Euroliga Jornada 19 Unicaja Málaga 80 Real Madrid 75

Fin de fiesta

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La racha de 13 victorias consecutivas, terminó anoche en Málaga en un partido donde el Real Madrid pagó su mal inicio con 27 puntos en la primera parte. Los 15 rebotes ofensivos de Unicaja y el 13/37 en triples del Real Madrid hicieron el resto, donde solo Luka Doncic destacó en el plantel del Pablo Laso. Los blancos siguen 4º de la clasificación a una victoria del segundo puesto y cuatro por encima del noveno.

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Ya lo avisábamos el pasado domingo, tras la victoria del Real Madrid ante Montakit Fuenlabrada en la Liga Endesa. La semana europea que se avecinaba, iba a ser realmente importante. No tanto por los cambios que se pudiesen producir en la clasificación de la Euroliga, donde el Real Madrid se mantenía en una cómoda 4ª posición con 11-6 de balance, sino por el mantenimiento de la formidable racha del conjunto madridista que duraba ya 11 partidos consecutivos entre Liga Endesa y Euroliga. Jugar en Euroliga contra equipos españoles, siempre le ha dado problemas al Real Madrid, quizás porque se conocen bastante bien. Y tras la maravillosa victoria conseguida el pasado martes ante Baskonia, el Unicaja de Málaga esperaba a los jugadores de Pablo Laso, con las ganas e intensidad con la cual reciben siempre en la ciudad andaluza a los blancos. Además, Joan Plaza, siempre ha sido conocido por preparar con más ahínco que nunca, los partidos contra los mejores equipos de Europa. El Real Madrid visitaba a Unicaja, con la firme idea de seguir sumando victorias - sería la octava – consecutivas en la competición continental, mientras que los malagueños, venían con tres derrotas consecutivas. Todo hacia indicar que el Real Madrid se haría con la victoria y seguiría disfrutando de su particular fiesta, pero había un problema. Esto es Euroliga y afortunadamente, los 16 equipos en competición son sobradamente válidos para ganar a todos sus rivales, sean de la categoría que sean.

Y de hecho Unicaja quiso demostrar ante su afición, que no tenía miedo de encontrarse ante el tercer clasificado de la competición y en el primer cuarto dominó a los blancos que se encontraban desbordados desde el primer minuto de juego. Aun así, el equipo blanco comenzó bien, con un 0-3 de inicio en dos minutos. Pero la intensidad típica del equipo de Plaza y el mal inicio de partido de Facundo Campazzo – 0 puntos, 2 pérdidas y -2 de valoración en 7 minutos del primer cuarto – modificó por completo el transcurso del partido, haciendo reaccionar a un Unicaja de Málaga, que desde el triple – 3/3 en dos minutos – iniciaba un parcial de 9-0 en esos dos minutos para incendiar al Carpena en apoyo a los suyos. El acierto en el triple era fundamental de inicio, donde Unicaja conseguía un 3/5 por un 1/5 el Real Madrid. Resultaba curioso ese dato, porque los de Laso, solo habían intentado un tiro dentro de la zona en 5 minutos. Podríamos plantearnos que fuese una mala idea los lanzamientos exteriores, pero Joan Plaza, había sabido diseñar una muralla verde donde los jugadores madridistas se encontraban incapaces de sobrepasar. Pero el marcador seguía sin moverse, solo un 9-3 en 5 minutos, era poca anotación para un Real Madrid que seguía sufriendo del mal día de su director de orquesta, Facundo Campazzo. Pablo Laso se dio cuenta y realizó la sustitución del argentino por el genio Luka Doncic. Mejoraron los blancos con la salida del esloveno con un 2-7 de parcial en dos minutos para devolver la igualdad al encuentro, pero anoche, los malagueños estaban bastante acertados desde el triple, con un 4/9 en el primer cuarto, mientras que los blancos se obcecaban con un 3/10 desde el exterior. Todo ello permitía el despegue andaluz en el marcador para llevarse el primer cuarto por 20-15. Bordeando el 50% en tiros de campo y con una gran defensa, los malagueños presionaban a un Real Madrid, que despertaba tarde de su letargo que, pese a tener 9 rebotes y 4 asistencias, se encontraba con un mal 35% en tiros de campo y ya 4 pérdidas de balón.

