Thunderstruck

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El Real Madrid venció en la prórroga a Oklahoma City Thunder 142-137 tras remontar 22 puntos, con un triple decisivo de Sergio Llull en el último segundo.

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“Acabo de leer por internet que los Thunder jugarán en Madrid en Octubre”. Era pleno mes de Mayo cuando un amigo me mandaba un mensaje adelantándome la noticia. Mi primera sensación, fue ilusión. Los Thunder de Ibaka, Durant y Westbrook venían a Madrid y los iba a ver en directo. ¡¡Porque eso lo tenía claro!! Desconocía si sería lunes o viernes si sería por la tarde o por la noche, pero yo tenía que estar ahí. A todo loco del baloncesto le apasiona la oportunidad de ver a las estrellas de la NBA en tu propia casa. Porque son estrellas. Viéndoles en vivo y en directo, compruebas que son atletas, con un físico portentoso donde un simple equipo europeo tiene que realizar un auténtico sobreesfuerzo para pelearles durante 48 minutos.

Ya con la entrada conseguida desde hacía 3 meses, nos presentamos en el Barclaycard Center mis amigos Javier, Antonio, Nicolás y yo para disfrutar del espectáculo. Lunes 3 de Octubre, aún con esta temperatura veraniega que disfrutamos en pleno otoño, nos asentamos en nuestras localidades disfrutando del calentamiento de los jugadores de Oklahoma City Thunder. Kevin Durant y Serge Ibaka decidieron abandonar la franquicia del estado de Oklahoma, pero nos quedaba el regustillo de ver al, para mí, jugador más parecido a nuestro Sergio Llull en la NBA, Russell Westbrook. Pero no solo destacaba el jugador californiano. También se presentaban en el Barclaycard Center, jugadores con importante trayectoria en la NBA como Steven Adams, Enes Kunter, Víctor Oladipo, Ersan Ilyasova o Anthony Morrow. Y otros más conocidos por el baloncesto europeo y español como Kyle Singler, Domantas Sabonis o Álex Abrines que debutaba en un equipo NBA. Nos encontrábamos preguntándonos mis amigos y yo las posibilidades de victoria por parte del Real Madrid, cuando nos “interrumpieron” los gritos de asombro por las acciones que realizaban los jugadores de los Thunder durante el calentamiento, realizando diversas entradas a canasta terminándolas en espectaculares mates digno de concurso en un All Stars. Comenzaba el partido motivado preguntándome cuando aguantarían los blancos el potencial físico y el evidente mejor porcentaje de lanzamientos del equipo visitante. En apenas 7 minutos lo descubrí. Un parcial de 12-24 para la franquicia americana apagaba los ánimos de todo el público que en más de 12000 personas llenaban las gradas del Palacio. Un habitual Westbrook (9 puntos) un coloso Adams (5 puntos) y un explosivo Oladipo (8 puntos) dominaron el primer parcial dejando el resultado en un claro 22-35. No cambiaria mucho el decorado en los segundos 12 minutos de juego.

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Fulgurantes contrataques con pasos de salida incluidos acompañado de una defensa extenuante, provocaron que se llegase al pico más alto con una diferencia de +22 para los americanos, 28-50. No dejarían Andrés Nocioni y Sergio Llull que la ventaja fuese a más, gracias a los 9 puntos del Chapu y los 11 del base de Mahón, incluido el triple habitual sobre la bocina del final del segundo cuarto que levantó al público de sus asientos a pesar de que el marcador reflejase un 50-65 en contra. Otro gran espectáculo llegó al descanso a traves de los enormes atletas que realizaban increibles mates con piruetas ayudados con unas pequeñas camas elásticas que provocaban el delírio en la grada del Barclaycard Center. Tras el descanso el equipo blanco volvió a salir enchufado con Sergio Llull y Rudy Fernández manteniendo el tipo en los primeros minutos del cuarto con un parcial de 11-10, pero tras la expulsión por doble técnica de Gustavo Ayón con el marcador 63-77, Pablo Laso decidió volver a poner en cancha a su quinteto más defensivo posible que tan buenas sensaciones dejaron ante Unicaja. Llull, Taylor, Carroll, Reyes y Hunter consiguieron descender la anotación de los jugadores de Oklahoma, quien lo aprovechó un enchufado Trey Thompkins con un 4/5 en triples y 16 puntos que acercaban al Real Madrid a la frontera de los 10 puntos de diferencia.

