Euroliga Jornada 6 Maccabi FOX Tel Aviv 90 Real Madrid 83

Menudo Rebote

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La "avería" provocada por el escaso juego interior del Real Madrid, provoca su segunda derrota consecutiva en la Euroliga ante un Maccabi Tel Aviv que cazó 53 rebotes, 22 de ellos en ataque. El mal porcentaje en triples y las faltas personales de Felipe Reyes no ayudaron a la remontada de un Real Madrid que luchó hasta el final.

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Un nuevo clásico en el horizonte. Viaje a Tel Aviv para enfrentarse a un Maccabi muy cambiado al de antiguas temporadas, tirando de talonario para reforzar el equipo y dar por finiquitada una mala racha que le costaba incluso algún título en su país. Hasta 11 novedades presentaban los macabeos con respecto a la temporada pasada, donde destacaba el base de Ohio, Norris Cole, ganador de dos anillos de la NBA, siendo escudero de LeBron James en Miami Heat. El partido además se jugaba en una cancha mítica como es La Mano de Elías donde más de 11000 personas ponían calor en una de las canchas más caliente de Europa, con permiso de las serbias y por encima de cualquiera turca. Los blancos se presentaban allí con la mente dispersa con el problema del juego interior, tras el mazazo de la baja de Gustavo Ayón y la bendita rápida llegada de Walter Tavares. El calendario aprieta sin descanso, y contando el de anoche, volveremos a tener 5 partidos en apenas 10 días. Y el calendario colocaba el partido de anoche en la capital de Israel, como unos de los partidos más complicados de la liga regular de la Euroliga, con un equipo y una afición, que le tenían demasiadas ganas al Real Madrid.

La baja de Gustavo Ayón provocaba un gran problema en el Real Madrid, solucionado por Pablo Laso situando a Randolph y Reyes como pareja interior titular. A pesar de que el Real Madrid empezaba anotando dos triples consecutivos, 3 rebotes ofensivos en los 3 primeros ataques de Maccabi FOX, marcarían lo que sería el resto del partido. A pesar de ello, el comienzo del partido dio mucha tranquilidad al aficionado madridista con un balance de 9-17 en el minuto 5 gracias a tres triples y dos 2+1, con un buen manejo de balón y un Anthony Randolph enrrachado. Pero el agujero defensivo que dejaban atrás los centímetros de Ayón y Kuzmic, permitía al Maccabi FOX a reaccionar de la mano de Deshaun Thomas y sus 8 puntos en el primer cuarto para nuevamente equilibrar el encuentro. Hasta en 6 ocasiones rebotearon los locales en aro madridista, que se seguía manteniendo por delante gracias a los triples con 4 convertidos en el primer cuarto. La salida de Rudy Fernández daba una marcha más al equipo anoche azul. 8 punto del alero mallorquín mantenía la ventaja madridista hasta el final del primer cuarto, que se llegaría con 22-30 para el Real Madrid. 30 puntos con un 52% en tiros de campo, 11 rebotes – 5 en ataque – 6 asistencias y 0 pérdidas de balón, era un buen plan para un Real Madrid, que sufría en su juego interior, de donde venían todos los puntos de Maccabi FOX con 6 rebotes ofensivos conseguidos y hasta 17 lanzamientos dentro de la pintura. Los de Pablo Laso, cuajaban un buen primer cuarto, sin sobresalir demasiado, sabedores de lo complicado que sería aumentar distancias con tan déficit de centímetros atrás.

El Real Madrid seguía acertado en la continuación llegando a un 57% en tiros en el minuto 12 con un 25-34 en el marcador. Pero a partir de ese momento, los triples empezaron a entrar en el ataque local consiguiendo un parcial del aro por parte de Maccabi FOX que contaba con el 11-4 en 2 minutos que incendiaron de nuevo a la grada de La Mano de Elías, silenciada hasta el momento por el acierto madridista en ataque. Casualmente, en ese mismo momento, llegó el cortocircuito blanco. Demasiados errores en el tiro, precipitaciones en los pases y una previsible deficiencia defensiva, desesperaron a los blancos. El parcial macabeo empezaba a ser demoledor, como una fuga de agua en el peor momento, sin idea de cómo parar tal sangría. El Real Madrid estaba desarbolado y prácticamente, Pablo Laso no realizaba cambio alguno. Es más que cierto, que en cancha se encontraban los mejores tiradores disponibles, pero con 0/9 en tiros en cinco minutos, quizás se podría haber intentado cambiar el quinteto y la inercia. A todas estas, el parcial ya era de 22-4 en 7 minutos de juego. Un parcial final de 0-4, volvió a meter al Real Madrid en partido, para llegar al descanso 47-42 favorable a Maccabi. El mejor resumen posible del cuarto podría ser el 5/16 31% en tiros de campo del Real Madrid y el parcial de 25-12 en todo el cuarto. El Real Madrid, había desaparecido en ataque por completo, con un solo tiro anotado en juego en 8 minutos y se tenía que dar con un canto en los dientes, por ir perdiendo solo por 5 al descanso. Los 9 puntos de Facundo Campazzo y los 8 de Rudy Fernández, todos en el primer cuarto, era lo más llamativo a llevarse a la boca de un Real Madrid desacertado en ataque con un 48% - empezó el segundo cuarto con un 57% - y desarbolado en defensa con ya 11 rebotes ofensivos por parte del Maccabi FOX que ya había encontrado la mina de oro para meterle mano al líder de la competición.