Las estadísticas indicaban que la mejoría del Real Madrid tendría que venir por elevar su acierto en el lanzamiento y subir la intensidad defensiva. Se esperaba, por tanto, que la segunda unidad, devolviera la tranquilidad a los aficionados madridistas que contemplaba el partido. Pero el ataque madridista seguía atascado, con dos pérdidas más en los dos primeros ataques del cuarto y corriendo detrás del rival cuando salían al contrataque. Y a las pérdidas, se sumaba el desacierto en el lanzamiento y a más contrataques de Unicaja que parecía romper el partido consiguiendo un 10-0 de parcial en 4 minutos, que ponía un muy peligroso 30-15 en el minuto 14. Efectivamente, el Real Madrid no había conseguido anotar en el segundo cuarto, y si echamos la vista atrás, el parcial ya era de 17-5 en 5 minutos de juego, cortado por un triple de Jeffery Taylor. A diferencia de lo ocurrido en el fatídico partido de Euroliga, del pasado noviembre contra Baskonia, el Real Madrid seguía peleando contra molinos de viento que creía que eran gigantes. Pero, en la noche de ayer, Unicaja sí pareció ser gigante durante ese segundo cuarto. Pablo Laso no daba con la tecla y devolvió el cambio del primer cuarto, sentando a Doncic – de lo mejor en el segundo cuarto con 7 puntos – por Campazzo que esperaba haberse relajado y recuperado su mejor nivel. El acierto en el triple volvió tímidamente a la estadística madridista, con un 2/3 en 3 minutos que iniciaron un parcial de 0-8 en 3 minutos para acercar nuevamente a los blancos, pero todo ese acierto, seguía siendo un espejismo y los blancos veían muy lejos al matricula del conjunto malagueño. Únicamente 23 puntos en 18 minutos, 12 de ellos en 5 minutos y 8 más en apenas 3 minutos, denotando unos problemas de acierto preocupante. Encima la sequía y el mal día, seguía acompañando a Facundo Campazzo que volvió al banquillo con 3 personales, 0 puntos y un -1 en valoración. Solo Doncic, parecía estar algo acertado en el equipo de Laso, con 7 puntos y 2/3 en triples, algo muy concluyente viendo el 6/18 horrible de todo el equipo al descanso. Un descanso que llegaba con un claro 38-27 para el Unicaja, que pese a tener un 44% de acierto, llevaba 17 rebotes, 8 de ellos en ataque. Pocos puntos, pero suficientes para derrotar con justicia al Real Madrid con un vergonzoso 32% en tiros de campo y 9 pérdidas de balón, para los increíbles 27 puntos anotados en 20 minutos. Y es que solo Luka Doncic destacaba algo entre el mal juego del Real Madrid.

