Euroliga Jornada 32: Maccabi Tel Aviv 75 Real Madrid 74

Injusto Desenlace

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Dura derrota del Real Madrid que volvió a mostrar la misma buena imágen que el pasado martes en Estambul y que volvió a cometer los mismos errores quedándose sin anotar en los últimos 6 minutos de partido y perdiendo la ventaja obtenida durante el partido. Poirier consiguió 20 de valoración en un partido donde 3 compañeros más sumaron dobles figuras en valoración. Los blancos, con el objetivo cumplido, serán 2º si gana los dos partidos que le quedan.

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Domingo 14:30 horas, WiZink Center. El Real Madrid acababa de perder 4º partido consecutivo en casa en Liga Endesa ante el Baxi Manresa. Las caras de los aficionados madridistas son un funeral por el rendimiento y la situación deportiva del equipo. Esconden sus cabezas bajo las capuchas y tragan saliva ante la amenaza de dos transatlánticos europeos en la última jornada doble de la Euroliga. Viaje a Estambul para enfrentarse al actual campeón y viaje a Tel Aviv para enfrentarse a un histórico de Europa. Los veteranos ya conocemos como se las gastan en el Sinan Erdem y en la mítica Mano de Elías. Por tanto, los buenos aficionados, esperan pasar el trago de la semana europea pidiendo a su equipo que al menos, “compita” con semejantes aeronaves. Jueves 22 horas, el Real Madrid cierra su semana europea con dos derrotas “esperadas” en su gira por la frontera con Asia, pero con un juego que invita al optimismo abandonado apenas semanas atrás. Derrotas crueles, como la sufrida en Estambul donde los blancos dominaban por 7 a falta de 10 minutos. Anoche, eran 9 a falta de 6 minutos. Victorias en 30 minutos y derrotas en 10. Cierto que esas “derrotas” te fastidian el resultado del partido, pero yo no puedo dejar sin valor las “victorias” iniciales de ambos partidos.

Porque, hemos dejado de buscar realizar un buen juego por querer vencer un partido. Por cierto, eso yo no lo sentía en la afición cuando el equipo de Pablo Laso vencía en sus encuentros. El Real Madrid consiguió 100 créditos de valoración contra Anadolu Efes y anoche fueron 92 contra Maccabi Tel Aviv. Es decir, pierdes, pero compites. Y además sufres bajas. En apenas 48 horas, Anthony Randolph tuvo que dejar su puesto a Sediq Garuba para el enfrentamiento contra Maccabi Tel Aviv. Aunque Pablo Laso, volvió a colocar de inicio a su quinteto clave con Williams-Goss (9 puntos y 7 asisencias vs Efes), Adam Hanga (14 puntos), Gaby Deck (23 puntos 10 rebotes 4 asistencias) Guerschon Yabusele (20 puntos 5 rebotes 5 asistencias) y Edy Tavares. De nuevo Williams-Goss buscó la confianza de cara al aro, pero el equipo no funcionó de la misma forma que en Estambul y cerraron el primer cuarto con un incomprensible 2/11 en tiros de dos. Ni siquiera el gigante Tavares tuvo su habitual hegemonía en la zona macabea. Pero el Real Madrid no desesperó y cambió sus errores en el poste, con un brutal acierto desde el triple 5/9 donde Guerschon Yabusele nos volvió a recordar al de inicio de temporada. Sus 4 triples más el de Gaby Deck, colocaba al Real Madrid por delante 11-13 en el minuto 5 ante un Maccabi Tel Aviv dominador en la zona con un brutal Jalen Reynolds y Derrick Williams y un acertado Wilbekin desde el exterior. Las cosas se ponían feas con el 16-13 del minuto 7, pero el Real Madrid no se rindió y siguió moviendo muy bien el balón en ataque para conseguir un parcial de 4-8 para llevarse el primer cuarto 20-21 tras el bocinazo final. Tanto sube y baja dejaba el porcentaje en un 35% en tiros de campo pero con 12 rebotes – 6 ofensivos – y 7 asistencias. Lógico que Yabusele con 14 puntos fuese el mejor, pero de nuevo buenos números de Williams-Goss con 4 puntos 2 rebotes y 3 asistencias.

