Playoffs Liga Endesa Final 3º Partido: Kirolbet Baskonia (1) 78 Real Madrid (2) 83

Victoria de campeonato

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La defensa del Real Madrid, ha vuelto a ser determinante, para que los blancos consigan devolver el break del primer día y tener la oportunidad de hacerse con el título mañana martes en el cuarto partido. Luka Doncic con 20 puntos y 9 rebotes fue el mejor de los blancos, quienes tuvieron a Edy Tavares como auténtico muro con 7 puntos, 8 rebotes y 5 tapones. Sí los blancos ganan mañana, serán campeones de Liga.

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Tras la dura batalla de Madrid, la final de la Liga Endesa se desplazaba a Vitoria. Se llegaba con 1-1 en el marcador, un resultado normal dentro de las calidades de ambas plantillas, enfocadas entre las ocho mejores de toda Europa. Este tercer encuentro, se consideraba vital, debido a que, además de romper el empate, dejaría al vencedor acariciando el título de campeón. El Baskonia confiaba en cerrar la liga en su pista, conquistando los dos encuentros como local y repetir título tras ocho años sin levantar la copa. Por su parte, el Real Madrid, jugaba con la presión de – por segundo año consecutivo – remontar un 1-1 en contra en una Final ACB con la ventaja de campo perdida. A su favor contaba con que, en las tres últimas visitas al Buesa Arena, los blancos habían vencido dos veces (semifinales Copa 2017 y Liga Endesa 2018) pero el de ayer era otro partido diametralmente distinto. Ahora Baskonia, debía mantener la presión de jugar en casa y hacer bueno, la victoria del primer partido en Madrid. Los blancos por su parte, debían recuperar el carácter del tercer cuarto del segundo día, si querían completar su objetivo, ganar en el Buesa Arena y recuperar el factor cancha.

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Pero para llevarse la victoria, el Real Madrid tendría que superar un difícil examen y en una plaza bastante complicada, donde solo sobreviven los valientes. Pablo Laso sacó de inicio el mismo quinteto del segundo día, con Carroll de titular – 18 puntos de media con 8/11 en triples en la final – junto a Campazzo, Taylor, Felipe y Edy Tavares. El caboverdiano, empezaba a ser fundamental en esta final con sus 9 puntos y 5 rebotes de media. Y es que, los interiores blancos, iban haciéndose un hueco en la jerarquía madridista en esta final. Tal y como se presumía, el inicio de partido de Baskonia, fue fundamental para conseguir las primeras ventajas en el partido. La presión defensiva de los azulgranas sobre Edy Tavares, dio sus frutos y los blancos no encontraban opciones de lanzamiento claro. Nuevamente, Vincent Poirer dominaba la zona y lideraba el parcial de 8-0 para los locales en solo tres minutos de juego, con ya 5 rebotes y 3 asistencias conquistados por Baskonia, por ninguno del Real Madrid.  A punto de encenderse las alarmas en el banquillo de Pablo Laso, Jaycee Carroll decidió que era momento de entrar en el partido y consiguió 5 puntos consecutivos para igualar el marcador. Pero poco le duró la alegría a los blancos, puesto que el acierto en el triple, motivó nuevamente, las ilusiones vitorianas. Tres triples consecutivos, devolvían un nuevo parcial de 9-3 en un minuto para dejar un claro 17-8 en el minuto 5. El necesario tiempo muerto de Laso, provocó una nueva transformación madridista. Con la salida de Doncic, Llull, Thompkins y Ayón, el Real Madrid resucitó con un parcial de 2-10 liderado por Trey Thompkins con 2 triples consecutivos. El norteamericano salvaría el honor, ya que apenas se llegaba al 43% en tiros de campo, el Real Madrid, en el primer cuarto. Un primer cuarto, que terminaría, como viene siendo habitual en la serie, liderado por Baskonia 24-20. Al menos, la entrada de jugadores desde el banquillo, consiguió que los blancos se aferrasen a un partido, claramente dominado por Baskonia.