A pesar de todas las pésimas noticias que dejaban la primera parte, la desventaja del Real Madrid era todavía salvable. Pero a lo mejor no solo acierto necesitaba el cuadro madrileño, sino además de esa entrega y carácter que le presupone a este conjunto y que no da nunca un partido como perdido. Y en 50 segundos, dio brotes de volver a pelear el partido. 0-5 y la férrea intensidad defensiva, colocaba el 38-32 y el silencio en el Martín Carpena de la ciudad andaluza. Por fin parecía que los blancos resurgían de su letargo de la primera parte, con Thompkins y Tavares volviendo a anotar debajo del aro y consiguiendo ya 7 puntos en 3 minutos, algo que en la primera parte, parecía un milagro. Pero lo que se mejoraba en ataque, no se lograba en defensa. Unicaja seguía anotando, consiguiendo igualar el parcial en este cuarto, no tanto por su acierto como por su facilidad de recoger los rebotes de la canasta madrileña, con 10 capturas en 24 minutos de juego, algo que nos volvía a recordad las bajas de Randolph, Kuzmic y Ayón que los aficionados llegaron a olvidar durante los 42 días que duraba la racha de victorias madridistas. Los minutos pasaban y los nervios de los jugadores de Pablo Laso se acentuaban de tal manera que terminaban descentrados. Tal desesperación como las 4 faltas de Edy Tavares, realizando un feo gesto no se sabe si al Showman LaMonica o al público de Málaga cuando los blancos intentaban volver al partido. Tras todo ello, el resultado era 48-39 minuto 25, con un buen Tavares con 6 puntos y 4 rebotes y Trey Thompkins con 8 puntos y 3 rebotes. Fue el momento de buscar un héroe para liderar la nave madridista en el partido, igualado en el marcador, pero muy lejano en sensaciones. Hasta que apareció Luka Doncic con apenas 5 puntos, pero 2 rebotes y 2 asistencias más en el tercer cuarto y llegar a los 18 de valoración. El Real Madrid había conseguido engranarse en ataque y la motivación, tras la técnica a Tavares, devolvió la alegría al Real Madrid. Un 2+1 de Felipe Reyes – desaparecido al descanso – permitió un 0-9 de parcial en 2 minutos que acercaban al máximo al cuadro blanco en el marcador, que pudo ser mayor de haber concedido los árbitros una canasta legal a Jaycee Carroll en un contrataque que acabó en tapón de Soulade después de que la bola tocase el tablero. Tras 28 minutos, el partido se había igualado a 48 y personalmente, veía más cerca el triunfo blanco ante un cansado Unicaja. Unicaja había descendido su porcentaje hasta el 43% de acierto y el Real Madrid, debía aprovecharse de ello. Debía, pero no podía. No podía porque no era la noche para el acierto en los triples. Un 10/27 al final del tercer cuarto, dejaba el porcentaje general en 40%, muy lejos de lo conseguido por los de Laso durante esta temporada. Lo que pudo ser una bonita remontada, se quedo en el 57-52 del final del tercer cuarto. Con un balance de 19-25 para los blancos, que habían conquistado casi los mismos 27 puntos que de toda la primera parte. El error en el triple y los rebotes ofensivos de Unicaja, no permitían a los blancos, recuperar el liderazgo en el partido.

Durante los 10 últimos minutos, el Real Madrid de la mano de Luka Doncic lo seguía intentando. Era el único madridista que estaba acertado en ataque con 16 puntos 5 rebotes y 3 asistencias. Pero era un querer y no poder, la resaca madridista se empezaba a notar porque, pese a seguir anotando, Unicaja seguía recuperando balones con los 15 rebotes ofensivos conquistados de los 38 en total. Ello sumado al magnifico momento de Adam Waczynski desde el triple, 3/3 en este cuarto, dejaba un difícil 68-59 minuto 35. Los blancos volvieron a conseguir 23 puntos en este cuarto, pero poco pudo hacer por culpa de su mala gestión reboteadora y su nefasto 35% tras 37 tiros de 3. No fue un buen partido para el Real Madrid que a pesar de conseguir 73 puntos, fueron a través de 13 triples para 37 intentos y un mal partido de jugadores claves como Campazzo que consiguió 5 puntos o Tavares y Thompkins que últimamente nos tenían mal acostumbrados llegando a los 10 puntos en valoración. Es el fin de una racha, el corte de 42 días sin perder, de 14 victorias en 15 partidos, de un equipo que ganaba todo lo que jugaba sin 4 jugadores claves. Se han despertado de la fiesta con una pequeña resaca, no provocada por las victorias, sino por los errores en el tiro y sobre todo por el gran partido realizado por el Unicaja de Málaga. Acabada la racha, comienza el momento de recuperarse y levantarse como siempre ha hecho este Real Madrid.