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Un parcial de 31-20 para los madridistas dejaban el resultado 87-95 al término del tercer cuarto e incendiaba nuevamente el Barclaycard Center que empezó a rugir más fuerte con ánimos al Real Madrid que hicieron silenciar el trueno de Oklahoma. Cuando más ruido generaba la grada madridista, apareció nuevamente un gran Víctor Oladipo, 34 puntos al final, y los triples de Álex Abrines con 4 de 5 en el tramo final del partido que volvían a despegar a los Thunder en el marcador 104-111. Fue el instante cuando apareció el mejor arma ofensiva del Real Madrid en la era Pablo Laso, el lanzamiento exterior, 20/37 en triples con un 54% de acierto, fue fundamental para continuar la remontada del equipo blanco. No podía ser de otra manera, Rudy Fernández consumaba la remontada, 112-111 con un triple a falta de 4.30 para acabar el partido. Mis amigos y yo acompañados por todo el Barclaycard Center, nos pusimos en pie restregándonos los ojos notando que el milagro de la victoria, era muy posible. Y aún más después del parcial de 49-34 desde la expulsión de Gustavo Ayón, 14 minutos antes. Con el Madrid lanzado a por el triunfo, Kanter, primero, y Abrines con dos triples después, silenciaban el Palacio con el 119-125 a falta de 30 segundos.

Llegaba la última acción del partido donde Andrés Nocioni quiso dejar el marcador lo más apretado posible y se encontró con 3 tiros libres a su favor con solo 4 segundos en el luminoso y con el resultado 121-126. Parecía imposible la remontada, una quimera. Todos nos llevamos las manos a la cabeza viendo cómo se nos escapaba el milagro de la victoria. Todos menos mi amigo Javi que me adelantó el final del partido: “anota el Chapu los dos primeros, lanza a fallar el tercero, rebotea Hunter y asiste a Llull para el triple”. A lo que yo le contesté… “claro, de espaldas”. Pues tal y como comentó mi compañero, resultó la jugada y todo el Barclaycard Center estalló de alegría con el 126-126 final. Lógicamente el triple no fue de espaldas pero sí fue un triple complicado con mucha parábola, de los que le gusta a Sergio Llull. Ya en el tiempo extra, la defensa del Real Madrid combinada con la fuerza de Othello Hunter provocó el parcial de 16-11 para los madridistas que se llevaron el partido con un resultado final de 142-137. El reloj marcaba las 23.30 h pero los locos que estábamos dentro del Palacio no nos importaba las horas y seguíamos saltando, abrazándonos y haciendo fotos a un marcador histórico. Nuevamente fue Sergio Llull la clave para ganar el partido y aun conociendo que alimentará los rumores de su posible salida en breve a la NBA, siempre asociaremos este partido a su juego. Os presentamos la ficha técnica de este partido que ya será recordado como histórico en la ya brillante historia del Real Madrid.

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142 - Real Madrid (22+28+37+39+16): Llull (22), Thompkins (16), Ayón (6) Rudy (11) y Carroll (24) -equipo inicial-, Randolph (12), Reyes (2), Draper, Hunter (19), Maciulis (6), Nocioni (16), Suárez, Taylor (5) y Doncic (3).

137 - Oklahoma City Thunder (35+30+30+31+11): Roberson (6), Westbrook (18), Sabonis (7), Adams (7) y Oladipo (34) -equipo inicial-, Abrines (12), Ilyasova (11), Kanter (29), Huestis, Morrow (8), Price, Singler (5) y Tarczewski.

Árbitros: John Globe, Matt Boland y Sreten Radovic. Eliminaron por dos técnicas a Gustavo Ayón (min.30) y por seis personales a Sabonis (min.48).

Incidencias: Partido correspondiente a la gira NBA Global Games disputado en el Barclaycard Center ante 12.414 espectadores

Y a pesar de las horas, de haberme despertado a las 6 am y terminándome durmiendo a las 1.20 am para despertarme nuevamente a las 6 am del día siguiente, mis compañeros de viaje en esta aventura y yo, seguíamos disfrutando y manteniendo en nuestras retinas lo vivido aquella noche histórica del 3 de octubre de 2016. A día de hoy, seguimos compartiendo las fotos y videos que también he aprovechado para colgarlos dentro de este artículo. Fue un partido amistoso de pretemporada, seguramente habrá hecho mella física extraordinaria en la plantilla madridista pero sirvió entre otras cosas para que el mismo Pablo Laso se rindiera a su plantilla diciendo: “Todos mis jugadores podrían jugar en la NBA”. Esa noche el Real Madrid, Sergio Llull y los 12000 aficionados presentes, hicieron vibrar y provocaron mucho más ruido que el trueno de los Oklahoma City Thunder.