Euroliga Jornada 9 Panathinaikos 82 Real Madrid 80

Dos caras

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Dos caras mostró anoche el Real Madrid. 54 puntos en la primera parte, 26 en la segunda. 67% en la primera parte por el 33% en tiros de campo en la segunda parte. Gran mejoría de Thompkins con 12 puntos y 6 rebotes y partido negado en el tiro para Luka Doncic 19 puntos 5/14 y 8 pérdidas de balón. Cuarta derrota en los últimos cinco partidos de Euroliga.

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Como un jarro de agua fría. Así me sentía el pasado jueves cuando saltaba la noticia de la baja por lesión para el partido de Atenas, de Jeffrey Taylor. No tanto por la calidad del jugador, sino por la necesidad de tener bien sana a toda la plantilla del Real Madrid ante tal plaga de lesiones que sufren los blancos esta temporada. Tras documentarme para la consecución del articulo sobre Felipe Reyes, comprobé la necesidad de que todos los miembros de la plantilla madridista, debía ser un grupo muy unido y que una nueva lesión, por pequeña que fuese, daría al traste a ese trabajo anterior de unión. Todo esto ocurría en pleno proceso de asimilación de jugar en una de las canchas más desquiciantes de la historia del Real Madrid. Panathinaikos y el OAKA, parecen tener una maldición especial para que el equipo madrileño sufra siempre un duro varapalo siempre que le toca visitar a los verdes. Da igual el estado de forma que tengan ambos conjuntos, que siempre la victoria suele caer del lado de los verdes. Anoche, el Real Madrid, volvía a tener una oportunidad de darle la vuelta a este maleficio griego que dura ya demasiados años.

Y ayer parecía que podía ser esa noche especial, la cual el Real Madrid rompiese el maleficio y consiguiese volver a ganar en una de las catedrales del baloncesto europeo. El partido comenzó con un nuevo experimento de Pablo Laso, colocando a Santiago Yusta como compañero de interior de Edy Tavares. Sorprendía en backcourt merengue con Doncic, Campazzo y Causeur. Uno de ellos tendría que encargarse del habilidoso James Gist que compartía quinteto con Singleton y el mayor de los Antetokounmpo, Thanasis. Extrañamente, los primeros puntos locales, llegaron de la mano del francotirador Matt Lojeski – ex Olympiacos – que con 8 puntos consecutivos, ponía el 8-2 en minuto y medio, que a más de un madridista le dieron ganas de apagar el televisor e irse de compras en el famoso Black Friday. Pero increíblemente, el Real Madrid no se desanimó. Dos acciones consecutivas de Santiago Yusta, devolvieron al Real Madrid al partido. Yusta volvió a demostrar en sus únicos 8 minutos en cancha, de ser un jugador capaz de contribuir acertadamente en el rol de este Real Madrid. Un dos mas uno y un posterior tapón de Walter Tavares, acompañado de cinco puntos consecutivos de Luka Doncic, daba la primera ventaja del partido al Real Madrid 13-17 minuto 5. Los blancos realizaban un gran partido, con un gran acierto en el lanzamiento, haciendo fácil lo difícil y volviendo a llenar las ilusiones de los aficionados. Luka Doncic con sus 10 puntos en el primer cuarto, se bastaba para enfrentarse al duro y físico juego interior de Panathinaikos con James Gist de estilete. Los 7 puntos de Fabien Causeur y los 5 puntos y 3 rebotes de Edy Tavares, ayudaron para que los blancos se fuesen al final del primer cuarto por delante en el marcador 23-28. El acierto blanco era tremendo 61% en tiros de campo y un extrañísimo 9/9 en tiros libres – por ser en un cuarto y más jugando en Atenas – siendo lógico el exultante 37 en valoración. Todo funcionaba plenamente en el lado madridista y hacía olvidar las 3 pérdidas de balón del primer cuarto.

La segunda unidad madridista seguía manteniendo una fuerte intensidad, siendo ahora el juego interior los protagonistas del partido. 8 puntos sin fallo entre Felipe y Thompkins, ponían una máxima diferencia de 12 puntos para el Real Madrid en el minuto 13. Nuevamente, Trey Thompkins demostraba su calidad que tanto esperaba producir para la algarabía de los fans madridistas. Xavi Pascual – entrenador local – intentaba frenar el curioso poderío interior madridista, contando con la torre Ian Vougioukas, pero fue insuficiente, ante un Real Madrid muy acertado en el lanzamiento, 33-41 minuto 15. Nick Calathes – el otro jugador, junto a Luka Doncic, más aproximado a conquistar algún día un triple doble – iniciaba su ronda de asistencias para Singleton y Nikos Pappas, consiguiendo un buen 52% en tiros de campo, pero los blancos tenían “la manita tonta” con Trey Thompkins y Felipe Reyes a la cabeza, con un 63% en tiros de campo. Los 9 puntos y 5 rebotes conquistados por Trey Thompkins demostraron la mejoría ya ofrecida en Sevilla el sábado pasado contra el Real Betis. Los 8 puntos de Felipe Reyes y 3 rebotes y los 7 puntos con 4 rebotes de Walter Tavares, hacía presagiar un buen encuentro madridista, dispuesto a eliminar fantasmas del pasado en el OAKA. Ayudó mucho también la intendencia de Rudy Fernández, nuevamente enorme anoche, con 6 puntos 2 rebotes y 3 asistencias al descanso. Un descanso al cual llegaron los blancos con su máxima ventaja en el primer tiempo, 40-54. 54 puntos en 20 minutos, con un 67% en tiros de campo, con una segunda unidad que funcionaba a la perfección con un increíble 74 en valoración, pese al mal segundo cuarto de Luka Doncic con 0/3 en tiros y nada menos que 4 pérdidas de balón en ese cuarto. Un sueño de partido estaba realizando el Real Madrid. Un sueño que comprendía en un gran acierto en el tiro y unos números de escándalo de su juego interior con 35 de los 74 puntos de valoración conseguido por ellos. Jugando con 9 jugadores, dando reposo a Jonas Maciulis, Dino Radoncic y Jaycee Carroll. Un sueño que era real y queríamos seguir disfrutando.