Nuevo cuarto con más de 20 puntos en lo ofensivo, el 4 de los últimos 5 jugados, y eso con el ya comentado 17% desde la zona. El segundo cuarto nos dio los primeros minutos de la semana de Sergio Llull acompañando a Vincent Poirier que buscaba tener más acierto que lo ofrecido hasta ese momento por Edy Tavares. Pero el amanecer del segundo cuarto no traía buenas noticias y los blancos volvieron a caer en uno de sus mayores enemigos de la temporada, las pérdidas de balón. Hasta 5 balones perdió el Real Madrid en el segundo cuarto, la mayoría en el tramo inicial donde los blancos seguían desistidos en ataque con apenas una sola canasta en la zona en los 3 primeros minutos. Hasta que curiosamente entraba en cancha Rudy Fernández revolucionando al Real Madrid en el segundo cuarto. Y es que los blancos empezaban a ver aro desde la pintura y los 2,20 de Tavares se empezaban a asomar en el partido y dejaban un 31-31 iguales en el minuto 15, donde el Real Madrid intentaba detener la sangría anotadora de Keenan Evans y James Nunnaly. Así era – históricamente también – el juego de Maccabi. Buscando rachas positivas de sus jugadores para buscar amplios parciales. Lo intentaban, pero el juego bajo los aros había cambiado de lado y Edy Tavares empezaba a dar lecciones con sus 6 puntos y 5 rebotes para devolver la ventaja al Real Madrid que se marcharía al descanso con un parcial de 3-9 en 3 minutos para liderar la primera parte 41-44 silenciando el pabellón israelí que no daba crédito a que los blancos – ayer de azul – pudiese superar a su equipo gracias a la aportación de Tavares y al 3/3 desde la pintura de un inconmensurable Adam Hanga. Y es que el horrible % del primer cuarto se modificó hasta el 8/11 del segundo cuarto que maquillaba un mejor 42% en tiros de campo al descanso.

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No fue la mejor primera parte deseada, pero sí resultó práctica para la ventaja en el marcador y habiendo vuelto a anotar más de 20 puntos en un cuarto y volver a tener a varios jugadores enganchados en el devenir del encuentro. Había margen de mejora y vaya si lo hubo en el tercer cuarto. Un cuarto que volvió a ilusionar a las huestes madridistas porque apareció una faceta algo olvidada en la primera parte, la intensidad defensiva. Y la defensa del actual Real Madrid la firma Adam Hanga que defiende, recupera y hasta tapona a los contrarios como el pívot más alto del equipo. Pero la ofensiva blanca se detuvo y los nervios volvieron a aparecer lo que aprovechó Wilbekin para liderar un parcial de 8-3 y hacer resonar la sala del Mivtachim Arena hasta el 49-47 del minuto 25. Al Real Madrid le costaba anotar hasta que aparecieron los primeros minutos de Thomas Heurtel que cogió los mandos del equipo blanco y con 8 puntos consecutivos puso la reacción madridista con otro parcial de 2-10 en dos minutos que borró todas las incidencias ofensivas y permitía celebrar y disfrutar del auténtico goce defensivo del Real Madrid con hasta 5 tapones en este cuarto con doblete de Adam Hanga que volvió a convertirse en decisivo para las huestes del Real Madrid. Y el Real Madrid empezó a jugar, a bailar y a volar y los ataques eran correspondidos con canastas y, sí los blancos conseguían apenas 3 puntos en el amanecer del tercer cuarto, se llegaba a los 19 puntos en los últimos cinco minutos para llegar al final del tercer cuarto con 59-66 con el sexto cuarto de siete disputados en la semana, con más de 20 puntos anotados. Un cuarto que mejoraba lo visto en la primera parte y que trajo 11 puntos de Thomas Heurtel y 8 de Vincent Poirier y que apenas echaba en falta el rosco de Yabusele y Tavares en este cuarto.

Un dato que sí echó en falta el Real Madrid en el último periodo, donde volvió a cometer los mismos errores que en Estambul. Hasta este punto, los blancos llegaban con 66 puntos, con un 47% en tiros de campo, 36 rebotes 21 asistencias 7 robos de balón y 5 tapones para 89 de valoración. Unos números magníficos, nublados por la extraña y misteriosa nube mental del “miedo a ganar” del último cuarto. ¿Motivo? Desconocido por quien escribe, porque el hundimiento llegó a falta de 6 minutos donde los blancos se quedaron estancados en 74 puntos tras haber conseguido hasta en dos oportunidades, de superar la decena de diferencia en el comienzo del último acto. Y más doloroso al ver como únicamente fue Vincent Poirier quien anotaba 6 puntos de los 8 que apenas pudo anotar el Real Madrid en un escaso 3/16 en tiros de campo. Y todo eso tras una falta antideportiva a Poirier que dejaba el 65-74 para el Real Madrid en el minuto 34 de partido. Se perdió de forma merecida, pero “injusta” por las formas. Jueves 23 h, el Real Madrid vuelve a casa tras su aventura europea con 0-2 y decepción por haber perdido su ventaja en el tramo final de los partidos.

“Todos sabían” que iban a perder, pero nadie esperaba que aguantasen por delante en el marcador 35 minutos de partido. Es lógica la decepción, la desgana, la falta de confianza y el miedo a perder. Lo tenemos nosotros y es que también lo tienen ellos. Pero no podemos envolver al equipo con nuestros miedos y pesares. Los blancos han llegado al objetivo de estar entre los cuatro primeros. Si gana los dos partidos que le queda serán segundos, si pierden los dos que les queda pueden ser cuartos. Con el pesimismo existente, perderán seguro, pero con el juego ofrecido durante la semana, ganarán en confianza y regresarán a lo más alto.