Jª 11.- Real Valladolid 1-0 AD Alcorcón

Álex vale por tres

El gol del atacante blanquivioleta desencalló el duelo y permite al Real Valalodolid sumar la tercera victoria consecutiva en casa ante un Alcorcón que nunca llegó a sentirse cómodo sobre el tapete

Cargando...

 

 

xxxxxxxxxx

El Real Valladolid no tuvo remordimientos. El obús de Álex desde la frontal permitió a los blanquivioletas encadenar la tercera victoria consecutiva en casa y eliminar el mal sabor de boca que les había dejado la contundente goleada ante el Real Madrid. No fue un partido brillante en el que las ocasiones, más bien, fueron a cuentagotas, pero permitió al Real Valladolid sumar tres puntos ante el tercer clasificado que llegaba con una sola derrota en su casillero. Canario pudo agrandar la brecha de penalti, pero acabó errando en el lanzamiento. No pasó apuros el Real Valladolid que quiere que Los Anexos sean un fortín donde solo se cocinen victorias.  

Y es que el duelo se presentaba como una cita prometedora en la que el ritmo y electricidad iban a ser las tónicas dominantes. El arranque impetuoso hacía presagiar que aquello iba a ser un combate entre dos boxeadores con el objetivo de tumbar a su rival rápido. El ring en el que se convirtió Los Anexos fue testigo de un intercambio de golpes donde no cabía la posibilidad de desconectar ni un segundo. El Alcorcón fue el primero en soltar el puño que a punto estuvo de impactar en el mentón blanquivioleta. Solo habían transcurrido cinco minutos cuando Adri mandó el esférico al palo en un remate cruzado. Todo quedó en un susto, pero las alarmas ya estaban activadas. Los puños estaban en posición ofensiva. La réplica iba a llegar con un centro raso de Koke que no pudo transformar Canario.

No había tiempo para secarse las gotas de sudor con la toalla. Fer voló para desviar un cabezazo de Bryan. Pero esos quince minutos tan solo fueron un espejismo para decepción de un aficionado neutral y alivio para los técnicos. Esa intensidad se fue difuminando con el paso de los minutos. El Real Valladolid mantuvo la pelota en sus pies, con un Iago que buscaba conectar con los Aday, Álex y Canario. Los alfareros perdieron su presencia en campo rival y se dedicaron a aplicar una presión que no incomodó en exceso. La sala de máquinas formada por Jesús Martínez y Cris tampoco conseguía carburar y el juego blanquivioleta llegaría por las bandas, con un Hugo San activo. Precisamente el lateral protagonizó la ocasión más clara. Una jugada que se fue tejiendo en torno al balcón del área alfarera y que culminó con una parada de Ángel tras el remate de Canario.

Fue perdiendo fuelle el Alcorcón que veía como su fuerza inicial quedaba en papel mojado y cada vez veía más lejos la portería de Fer. Su único argumento fue el balón parado, pero no por esas inquietó. Mientras, Canario seguía con su guerrilla particular con Joan Mari y Enzo. Quiso impusoner su físico para controlar y descargar el juego, pero el primer acto se cerraría con sequía de goles.

Recargó energías el Alcorcón tras el paso por las casetas. Su plan se enfocó en robar y salir en velocidad. Nico se convirtió el principal argumento ofensivo. Su movilidad creaba dudas a la zaga local. No quitó ojo a la portería, aunque sus disparos fueron taponados sin complicaciones. Aunque ese ímpetu visitante se vio frenado por un Álex que desencalló un duelo que se estaba atragantando. En el minuto 65, el 11 robó la pelota y soltó un obús desde la frontal que cayó en la portería de Ángel sin que nada pudiera hacer. Éxtasis y delirio. La ventaja animó a los blanquivioletas. Aday probó fortuna con un disparó que se estrelló en la zaga visitante. La sentencia pudo llegar de la mano de Canario. El delantero enfilaba portería cuando Enzo le trabó. El colegiado no dudó en sacar la tarjeta roja y decretar penalti, pero Canario quiso ajustar tanto su disparo que acabó errando en su misión de abrir mayor brecha.  

Tampoco era el día del Alcorcón. Inoperante, no encontraba la fórmula de encontrar el camino del empate. Los cambios no surgieron efecto y solo un latigazo de Nacho que lamió el travesaño puso algo de picante a un duelo insulso. No le tembló el pulso al Real Valladolid para abrochar los tres puntos sin apuros. En los minutos finales se dedicó a mantenerse ordenado y dejar que nada pasara.