Pero la segunda parte fue otra historia. La defensa de Panathinaikos subió su intensidad, forzando a malos lanzamientos blancos, incluidos de un nervioso anoche Luka Doncic que consiguió un 1/6 en tiros de campo jugando hasta 26 minutos de 30. Todo ello y tres pérdidas de balón en menos de tres minutos, provocaba el acercamiento en el marcador del cuadro local. Un 9-0 de parcial de dos minutos colocaba el 49-56 aún para el Real Madrid que debía reaccionar ante la intensidad mostrada por el Panathinaikos de Xavi Pascual. El parcial – junto a las pérdidas – seguía subiendo con el paso de los minutos para igualar al máximo el encuentro. Los puntos de Panathinaikos caían en el cesto del Real Madrid hasta un parcial de 16-3 en 5 minutos, cortado por la única canasta del cuarto de Luka Doncic 56-61 minuto 26. El sueño plácido que tenía el partido en la primera parte, se estaba convirtiendo en pesadilla, siendo James Gist y KC Rivers, los jugadores que daban pánico a los aficionados madridistas, que veían como ambos conquistaban hasta 8 puntos cada uno para meterle más presión al juego del Real Madrid que apenas podía producir en ataque. Rudy Fernández daba un respiro al Real Madrid con un triple y un robo de balón que trajeron la calma al equipo blanco, que había visto como Panathinaikos le empataba el partido tras un parcial de 22-6 en 8 minutos. Al final, consiguió el equipo español, en irse con ventaja 64-69 al final del tercer cuarto. Pero nos habíamos despertado del sueño de la primera parte, con sudores fríos y con taquicardias. Necesitados de comprobar si el resultado era verdad, tras el +14 del descanso hasta este +5. Los aficionados y jugadores del Real Madrid, rezaban porque los verdes se apagasen durante los últimos diez minutos de juego. Pero iba a ser complicado, con las 11 pérdidas – 5 en este cuarto, 3 de Tavares – de balón y los escasos 15 puntos anotados – 7 de Facundo Campazzo – se antojaba complicado, pero los de Laso, no se iban a dar por vencidos, con el 64% en tiros de campo, aun en pie.

Pero de la misma manera que sucedió en el inicio del tercer cuarto, un KC Rivers espectacular, deseaba apuntillar a su ex equipo. Cinco puntos consecutivos del de Charlotte colocaban nuevamente a tiro a los locales 72-73 minuto 35. Por el lado madridista, nuevamente Luka Doncic volvía a sentirse desdibujado en la cancha. Hasta 8 balones perdió el esloveno, a pesar de los gritos de su entrenador solicitándole calma al subir la bola. Los blancos veían los segundos como minutos, y los minutos como horas. Tanto es así que nuevamente KC Rivers ejecutó desde el triple para poner por delante después de muchos minutos a Panathinaikos 77-73 minuto 37. Ya no parecía cuestión de acierto, sino cuestión de fe. Los jugadores blancos se encontraban tocados. Solamente anotaron 2 de sus 13 lanzamientos en el último cuarto, mostrando una cara muy diferente a la de la primera parte. A pesar de ello, un triple a lo Marcelinho Huertas – a una pierna – de Luka Doncic, volvía a dar esperanzas a los madridistas que llegaron por delante en el marcador 77-78 al último minuto. Pero un enésimo error de Luka Doncic en el intento de penetración, propició el triple de Pappas que sentenció el encuentro. Los tiros libres y una pésima acción final diseñada para los 17 segundos finales, daban al traste con el gran inicio de partido del Real Madrid, que hizo soñar a sus aficionados con la victoria en la inexpugnable cancha del OAKA de Panathinaikos.

Rudy Fernández con sus 9 puntos 5 rebotes y 4 asistencias, fue el madridista más destacado, acompañado por Felipe Reyes con 12+8 y Trey Thomkins 12+6. El máximo anotador fue nuevamente Luka Doncic con 19 puntos con 5/14 en tiros, muy estropeada en la segunda parte y con 8 pérdidas de balón. Aun asi, confío en la ilusión y las ganas del crack esloveno en liderar al equipo, aunque quizás debamos comprender, que lo importante no es ser el máximo anotador, sino ser un equipo y ganar juntos. Es la cuarta derrota en Euroliga de las últimas seis partidos. Recordar que no es tan importante los resultados ahora que las sensaciones. De las 4 derrotas, 3 de ellas han sido por 7 puntos o menos. Confianza ciega en este equipo, que se mantiene en su objetivo de acabar entre los 8 primeros de la competición, a una victoria de ser cabeza de serie y a dos de ser líder de la emocionante Euroliga.