Jº3 Rayo Vallecano 1-0 Atlético de Madrid

Ares da un triunfo de prestigio al Rayo Vallecano frente al Atlético de Madrid

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El Rayo Vallecano aguantó, y en minuto 90 apareció Ares para darle la victoria al Rayo Vallecano frente al todopoderoso Atlético de Madrid. Los plantilla de Mista gana su segundo partido consecutivo -los dos como locales- en un encuentro donde también para que Mario -portero del Rayo Vallecano-  se reivindicase, en un partido sensacional.

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Si hubiésemos hecho una encuesta pre-partido probablemente la balanza se inclinaría con una victoria en favor del Atlético de Madrid, el equipo Rey en las últimas dos temporadas. Pero el fútbol -una vez más- se inventó para sorprender, para superarse y para romper cualquier tipo de pronóstico. El Atlético de Madrid salió muy enchufado sobre el terreno de juego, con ganas de empezar adelantándose en el marcador. Soto estrelló el primer esférico en el larguero. Un ruido que movió los cimientos del campo número 4 de la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano. Un susto que recorrió el banquillo de los de Mista. Los visitantes -que además llegaban como colíderes- llevaban la iniciativa en el juego, y también el peligro. Pedro golpeó una falta a favor del Rayo Vallecano. Un disparo suave que "voló" por encima de la barrera y que atrapó sin problemas Saldaña. Los del barrio de Vallecas se mantenían en orden, con prudencia y con mucha concentración ante las llegadas de los visitantes, y con el peligro incesante de Diego y Núñez, que eran una amenaza constante sobre la meta rayista.

En todos los partidos suele haber más de un héroe -más allá del equipo en su conjunto-. En este caso el encargado de colgarse la capa en el bando local fue Mario, que salvó al equipo de ir perdiendo. El guardameta rayista protagonizó un paradón cuando Íker ya se disponía a anotar el primero. Los chicos de Mista también querían hacerse con el control del balón, mientras Castro  también estaba 'liado' en las labores defensivas despejando el peligro rival. Cuando la primera parte iba a ir tocando a su fin, Rojas quiso disponer de una última oportunidad para poner por delante al Atlético de Madrid, pero apareció un sensacional Raúl para dejarlo en tan solo en una llegada sin mayores consecuencias. Poco después Manuel Pérez Hernández se llevó el silbato a la boca para determinar el final del primer tiempo.

El sol "golpeaba" en el Campo Número 4, pero el ritmo del partido tampoco cesó en el inicio de la segunda mitad. Diego tuvó en sus botas una nueva ocasión para el cuadro que dirige Carlos González, pero el esférico se marchó por encima del travesaño. El partido estaba abierto y los dos conjuntos disponían de ocasiones para reivindicarse. Ahora le tocaba al Rayo Vallecano con la ocasión más clara del partido hasta el momento. Corría el minuto 59 en el luminoso -porque esta vez sí que funcionaba el marcador en la Ciudad Deportiva- cuando Daniel Moreno cabalgaba por la banda izquierda. El jugador local le cedió el esférico a Ares, recién incorporado en el terreno de juego -apenas llevaba 6 minutos-  pero el balón se fue por encima de la portería defendida por Saldaña. El Rayo Vallecano quería volver a la carga por medio de un peleón Sorín, que se cayó, se levantó y sin perder de vista el balón apuntó a portería pero se fue desviado por el palo izquierdo del portero. 

El encuentro estaba muy bonito para el espectador entre dos equipos donde su mayor propuesta era jugar bien al fútbol. Ahora le tocaba al Atlético de Madrid 'llevar la voz cantante' por medio de Mario, pero volvió a aparecer un extraterrestre de otro planeta para volver a obrar el milagro. Él es Mario, portero del Rayo. La balanza podía inclinarse hacia cualquier lado, aunque de momento estaba en su punto neutral. Según pasaban los minutos el peligro corría también de área a área. Gómez la tuvo para poner por delante al Atlético, pero la redonda se negaba a cruzar la línea de cal que señalaba el gol. Antes de que José María Cruz Vico levantase la tablilla para mostrar los 4 minutos de añadido, apareció Dani galopando por la banda izquierda. El corazón estaba en un puño, sabían todos que el encuentro estaba tocando a su fin. Era ahora o nunca. Dani encontró el hueco perfecto, el pase perfecto, el punto exacto para hacer brillar a Ares con una definición sensacional y poner el primero. La euforia se desató en el banquillo de Mista. Abrazos, besos, éxtasis entre el público que cantó al unísono aquel sonido que hace más grande al fútbol, "GOL". El Rayo Vallecano aguantó, creyó y se llevó los tres puntos frente a un Atlético de Madrid que también hizo méritos para anotar y llevarse la victoria. Una vez más el fútbol obligó a todos a permanecer en sus asientos hasta el último minuto, porque hasta el final todo puede cambiar. Felicidad y satisfación en el cuadro de Mista. Decepción en el banquillo visitante, pero también saben que en una semana tendrán una nueva oportunidad para levantarse más fuerte si cabe. 

Ficha técnica