Copa del Rey Final: Real Madrid 93 FC Barcelona 94

Gana el baloncesto, pierde la Liga Endesa

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El FC Barcelona, se proclama Campeón de Copa, en un final de partido surrealista, donde dos decisiones arbitrales, se cargan el esfuerzo y la calidad de dos grandes equipos que lucharon para ganar un partido dentro de la legalidad. Thomas Heurtel fue nombrado MVP tras sus 22 puntos y 6 asistencias. Gustavo Ayón fue el mejor del Real Madrid, con 12 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias. Gane quien gane, la actuación arbitral, ha manchado enormemente, la gran imagen del baloncesto.

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Otra vez vuelve a ocurrir. El baloncesto vuelve a dar una lección a todos aquellos aficionados de otros deportes, que solo se sientan a ver un partido cuando se juega una final o es un Madrid vs Barcelona. También es otra lección a aquellos aficionados que gritan estar cansados de ver en finales a los dos clubs más potentes económicamente de España. La final de la Copa del Rey fue una oda a los millones de aficionados a este deporte. Una batalla campal de 45 minutos que se decidió en la última jugada del partido. Dos equipos que igualaron en todo, sin jugadores sin aportar trabajo y energía. Como ya he dicho en alguna ocasión, el resultado es al final quien te lleva la ilusión por ganar o la desilusión por perder. Ayer, afortunadamente, ganó el baloncesto. Millones de personas pudieron ver lo bonito que es el juego de la Liga Endesa, lo emocionante que son sus partidos y lo ajustados de sus resultados. Pero ayer también, pudimos comprobar el flojo nivel arbitral que tenemos en nuestro país, con dos jugadas flagrantes, que sonrojaron a todo el "planeta basket" español.

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Llegaban a la final de la Copa los dos mejores equipos de la competición, sin duda. Un Real Madrid enrabietado, tras su discutible último mes, ha vuelto a demostrar en la Copa su cara más amable y una calidad exquisita. Enfrente, un Barça Lassa, que personalmente creo ha mejorado en mucho al de los últimos años. Su presión defensiva y el acierto a la hora de escoger bases le hace ser un rival peligroso para todos los títulos de la temporada. Campazzo, Causeur, Deck, Randolph y Ayón volvía a ser el quinteto inicial de Pablo Laso para afrontar la finalísima. El partido comenzó como esperábamos, con mucha anotación, lo que hacía presagiar que ganaría el mejor, ya que no nos valen los empates. Y es que, de los primeros siete tiros a canasta, seis fueron dentro para colocar el 7-9 en el minuto tres. Y fue el momento del FC Barcelona para enseñar sus armas y con un parcial de 0-10 se marchaba en el marcador 7-14 en el minuto 5. La defensa azulgrana empezaba a funcionar y los jugadores del Real Madrid empezaban a acometer su mayor error: la precipitación. 2/8 fue el triste acierto de los blancos en el primer cuarto, deseosos de recuperar la desventaja sufrida. Anthony Randolph parecía ser el único jugador blanco capaz de batallar contra las torres azulgranas. El “esloveno” conseguía 5 puntos y 3 rebotes en el primer cuarto. Mientras, Ante Tomic y Víctor Claver, dominaban el partido con 6 puntos cada uno y manteniendo al FC Barcelona por delante. Pero ya dijimos que el Madrid estaba en la Copa en el mejor momento, y con el dúo feliz de esta Copa, Ayón y Campazzo, el Real Madrid remontó con un 9-4 para cerrar el primer cuarto, 16-20 para el FC Barcelona. La mínima ventaja de los azulgranas, se debía al mejor acierto – 56% - en el tiro, por el 43% en el Real Madrid.

El comienzo del segundo cuarto, comenzó brusco, tal y como le gusta a Pesic. No es una crítica, todo lo contrario. Es saber defender intensamente sin que te sancionen faltas personales. Ese trabajo lo hace a las mil maravillas Adam Hanga, quien peleó contra los exteriores madridistas, ayudando nuevamente a otra estirada blaugrana. Pero la respuesta no se hizo esperar, con la envergadura de Edy Tavares que colocó un tapón – el segundo se lo señalaron injustamente como falta – y anotaba en la otra parte del aro. Las dimensiones del caboverdiano frenaban la aportación del FC Barcelona. Ahora el partido era blanco. A la sombra de Tavares, apareció el mejor Llull para colocar al Real Madrid por delante, 27-25 en el minuto 15, con dos triples consecutivos. Pero el acierto del primer cuarto desaparecía en el segundo. Los errores se repetían en ambos equipos, fruto de la intensidad defensiva de FC Barcelona y el muro en la zona que había colocado el Real Madrid. Era lógico pues, el 8-10 de parcial en los cinco últimos del segundo cuarto, que terminaría 35-35. Nuevamente, el Real Madrid volvió a tener los mismos problemas anteriores de la copa, con el deficiente acierto de los exteriores de la segunda unidad. Jaycee Carroll y Rudy Fernández sumaban un 2/8 entre ambos, que dejaba un horrible 38% de acierto en el tiro para su equipo, en la primera parte. En el Barcelona, empezaban a ser varios jugadores los que estaban aportando, lo que significaba una seria amenaza para el Real Madrid en la segunda parte.

