La tormenta perfecta

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Un intenso Real Madrid, cuaja un partido espectacular para doblegar al CSKA de Moscú con 95 puntos y 109 de valoración y un espectacular Jonas Maciulis.

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El Real Madrid venció 95-85 al CSKA de Moscú en el WiZink Center en partido correspondiente a la 16ª Jornada de la Euroliga. Tras 18 días del último partido europeo jugado en casa, el baloncesto europeo volvía al WiZink Center. Que mejor día que el día de Reyes y con un autentico partidazo entre los dos primeros clasificados de la competición, los dos últimos campeones de Europa y los dos equipos con más entorchados europeos de la historia. El aroma que se respiraba en el WiZink Center anoche era el de los partidos importantes, el de los clásicos europeos donde te olvidas de todo lo anterior al salto inicial y donde en los 40 minutos de baloncesto, solo te queda disfrutar del juego de los equipos con mejores plantillas de toda Europa. El Real Madrid ( 9 Copas de Europa) y CSKA de Moscú ( 7 Copas de Europa) solo jugaban un partido de liga regular pero quedaba claro que el vencedor iba a sumar algo más que una victoria mientras que el perdedor lo notaría aun más en lo anímico. La intensidad la puso el Real Madrid de inicio con un parcial de 8-0 que ponía el 8-2 en el minuto 2 y medio que provocaba que Itoudis pidiese el primer tiempo del partido. La salida al campo de Teodosic acercó a CSKA de Moscú en el marcador 14-12 en el minuto 5 de partido. Un triple estratosférico de Sergio Llull ponía el 21-16 en el marcador a falta de 3 minutos. Desconocíamos en ese momento que esa sería la última canasta en juego de los locales. Un parcial de 2-8 dejaba en franquicia a CSKA de Moscú al final del primer cuarto 23-24. Sergio Llull y Gustavo Ayón volvían a ser los bastiones ofensivos del Real Madrid con 7 puntos cada uno, aunque los blancos no estaban muy acertados en el lanzamiento 43% mientras los rusos manejaban el 58%. Pero la intensidad blanca, vislumbraba un partido peleado por los madridistas que ya tenían 7 rebotes – 4 ofensivos – 8 asistencias, 3 robos de balón y una única pérdida de balón para 32 de valoración. A pesar de ello, CSKA de Moscú se llevaba la victoria al final del primer cuarto con un gran Milos Teodosic. De inicio en el segundo cuarto, Luka Doncic cogería la batuta del Real Madrid que gracias a sus (5) asistencias de lujo, mantenía a los blancos peleando el partido al CSKA que vivía de los puntos de James Augustine – 8 puntos 4/4 en tiros de campo – dentro de la zona, 35-36 minuto 15 de partido. Pero un enorme Jonas Maciulis – 10 puntos 4/5 en tiros y 11 de valoración en el cuarto – asombraba a todo el mundo consiguiendo dar un parcial de 15-6 en 4 minutos a su equipo que disfrutaba del juego que mejor le ha sentado siempre, correr. Era un autentico partidazo donde los árbitros habían pasado desapercibidos señalando únicamente 9 faltas personales a los dos equipos hasta el descanso. Pero desgraciadamente, los árbitros del encuentro decidieron convertirse en protagonistas del choque señalando 2 faltas al Real Madrid en los últimos 12 segundos de cuarto que – junto a una canasta final conseguida por una clamorosa falta ofensiva de Kulagin,  le daban un 0-6 al CSKA que se iba al vestuario con 50-46 favorable aun para el Real Madrid.

La comunión Equipo & Afición fue perfecta

El Real Madrid mejoró su porcentaje (50%) de tiro y seguía asombrando dando más asistencias (17) que rebotes (16) y solo 5 pérdidas de balón ante todo un CSKA, líder de la competición, que se mantenía en el partido gracias sobre todo al 72% de acierto en el tiro de dos puntos, canastas conseguidas por acciones bajo el aro madridista. Maravilloso partido el que estaban viviendo los 12000 espectadores del WiZink Center que vibraban con el partidazo de las dos mejores plantillas de Europa. Tanta intensidad tenía el partido, que Itoudis necesitó de poner en cancha a sus 12 jugadores para seguir peleando el partido. El Real Madrid no solo consiguió anotar 50 puntos 16 rebotes – 8 en ataque – 17 asistencias y unos increíbles 61 de valoración, sino que consiguieron dejar sin anotación a sus dos estrellas Nando de Colo (6) y Milos Teodosic (4). El tercer cuarto comenzó muy igualado con un parcial de 10-14 en 4 minutos que empataba a 60 el partido con un Gustavo Ayón cogiendo la inercia en ataque mientras Jonas Maciulis y Sergio Llull anotaban desde lejos. Pero el trío arbitral decidió hacer suyo el partido y señalaron hasta 9 faltas personales al Real Madrid en el cuarto, 3 de ellas en ataque, que consiguieron darle ventaja al CSKA de Moscú 67-68 minuto 27. Pero el Real Madrid no se rindió y de la mano de un enorme Anthony Randolph – 8 puntos y 6 rebotes - mantenía la diferencia de 4 puntos a favor del Real Madrid al finalizar el tercer cuarto, 74-70. Los blancos seguían mejorando su porcentaje de tiro y aumentando hasta 10, los rebotes ofensivos, dato muy positivo ante uno de los mejores juegos interior de toda Europa. Por parte del CSKA, tanto De Colo (13 ptos) como Teodosic (10 ptos) comenzaban a ver aro pero poco más aportaron sus compañeros que descendieron el brillante porcentaje de tiro por debajo del 70%. El último cuarto comenzó con un parcial de 10-6 en apenas 3 minutos con un festival de lanzamientos triples por parte de los dos equipos, pero tres personales casi consecutivas del Real Madrid con un 3-8 de parcial, colocaban un igualado 87-85 en el minuto 36 de partido. El gran partido del Real Madrid solo le permitía mantenerse 2 puntos arriba ante un férreo CSKA de Moscú que solo se mantenía vivo con los puntos de De Colo y Teodosic. Pero dentro de esos 4 minutos, dio inicio al show final del Real Madrid.

Siete puntos de Sergio Llull, siempre sobre la defensa de Teodosic más un tiro libre anotado por Luka Doncic ponían la máxima diferencia del partido para el Real Madrid. Pero si eso pareciese poco 3 robos de balón y 2 buenas defensas blancas prohibían anotación alguna del CSKA en casi 4 minutos, dando a la afición madridista toda una lección de ataque y defensa contra el actual campeón de Europa. Finalizaría el partido con 95-85 para el Real Madrid que conseguía no solo una victoria más, sino romper la inercia dubitativa que se había colado en toda la afición madridista que se fue del WinZink Center con la – absoluta y excesiva – creencia que el Real Madrid acabaría delante del CSKA de Moscú al final de la Liga Regular. Un Real Madrid que se coloca con 11-5 de balance a solo una victoria del CSKA de Moscú que suma su 3ª derrota consecutiva. El Real Madrid realizó un partido perfecto, rondando el 50% en tiros de campo, 34 rebotes siendo 16 ofensivos, 25 asistencias, 10 robos de balón y 109 de valoración. Como adelantábamos al inicio, siempre que dos transatlánticos de este calibre se enfrentan, no tiene nada que ver su estado de forma o sus balances hasta la fecha porque nunca habrá un favorito claro. El próximo viernes el Real Madrid recibirá la visita de otro clásico europeo, el Maccabi Tel Aviv que, pese a su 6-10 de balance, se antojará complicado derrotar en el WiZink Center.