Charlamos con el técnico y las capitanas

Club Voleibol Madrid, orgullo de nuestra ciudad

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El Club Voleibol Madrid fue recibido en el Ayuntamiento tras haberse proclamado campeón de la Copa de la Princesa en Lugo. Tuvimos la oportunidad de charlar con Manuel Berdegué, míster del equipo, y con Vane Rubio y Laura Calvo, capitanas y referentes del vestuario.

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Llego con tiempo al Ayuntamiento de Madrid y accedo al salón de actos donde tendrá lugar el evento. Poco a poco las butacas van teniendo dueños y la expectación va in crescendo. Las jugadoras del Club Voleibol Madrid hacen acto de presencia con la sonrisa y el buen ambiente por bandera. Ocupan sus lugares, charlan y se ríen. Están disfrutando al máximo del momento y se nota. Aparecen varios políticos, encabezados por Rita Maestre, y da comienzo la recepción. Hablan representantes del club, las capitanas y los diferentes políticos allí presentes. Todos coinciden en que es un orgullo que el nombre de Madrid se pasee por orgullo a lo largo y ancho del país. Y, por supuesto, el de Chamberí.  Se proyecta un vídeo con los puntos que dieron paso a la consecución de la Copa de la Princesa y los aplausos terminan por romper el hielo al borde del final del acto. Familiares y amigos, emocionados, felicitan por enésima vez a sus chicas y en el aire queda flotanto una frase que no pudo tener mejor colocación: "Nuestro sueño es llevar el nombre de Madrid a la máxima competición nacional de voleibol". Ojalá entre todos podamos completar ese ataque.

Manuel Berdegué, el orgullo silencioso

Elena Alberca me comunica que el míster ya está disponible. Desde aquí, agradezco el gran trabajo que desempeña para que Voleibol Madrid tenga un departamento de comunicación como el que se merece. Por fin veo a Manuel, autorelegado a un segundo plano durante el acto, cediendo el protagonismo a sus chicas. Se quita el abrigo, se sienta y sonríe. No puede ocultar su inmenso grado de felicidad y de orgullo por el histórico título que ha levantado el Club Voleibol Madrid al cielo de Lugo hace apenas unos días. Habla seguro, relajado y consciente de que a pesar de todo queda un amplio camino por recorrer y por seguir creciendo. Su mayor logro, escribir, como dicen desde el seno del club, una historia a base de imposibles que resultaron no serlo tanto. Su mayor orgullo, gestionar un grupo humano inmejorable. Su sueño, más allá de resultados, es que las lesiones respeten a sus jugadoras. Su discurso está cargado de normalidad, algo no tan común como debiera ser en el mundo del deporte. No es casualidad, es causalidad. El trabajo, la cohesión y la pasión han encontrado un merecido premio. Míster, ojalá la próxima vez que hablemos sea porque habéis conseguido dar un paso más hacia delante.

Foto: Club Voleibol Madrid

Las capitanas de un grupo indestructible

Vane Rubio y Laura Calvo, capitanas del equipo, son delatadas por su sonrisa. No lo pueden evitar. Son conscientes de que representan a un grupo que continúa firmando registros apabullantes y que ha hecho de su pasión la alegría de su vida. Hablan de la fortaleza del vestuario, del buen ambiente que destila y de las bondades de un deporte que pelea por abandonar un segundo plano que no se merece. Un pasado de esfuerzo, un presente de gloria y un futuro alentador. El apoyo de su familia y amigos, el respeto que existe en las gradas de los polideportivos y el apoyo institucional que necesitan y que seguro, conseguirán. A seguir disfrutando, que os lo habéis ganado.