Iñaki León es central en el Getafe CF de División de Honor

12+1 años en el Alavés, corazón azulón y, además, fue campeón del mundo

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Iñaki León llegó al Getafe CF al final del curso pasado después de pasar la friolera de 12+1 años en el Deportivo Alavés. Hoy os presento al central azulón, que fue campeón del mundo en 2015 en la Gothia Cup.

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Iñaki León llegó al Getafe CF al final del curso pasado después de pasar la friolera de 13 años en el Deportivo Alavés.

El central azulón empezó a tener contacto con el mundo del fútbol cuando tenía tres años e iba con su padre a ver partidos de fútbol.

Si no fuese futbolista, Iñaki tiene claro que le gustaría dedicarse a algo relacionado con este deporte. Seguramente sería entrenador de fútbol, para lo que está estudiando el curso de entrenador de fútbol nivel 1, o preparador físico, para lo que está realizando el grado medio en Educación Física y Deportiva.

El poco tiempo libre que le deja el mundo del fútbol lo utiliza para ir al gimnasio y ver entrenamientos de las categorías inferiores del Getafe CF. 

Dentro del terreno de juego podemos ver a un jugador trabajador, competitivo, con mucho carácter y constante en el día a día. Por el contrario, si nos encontramos con Iñaki fuera del campo, vemos un chico alegre, que siempre está haciendo bromas con sus compañeros. El central azulón es una persona que siempre piensa en positivo y se deja querer por la gente que le rodea.

Como buen central que es, tiene como referentes a Puyol y a Sergio Ramos. Del jugador del Real Madrid admira su enorme calidad como central; y del que fuera capitán del FC Barcelona, al que admira desde pequeño, le gustaba su carácter, su poderío físico, la humildad y, a la vez, su agresividad en el campo, sumándole a todo esto que era un trabajador nato. 

En un futuro, a Iñaki le gustaría jugar en Primera División, a poder ser en su querido Deportivo Alavés, o trabajar bajo las órdenes del Cholo Simeone

Su mejor recuerdo en el mundo del fútbol es cuando fue campeón del mundo en 2015 en Suecia en la Gothia Cup, con una selección que hicieron entre el País VascoCastilla y León

Siempre que marca un gol, tal y como ocurrió en la jornada 20 frente al CD Diocesano, se acuerda de su familia, se los dedica a sus padres y a sus abuelos, que nunca le han fallado y siempre le han apoyado.

Del fútbol ha aprendido a formarse como persona y como futbolista, a no rendirse nunca por algo que quieras conseguir en la vida, con el objetivo de llegar lo más alto posible.

Iñáki es consciente de que todo buen futbolista debe trabajar de manera constante con humildad y, de esa manera se puede llegar muy lejos.

Para el central azulón, pertenecer al Getafe CF es una oportunidad para seguir creciendo como futbolista y aportar lo mejor de sí mismo. Está muy contento ya que le acogieron muy bien desde el primer día, por lo que su corazón ya tiene un trocito azulón. Durante este tiempo ha podido conocer más a fondo el club, las personas que lo forman y espera continuar el año que viene.

No es una persona que tenga muchas manías a la hora de saltar al campo, donde siempre entra con el pie derecho, pero sí hay algo que hace cada fin de semana antes de comenzar un partido. Iñaki tiene un collar con una cruz que siempre besa tres veces, mismo número de ocasiones que se santigua antes de entrar en el terreno de juego.

En el equipo se nota un vestuario con un ambiente mucho más unido, en el que todos tienen un mismo objetivo, que es quedar quintos con el menor número posible de goles encajados. En ese aspecto de unión se ha notado mucho la llegada de Momo al banquillo azulón.

Pasar juntos tanto tiempo hace que tanto Iñaki como sus compañeros tengan un montón de anécdotas vividas. El central azulón recuerda especialmente cada vez que Pauli, el utillero del equipo, baila en el vestuario después de cada victoria conseguida. 

De cara a los partidos que quedan de la segunda vuelta, Iñaki querría que el Getafe fuese el equipo revelación, quedando lo más arriba posible en la tabla. Tienen el objetivo de encajar menos goles que en la primera vuelta, consiguiendo tener la portería a cero durante muchas jornadas, finalizando la temporada, al menos, quintos en la clasificación.

Trabaja a las órdenes de Momo, un entrenador que se caracteriza por la intensidad en su trabajo. Algo que ha transmitido a sus jugadores que, desde su llegada, no han bajado el nivel en ningún momento. Es una persona con la que se puede hablar, ha conseguido que el equipo esté más unido y con más confianza, consiguiendo una racha de siete aprtidos sin conocer la derrota. 

Desde que tiene cinco años, el sueño de Iñaki es ser jugador de fútbol profesional, y espera poder conseguirlo algún día.