Los de Aluche ya preparan su flamante estreno en División de Honor

Arranca la temporada 2020/2021 para Los Yébenes

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El conjunto de Aluche comienza su pretemporada con la misma ilusión con la que acabó el pasado año. Ni la incertidumbre por el excepcional contexto en el que nos encontramos puede con los ánimos de un equipo debutante en la categoría que promete dar mucha guerra.

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Es una situación excepcional y requiere medidas excepcionales, pero Los Yébenes-San Bruno están de vuelta. Después de varios aplazamientos por las condiciones sanitarias, el 3 de septiembre echó a rodar la pretemporada 2020-2021, tanto para el primer juvenil como para los dos equipos de categoría absoluta. Los de Aluche han regresado al césped del Eustasio Casallo seis meses después con las pilas cargadas y muchas ganas de enfrentarse a la nueva normalidad. A lo lejos, si el virus lo permite, ya se vislumbra el sueño de la División de Honor.

Las certezas son pocas y el margen de maniobra es reducido, no obstante, por lo que desde el club apelan a la tranquilidad a todos los niveles. El equipo optó por no comenzar a entrenar hasta que no hubiera un protocolo, al menos, de la Federación madrileña, lo que obligó a retrasar la fecha prevista de inicio en varias ocasiones. Juan Celis, director deportivo, considera que antes “había un vacío legal” y que “si ocurría algo, el club estaba expuesto a nivel administrativo a tener un problema”.  Incluso ahora, teniendo en cuenta el silencio de la RFEF, teme “que no se inicien las competiciones no profesionales de fútbol de categoría nacional, que en este caso nos incluye a nosotros como División de Honor”.

La planificación deportiva, por su parte, tampoco ha podido quedarse al margen de la pandemia. Adrián Román, entrenador del Juvenil A de Los Yébenes, afirma que se debieron elaborar hasta tres planes para la reanudación de la actividad, tratando de adaptarse a las cambiantes circunstancias. En sus propias palabras, “los primeros días fue todo sin contacto, fue todo individualizado”, tratando de que “hubiera mucha distancia entre jugadores”. Ahora, no obstante, reconoce que, al margen de esos matices, está siendo “una pretemporada normal y corriente”. El estado físico de los jugadores, además, resultó ser una agradable sorpresa para el cuerpo técnico: el entrenador cuenta que el primer día acabó la sesión y sus pupilos decían “¿ya hemos acabado? ¿No seguimos un rato más?”.

La otra gran diferencia provocada por la COVID-19 es el uso obligatorio de mascarilla. Juan Celis espera que la medida sea solo provisional, pues señala que “así va a ser imposible competir”. En sus propias palabras, “el uso de la mascarilla limita y puede llegar a generar un problema. Tenemos que escuchar a los futbolistas, porque nosotros como personas externas a la práctica deportiva no podemos sentir lo que están sintiendo los jugadores. Yo considero que, si no se puede jugar sin mascarilla, es mejor que no se juegue, porque vamos a tener un problema tarde o temprano”. A pesar de esta postura, no duda en reconocer que “la mascarilla es por un bien social y sanitario y tenemos que adecuarnos a la situación”.

La incertidumbre sobre el inicio de la temporada afecta también a la confección de la plantilla. Adrián Román afirma que están “muy contentos con los jugadores que hemos firmado, pero nos quedan muchos por firmar todavía”. Juan Celis puntualiza que el equipo busca “un central, algún jugador de ataque más referencia, algún punta y, bueno, si viene algún lateral más, estamos abiertos”. Respecto al estilo de juego, el míster también se muestra abierto a todas las opciones. La seguridad atrás, la verticalidad y la apuesta por bandas profundas hizo de Los Yébenes un equipo muy reconocible la pasada temporada, pero, en palabras del entrenador, “este año, a lo mejor, por los jugadores que tenemos, no podemos jugar a eso exactamente, porque no se adaptan a ese tipo de fútbol, y hay que hacer otro”.

A la situación de excepción, además, se suman los cambios típicos asociados a un ascenso de categoría. La División de Honor impone sus propias nuevas exigencias a un equipo “humilde en todos los aspectos”, según su director deportivo. A pesar de ese carácter, o quizá gracias a él, Juan Celis es muy claro: “nuestra filosofía es nunca generarnos ninguna expectativa más allá de trabajar y venir todos los días con ilusión”. Adrián Román se expresa en términos muy similares: lo que quiere es que el equipo “disfrute, que sea un buen grupo y, con eso, yo sé que vamos a hacer un buen año”. Aprovecha, además, para recordar la buena racha de las últimas temporadas. Afirma que “Los Yébenes no se esperaba estar en Nacional, se salvó; no se esperaba volver a salvarse, y al final ascendimos; y Los Yébenes no se espera estar en División de Honor, pues ahora hasta donde nos lleven el esfuerzo y la ilusión”.

El nuevo curso ya está en marcha en el Casallo. La pretemporada seguirá, marcada por la incertidumbre, pero poco a poco acercándose a la normalidad. La próxima semana, si no hay variaciones significativas, el Juvenil A de Los Yébenes disputará al fin sus primeros amistosos de preparación. ¿El objetivo para el próximo año? Juan Celis lo tiene claro: “cuantos más años seamos capaces de mantener esta categoría, más prestigio para el club, que al final es lo que importa: que el club siga creciendo y siga siendo uno de los exponentes que potencialmente está creciendo más en el fútbol madrileño”.