Curiosamente, no mejoraría mucho el partido en el segundo cuarto. Demasiadas imprecisiones de ambos equipos, que favorecían al juego de Baskonia, mucho más duro en la pintura. Sin embargo, el Real Madrid no tenía la suerte de cara al aro. Sergio Llull, quiso tomar el mando y probar suerte desde el triple, pero su 0/5 en este cuarto, fue un dato significativo, que de momento el balear, no esta fino en esta final de Liga Endesa. Mientras, los blancos, intentaban repetir el juego que tan buen resultado le dio el pasado viernes. En defensa, la cosa iba bastante bien, puesto que Baskonia solo anotaba 4 puntos en cinco minutos, pero desgraciadamente, en ataque, los blancos se habían atascado. Hasta 4 minutos tardó el Real Madrid en conseguir su primera canasta en juego en el segundo cuarto. Una cesta, que dio alas a Luka Doncic, puesto que de su mano salieron los 7 primeros puntos del equipo madrileño para llegar nuevamente igualados, 28-27 al minuto 15. Parecía que el genio de Lubjiana, empezaba a calentarse casi al mismo ritmo que se apagaban las luces del juego ofensivo vitoriano. Pero al irse el banquillo el esloveno, la maquinaria vitoriana, volvía a funcionar con los puntos de Vidoza y Beaubois, pero esta vez los blancos se enganchaban al partido de la mano de Facundo Campazzo y Trey Thompkins. La clásica falta técnica de cada partido y los 11 tiros libres lanzados por Baskonia en este cuarto, no amilanó al Real Madrid que tras un triple de Jeff Taylor, se ponía por delante en el marcador. Si no fuese por el 0/4 en triples de Sergio Llull, la estadística en triples del Real Madrid, era 3/4 en este cuarto. Un dato que ilusionaba a Pablo Laso, conocedor de que en su juego es muy necesario el tiro exterior. Pero precisamente un triple de Beaubois, cerraba el partido al descanso con victoria de Baskonia 42-40. Un segundo cuarto donde la efectividad, brillaba por su ausencia con ambos equipos rozando el 40% de acierto en tiros de campo, pero que dejaba buenas sensaciones para un Real Madrid, que venía de menos a más. Luka Doncic había despertado y con 7 puntos y 3 rebotes estaba deseando ser protagonista. Trey Thompkins le acompañaba con 9 puntos y su fenómenal 3/3 en triples.

Pero precisamente los triples, podrían convertirse en la tumba madridista, en el comienzo del tercer cuarto. Ya advertíamos en la previa de esta serie, que todos los jugadores de ambos equipos, eran capaces de aparecer hoy y desaparecer mañana o viceversa. Y esto ocurrió con Rodrigue Beaubois quien solo anotó 2 puntos el pasado viernes, y anoche conquistó 17 puntos, además de tres triples seguidos que volvió a activar al público del Buesa Arena para colocar un 9-2 de inicio en 2 minutos y volver a colocar 9 puntos de diferencia 51-42 minuto 21. Lejos de ponerse nervioso, el Real Madrid volvió a coger su velocidad de crucero, sabedor que minuto a minuto iba haciendo mejor las cosas. Y de la mano, nuevamente, de Luka Doncic, el Real Madrid consiguió frenar la ofensiva de Baskonia y devolvió el parcial a 0-8 en dos minutos, todos los puntos conseguidos por el MVP de Europa. Esta vez sí, el trabajo del esloveno, fue continuado por el resto de sus compañeros, quienes se pusieron el mono de trabajo en defensa para frenar a Baskonia que seguían por delante 55-52 en el minuto 25. Pero las sensaciones eran diferentes, con un Real Madrid intenso en defensa, forzando a malos tiros del cuadro vitoriano y volviendo a llevar el partido a su terreno. Un terreno que circulaba a través del campo magnético forjado por la intimidación de Edy Tavares que alejaba cualquier opción local de mirar el aro. Aunque la estadística no lo reflejara, la intimidación del 22 blanco, fue clave para que el Real Madrid, recuperase el mando en el marcador gracias también al partidazo que se estaba cascando el bueno de Luka Doncic. 11 puntos conquistaba el esloveno, que anuló a Lucas Vildoza que se quedó con los 10 puntos del descanso, mientras que Huertas no tenía su día con un 1/6 en tiros a canasta. El parcial ya ascendía a 4-16 en 6 minutos, con el reloj descontando minutos y con un Baskonia sin ideas y solo con la aportación de Beaubois, que no era suficiente. El Real Madrid había hecho suyo el partido en este tercer cuarto, básicamente desde la defensa y aprovechándose de los errores en el tiro de los locales 38% en tiros de campo. Los 15 rebotes – llevaban 19 al descanso – cosechados por el Real Madrid en el tercer cuarto, demostraban el trabajo sucio de los blancos quienes, pese al triple al final de Voigtman, se marchaban al final del tercer cuarto con ventaja, 63-65.

