla a un equipo de nivel Euroliga.

Los ánimos en la reanudación parecieron calmarse comparado con el cuarto anterior, y aunque los fuenlabreños seguían plantando batalla, poco a poco el Lokomotiv iban ganando terreno llegando a tener una máxima de 8 puntos gracias a jugadores como Zubkov o Vougioukas que tiraban del conjunto ruso. Pero Ivlev, cual soldado británico, pisaba su cardo particular al encararse con O'Leary tras obtener una jugada de 3 puntos. Y con sus aspavientos al público tras ser retirado por Obradovic, le caería una técnica que despertaba a los aliados fuenlabreños justo para la hora de la verdad, porque Lokomotiv Kuban ganaba 61-67 al final del tercer cuarto; pero esta lucha aun no había finalizado porque Montakit Fuenlabrada le quedaba su arma mas poderosa, el gran empujón del último cuarto.

Ludde Hakanson cuajó un excelente encuentro (Foto: Alba Pacheco - encancha.com)

Los últimos 10 minutos de "la batalla de Fuenlagrado" fueron del mismo estilo que los dos primeros cuartos. Muchísima intensidad y una lucha titánica desde la línea de 3. Los de Jota Cuspinera conseguían dar ese gran empujón con un Paco Cruz entonado, y apoyado en Chema González consiguieron poner a los naranjas a un punto. Pero esta vez Collins fue el elegido para liderar a las tropas krasnovitas cuando, restaban 5 minutos para el final de la contienda, y todo estaba por decidir con el marcador de 75-79. Una falta de Chema González lo dejó definitivamente fuera de combate y en su lugar salió Sekulic siendo el jugador más valorado con 16. Un triple de Rupnik a menos de 2 minutos abría las esperanzas fuenlabreñas, y equipo y afición se convertían en uno solo para luchar contra el imperio de Krasnodar. Pero Paco Cruz optó por buscar un 2+1 cuando, quizá, lo más sencillo hubiera sido una canasta a contratabla, y esa estrategia de ataque sirvió para quedar a merced de los de Obradovic. Janning se encargaría de dar el toque de gracia en forma de 87-91 a un valiente Montakit Fuenlabrada  rendido a su afición que supo valorar el encuentro de su equipo que murió con las botas puestas.

EL VESTUARIO