El comienzo de la segunda parte parecía una extensión del segundo cuarto, puesto que a los dos equipos les costaba anotar. Pero cinco puntos consecutivos de Fabien Causeur ponía las primeras ventajas madridistas, 45-39 en el minuto 23. Parcial de 10-4 en 3 minutos y parecía que la ofensiva blanca estaba en mejor momento que la defensiva azulgrana. Y así comenzó el momento del Real Madrid, certeros en ataque y valientes en defensa. Bien en ataque, puesto que primero Causeur, luego Randolph y finalmente Gustavo Ayón ponían el partido patas arriba y al Real Madrid estirando la diferencia 48-41 en el minuto 25. En cambio, al FC Barcelona le costaba anotar y sobrepasar las murallas de los blancos en la zona. Los azulgranas sumaban un 4/12 en tiros de campo, algo preocupante si te enfrentas al actual campeón de Europa. Porque en cambio, el Real Madrid volvía a ser la máquina anotadora que nos venía acostumbrando en esta Copa. Valgan los 29 puntos del primer cuarto contra Estudiantes, o los 26 anotados en el tercer cuarto contra Joventut. El Real Madrid quería romper el partido en este tercer cuarto, y con un 13-0 de parcial, llegó a su mayor ventaja de todo el partido 58-41 del minuto 29. Al final, el tercer cuarto acababa con un 25-11 de parcial para el Real Madrid, con la última canasta de Gustavo Ayón, dejando el resultado 60-46 para el Real Madrid. Y es que el “Titán” seguía en modo MVP con 12 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias, al final del tercer cuarto. Randolph con 11, Campazzo con 9 y Causeur con 8, demostraban el potencial del quinteto titular que anoche colocaba Pablo Laso. El Real Madrid se divertía y le hacía ser imparable.

Al Real Madrid ya solo le faltaba contemporizar el partido. Seguir anotando y defendiendo el ataque blaugrana, para llevarse la Copa del Rey. Pero el rival no era un cualquiera y para seguir haciendo grande este deporte, cientos de cosas ocurrieron en el último cuarto. Para comenzar, las lesiones de Sergio Llull, con una herida en la cabeza y de Rudy Fernández, quien con un problema en el tendón de su pierna derecha, dejaría la pista y no volvería al partido. A todo esto, un 3/3 del FC Barcelona en triples en dos minutos, dejaba ahora tocado al Real Madrid, 61-55 minuto 32. Lógicamente, la moral volvió a cambiar de bando y la férrea defensa blaugrana se agigantaba con el paso de los minutos. Total, que en cuatro minutos, el FC Barcelona no solo había resucitado, sino que le había remontado los 14 puntos al Real Madrid con un 1-17 en 4 minutos, siendo un 5/5 en tiros de campo. Muchos dirán que es problema del equipo de Pablo Laso, dejando escapar tanta diferencia, pero también cabe recordar, que en el tercer cuarto, el parcial llegó a ser de 26-8 para el Real Madrid. Visto desde fuera, nos teníamos que poner a aplaudir a rabiar por sendos aciertos y errores de ambos equipos en la segunda parte.

Por tanto, empezaba un nuevo partido en el minuto 35 con 65-65. Un nuevo partido, donde los buenos jugadores de cada equipo empezaban a mostrar sus armas. Como Kyle Kuric, que con sus triples acabaría con 11 puntos, siendo decisivo al final. Entre idas y venidas, llegábamos al último minuto con 73-76 para el Barcelona y con el Real Madrid contra las cuerdas. Pero una falta de Hanga a 5 segundos del final, permitía a Campazzo igualar el partido y llevarlo a la prórroga, pero el argentino falló el último. Lo que pasó después, seguiría siendo surrealista, puesto Claver fallaría un tiro libre y dio la opción a Sergio Llull de anotar la bandeja en el último segundo y llevar este partidazo a la prórroga 77-77.

Y aunque ya sabemos el resultado y lo que sucedió después, permítanme decir “bendita prórroga”. Porque queríamos vivir cinco minutos más de este clasicazo. La prórroga nos dio 4 minutos maravillosos con un 10-11 de parcial. Pero en el último minuto, el partidazo de baloncesto, se convirtió en el lío arbitral más descomunal de los últimos años. Primero por unos posibles pasos de Ante Tomic en un mate sobre Ayón (87-90, 40 seg). Posteriormente y tras un triple de Randolph (90-92, 12 seg) hay una descomunal falta antideportiva del americano del Real Madrid sobre Chris Singleton, que se marchaba solo para anotar la canasta de la victoria. Pero los árbitros – recordemos que son 3 – dejaron seguir la acción y permitieron a Jaycee Carroll anotar un 2+1 y dejar al Real Madrid por delante (93-92, 4 seg). Pero para terminar de manchar el partido, la copa y la Liga Endesa, en la última jugada del partido, un fallo de Tomic en el último tiro – toca el aro y sale fuera de la canasta – recuperado por Randolph es consultado por los árbitros en el Instant Replay. Todo el WiZink Center lo veía en los video marcadores y las televisiones en directo, que la jugada terminaba como error en el tiro de Tomic, pero los árbitros, repetimos, tras mirar el Instant Replay, decidieron dar canasta válida, sin dar ninguna explicación, de por qué era así. Por tanto, la canasta subió y el FC Barcelona se proclamó Campeón de Copa (93-94, 0 seg).

Cinco Sentidos Baloncesto

Justo o injusto, el arbitraje influyó en un partido que merecieron ganar los dos equipos, donde el Real Madrid le infligió al FC Barcelona un 25-11 en el tercer cuarto, devuelto por el FC Barcelona con un 17-31 en el cuarto periodo y un 10-11 de parcial en 4 minutos de la prórroga. Pero en apenas un minuto, los árbitros de esta Liga Endesa, decidieron con su infortunio, el campeón de su Copa, vista en todo el mundo.