Pero las sensaciones no te regalan partidos, ni siquiera el +13 en valoración para los blancos. Solo había que observar que Sergio Llull y Gustavo Ayón estaban desaparecidos, con solo dos puntos del balear y ninguno por parte del mexicano, pese a sus cuatro rebotes. Sí el Real Madrid quería cumplir su objetivo, debía inculcar a más protagonistas en esta serie de suspense en la cual se había convertido la final de la Liga Endesa. Y sin olvidarnos, que Baskonia está entre los ocho mejores equipos de Europa y que su carácter es solamente comparable al Lasismo, precisamente, del Real Madrid. Y de la misma manera que en los comienzos de todos los cuartos, Baskonia se ponía por delante en el marcador a base de triples. Pero sí terminaban el primer cuarto con un 4/10, los 30 minutos siguientes, solo consiguieron 6/25, algo muy alejado de un equipo que tenían vetado, la opción de anotar bajo el reinado de Edy Tavares. Pero el coraje Baskonia inundaba nuevamente el espíritu del Buesa Arena, jugando rápidos contrataques y consiguiendo un parcial de 7-0 de salida en 2 minutos, que sumado al triple final de Voigtman en el tercer cuarto, suponía un 10-0, algo que disgustaba mucho a Pablo Laso y al aficionado madridista, que como contábamos, contaba con muy buenas sensaciones de llevarse este tercer partido. Volvían Sergio Llull y Gustavo Ayón buscando redimirse de su mal partido, pero sin suerte. Ambas estrellas consiguieron únicamente dos puntos, eso sí, con 8 rebotes del mexicano y 5 rebotes más 5 asistencias del balear. Aunque en esos minutos, eran puntos los que hacían falta en el marcador madridista y Thompkins y Doncic guardaban reposo en el banquillo. La alarma empezó a sonar cuando Matt Janning colocaba el 72-65 en el minuto 34, tras un parcial de 12-0, que recordaba a lo vivido en el tercer cuarto del segundo partido, pero con las camisetas cambiadas. Sin los puntos de Ayón y Llull, con Doncic y Thompkins en el banquillo, nuevamente volvimos a olvidarnos del que, personalmente, esta siendo el MVP del Real Madrid, en estas finales. Jaycee Carroll, cogió su fusil y nuevamente consiguió 5 puntos consecutivos, para cortar la racha de Baskonia y colocar el 72-70 en el minuto 35. Posteriormente, un triple suyo, volvió a colocar por delante al Real Madrid a falta de 3 minutos. La vuelta de Doncic y Tavares a la pista, dificultaba aun más el intento de remontada de Baskonia, que buscaba desde el exterior los puntos. Todo ello porque en la zona había un gigante llamado Tavares que a sus 8 puntos y 7 rebotes, había que sumarle hasta 5 tapones, el último, en una acción descomunal ante Tornike Shengelia a falta de segundos para terminar. No parecía tan tremendo, que Baskonia solo anotase 6 puntos en cinco minutos, con una defensa de manual de un Real Madrid, que solo permitió 15 puntos de los locales en el último cuarto.

La defensa fue la que le ha dado al Real Madrid, el segundo punto de la eliminatoria. En un partido donde jugaban los dos máximos anotadores de la ACB, acostumbrados a generarnos un gran espectáculo, vio como en el tercer partido de la final, 46 rebotes, 18 asistencias y 6 tapones del Real Madrid, decantaban el segundo punto a sus huestes. Un Real Madrid, que se llevó el partido por los puntos de Doncic (20), de Carroll (15), de Thompkins (12) y de Tavares (7) mientras que Llull (2), Ayón (2), Felipe (4) y Taylor (5), estuvieron lejos de sus números. Pero no todo es anotar y si no, que se lo digan a Baskonia, que se quedó en un 36% de acierto y un 5/20 en triples entre Janning, Beaubois y Shengelia. Ahora los blancos, recuperan el factor cancha y tienen dos matchball para llevarse el título, mañana martes en Vitoria o el viernes de vuelta en Madrid.