Tras el descanso, el Real Madrid decidió cambiar de táctica y endurecer su defensa para intentar mantenerse en la lucha contra un Maccabi que reboteaba todo balón suelto – todo el roster macabeo reboteó al menos una vez en ataque – en el aro madridista mientras cerraban el suyo propio. Pero a intensidad pocos equipos pueden ganarle a este Real Madrid y por descontado a su capitán, Felipe Reyes. Diez de los trece puntos anotados por el Real Madrid eran del cordobés, que parecía ir el sólo a la batalla contra el equipo israelí. Parcial de 12-13 en 5 minutos con los 10 puntos del único pívot de la plantilla que no se ha perdido ningún partido, aunque el primero de Liga Endesa no lo jugó por decisión técnica. Gracias al empuje del capitán, el resto del equipo se incentivó en defensa al 100% pese a seguir viendo como aumentaba la sangría del rebote ofensivo a números insospechados. Pero la cuarta personal de Felipe Reyes en el minuto 25, fue la peor noticia que pudo recibir Pablo Laso en este periodo, ya que como sabéis, no teníamos muchos centímetros útiles en la plantilla madridista en la noche de ayer. A pesar de ello, un parcial de 1-9 en 3 minutos para el Real Madrid, daba esperanzas de nuevo a los blancos que se volvían a poner por delante, 60-64 minuto 28 y acallaba los ánimos de la afición amarilla. Llegábamos al final del cuarto con un sorprendente 64-66 para un Real Madrid que había reaccionado desde la defensa, sin contar con un pívot dominante y con las 4 personales de Felipe Reyes. Trey Thompkins – que jugaba sus primeros minutos tras su ausencia por motivos personales – aportó 5 puntos y 4 rebotes en 15 minutos para paliar tal dificultad en los rebotes, donde Anthony Randolph dominaba por parte madridista con 13 puntos y 9 rebotes. Luka Doncic se mantenía con 10 puntos 4 rebotes y 5 asistencias, que nos parecía poco para tantas grandes lecciones que nos dio de baloncesto el pasado mes de octubre. Pero se encontraban muy solos. Campazzo no tenía el día pese a conseguir 9 puntos, 5 desde el tiro libre, pero solo 2 asistencias y 1 robo de balón. Los 35 rebotes – 16 en ataque – de Maccabi seguían siendo una mina para que los macabeos se agarrasen al partido con dos ex ACB como Deshaun Thomas – 17 puntos – y Michael Roll – 12 puntos – como estiletes.

Nos preparábamos a vivir un final del partido peleado y luchado por parte de los dos equipos, hasta que vimos el empecimiento blanco de los lanzamientos de tres puntos. En los 3 cuartos anteriores, los blancos llevaban un 5/22 – 1/12 en 2 cuartos completos – y sus 12 triples intentados en este último cuarto fue su tumba. Si a cada triple fallado madridista, replicaba Maccabi con un rebote ofensivo más, la teoría marcaba un desenlace cruel para el equipo español. Hasta 18 rebotes, 6 en ataque, conquistaron los israelitas en el último cuarto llevándose un parcial de 10-5 en 5 minutos, anulado por una falta de 3 tiros más técnica, anotados por Luka Doncic que se fue a los 19 puntos, pero con 7 puntos desde la personal y un horrible 5/14 en tiros de campo. La jugada no pudo ser más perfecta, con un triple del MVP esloveno colocando el 74-76 en el minuto 35. Pero el agujero madridista era imposible de cerrar. Se necesitaba herramientas que se encontraban en baja médica o recién llegados como Walter Tavares que no se encontraba aun a disposición de Pablo Laso. Ese agujero lo aprovechó uno de los mejores centers de Europa. Alex Tyus conseguía 9 puntos y 5 rebotes en este cuarto para demoler la frágil zona madrileña. La unión junto a los exteriores Pierre Jackson y Norris Cole, fue fundamental para decantar un partido que el Real Madrid siguió luchando hasta el final. Con 83-78 en el minuto 37 el Real Madrid tuvo opción de ponerse nuevamente por delante en el marcador, pero el maldito triple no quiso entrar y el rebote ofensivo de Maccabi volvió a funcionar para definitivamente colocar la 4 victoria en el casillero amarillo y la 2 derrota en el bando madridista.

El 8/34 en triples del Real Madrid y los 53 rebotes de Maccabi decantaron el partido. Se notó y mucho, las bajas de Gustavo Ayón y Ognjen Kumic, la mala forma de Trey Thompkins y las faltas personales de Felipe Reyes. Poco pudo hacer en esa faceta Anthony Randolph, en un equipo que necesita como el comer, el alta federativa de Walter Tavares. Los 19 puntos 6 rebotes y 6 asistencias y los 13 puntos y 9 rebotes de Randolph, no fueron suficientes para ganar en Tel Aviv, en una de las canchas más calientes de Europa. Pese a ello, el Real Madrid cuajó un buen partido estadístico 83 puntos con un 40% en tiros de campo 33 rebotes – 10 ofensivos – 19 asistencias, 4 robos, 5 pérdidas solo, 4 tapones para 97 de valoración, son buenos datos pero que se encontraron contra un equipo mucho más motivado, acertado y que supo encontrar el punto débil del actual Real Madrid, que esperemos que sepa arreglar, entre otros, Edy Tavares el próximo domingo contra el FC Barcelona.