Final Four 3º y 4º puesto REAL MADRID 70 CSKA MOSCU 94

Duro final de una Euroliga histórica

Una mala Final Four no puede tirar por tierra una brillantísima Euroliga.

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Tras su clara derrota ante el CSKA de Moscú la imagen ofrecida por parte del Real Madrid ha quedado oscurecida tras su brillante Liga Regular de la máxima competición internacional. El objetivo del Real Madrid era la Final Four y el título, el mejor colofón.

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Desgraciadamente estamos acostumbrados a analizar una temporada por el resultado final que se consiga. Recuerdo los palos que se le dio a Pablo Laso en la Final Four de Londres en 2013 por haber perdido una ventaja de 17 puntos en el segundo cuarto frente a un Olympiacos de un Spanoulis capaz de anotar todos sus puntos en la segunda parte. Pero nadie se acuerda de que aquel equipo tuvo un balance de 21-8 y que contaba con un jovencito llamado Nikola Mirotic que promediaba 13 puntos de valoración y que jugaba su primera final de Copa de Europa tras 18 años. Pero aquella derrota sirvió para determinar a miles de analistas que aquella temporada fuese un fracaso apuntando, como es habitual, a los jugadores menos destacados en aquella Final Four. Una temporada salvada tras haber vuelto a conquistar una Liga Endesa en un quinto partido en el Palacio de los deportes ante el FC Barcelona. Nadie recordará el 61-15 de balance en aquella temporada.

En la temporada siguiente – la 2013/2014 – el equipo blanco llegaba nuevamente a una Final Four esta vez en Milán. Esta vez eran favoritos tras haber barrido por 62-100 al FC Barcelona en semifinales, pero un sorprendente Maccabi Tel Aviv venció nuevamente en la prórroga gracias a una fantástica actuación de Tyresse Rice, conocido posteriormente como un arma letal contra el equipo blanco. Nadie se acordará de que Sergio Rodríguez fue el MVP de aquella euroliga, ni tampoco del 25-6 de balance en competición europea.

La temporada 2015 fue la conocida como la temporada del Repoker. Supercopa, Copa del Rey, Euroliga, Liga Endesa y Copa Intercontinental fueron ganadas por el conjunto blanco. Pero nuevamente los analistas deportivos incidieron en la importancia de Nocioni para llevarse aquel título. Y no les falta razón, ya que el Chapu consiguió 12 puntos y 6 rebotes con 18 de valoración en aquella Final Four. Pero nadie recordará que aquella Euroliga, Andrés Nocioni conseguía 9 puntos y 4 rebotes con 8 de valoración de media en los 29 partidos disputados. Pero nadie se acuerda que Rudy Fernández – 15.8 de valoración – Sergio Llull – 13.9 de valoración – y Felipe Reyes – 13.1 de valoración – estuvieron en mucha mejor forma en aquella competición.

Todos nosotros tendemos a recordar el último partido y la imagen ofrecida en él. Es lógica la decepción de jugadores y aficionados madridistas por el pobre espectáculo ofrecido por el Real Madrid este fin de semana. Oportunidad perdida es lo que más he escuchado tras la derrota del viernes pasado ante el Fenerbahce. Argumento alimentado tras ver la pobre estadística blanca tras haber deslumbrado a Europa siendo de los mejores en las estadísticas globales de la competición. Es verdad, da rabia haber perdido la oportunidad de conseguir levantar un nuevo título, pero no debemos olvidar, todas las trabas que traía la competición. Clasificarse para los playoffs, conseguir la ventaja de campo y llegar con opciones físicas de jugar una Final Four tras 34 duros partidos acompañado de los 32 partidos jugados de Liga Endesa, los 3 de Copa del Rey y el primero de la Supercopa jugado allá por Octubre.

El partido de ayer no tenía ninguna repercusión a pesar de tratarse de todo un Real Madrid – CSKA de Moscú quienes fueron los dos mejores de la temporada regular. Un dato que muchos quieren utilizar para darle una nula importancia al nuevo formato de la Euroliga dado que la final de la misma la jueguen el tercero y el quinto de la misma. Caso error amigos. Hasta que ese quinto clasificado no ha jugado la Final Four, se le recriminaba el haber descendido de la tercera plaza a la séptima en apenas dos semanas, salvando ese quinto puesto, curiosamente venciendo al FC Barcelona en la prórroga y la victoria del Real Madrid ante un Anadolu Efes. Pero el deporte no tiene pasado, sino mucho presente y demasiado futuro. Algo con lo que afortunadamente no estaban de acuerdo Pablo Laso e Itoudis en la tarde de ayer, no permitiendo que ninguno de sus jugadores superase los 25 minutos de juego. Un partido que para nada va a emborronar la temporada de ambos equipos en Europa que se saben favoritos de volver a la final a cuatro de la temporada que viene, porque esa es su ilusión y la de los miles de sus aficionados. Aficionados que ahora están decepcionados, buscando culpables y cabezas de turco a quien echarles la culpa. La culpa de haber quedado eliminados en semifinales de toda una copa de Europa sin detenerse a comprobar que en su plantilla tienen al MVP actual de la competición como Sergio Llull con 16 puntos y 6 asistencias para 17 de valoración, consiguiendo hacer olvidar a todo un Sergio Rodríguez, jugador siempre vital en el esquema de Pablo Laso. Esquema en el que ha sabido encajar Luka Doncic, premio al mejor joven de la competición gracias a sus 7 puntos 5 rebotes y 4 asistencias para 13 de valoración.

Ellos han recibido su premio por sus actuaciones individuales, pero ha sido el conjunto quienes han logrado llevar al Real Madrid tan arriba. Los 14 puntos de valoración de media de Gustavo Ayón sumados a los 13 de Anthony Randolph y los 10 de Othello Hunter han ayudado al equipo para rozar los 100 de valoración, que creerme, son una auténtica barbaridad ante equipos de la talla con los que ha jugado el Real Madrid esta Euroliga. Son también 85 puntos anotados, con casi un 50% de acierto, 36 rebotes y más de 20 asistencias. En resumen, que no es solo Sergio Llull y 11 once más, sino que son un equipo muy unido y competitivo. Un equipo donde todos los jugadores son válidos, porque todos aportan, desde el jugador con más minutos hasta el que menos disputa.

El Real Madrid se despide de la Euroliga con dos derrotas, dando una mala imagen en la Final Four y cediendo en el duelo más importante de la temporada europea. Dejando dudas por las actuaciones de Luka Doncic, Rudy Fernández o cualquier otro que vosotros queráis añadir, que tras la actuación en la Final Four – según los analistas – van a estar en el ojo del huracán de aquí hasta el final de la temporada. Una temporada de la cual queda un mes para luchar por la Liga Endesa, la cual el Real Madrid ha sabido mantenerse en cabeza en el tramo importante de la temporada. Pero claramente, nada de lo que escriba ahora de la Liga Endesa valdrá, porque todos esperaremos al último partido para valorar la actuación madridista.

Pero permitirme que yo esté orgulloso del camino ofrecido por el Real Madrid en los 36 partidos jugados, que me sienta frustrado por el resultado de esta Final Four pero que comprenda que el verdadero objetivo de este equipo era llegar a la Final Four más exigente de la década y el titulo no era más que un sueño y una ilusión que seguro volveremos a tener la temporada que viene.