David Rozano es lateral en el juvenil A del Getafe CF

Quiere jugar en Europa, ha plantado cara a dos lesiones y, además, ha llegado para quedarse

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Empezó en el Alcorcón, pasó por el Real Madrid y, esta temporada, ha llegado a Getafe. David Rozano es lateral en el equipo azulón. Hoy os presento a un jugador que ha plantado cara a las lesiones y ha salido reforzado de ellas. 

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Llegó al Alcorcón cuando comenzaba su etapa de alevines y, tras estar nada menos que seis años en el Real Madrid, David Rozano ha llegado esta temporada a Getafe para quedarse. 

Empezó en el mundo del fútbol con tan sólo cinco años, gracias a la pasión que le transmitieron su padre y su hermano, apuntándole a un equipo de fútbol sala. Pero fue el año histórico en que el Alcorcón consiguió ganar al Real Madrid en Copa del Rey y ascender a Segunda División en la misma temporada cuando se dio cuenta de que el fútbol podría ser una bonita forma de vida. 

Aunque si no fuese futbolista seguramente sería policía o bombero. Supondría cumplir dos sueños el poder dedicarse a estas profesiones. Cuando no está entrenando procura relajarse con sus amigos o su familia y, en el poco tiempo libre que le deja este deporte, que no es mucho, está en la universidad o aprovecha para hacer ejercicio físico extra en el gimnasio.

Dentro del campo podemos observar a un lateral ofensivo, agresivo y con muy buen golpeo de balón. Mientras que si uno se cruza con Rozano fuera del campo, descubre una persona que adora estar con su gente, desconfiado con el que no conoce. Tal y como aseguran sus amigos es una persona muy noble, generosa, que siempre pone por delante a los demás antes que a sí mismo, además de ser honesto, maduro y sin ningún tipo de malicia. 

Su referente en el mundo del fútbol siempre ha sido Roberto Carlos. Es de los primeros laterales en los que se fijó. Le gustaría jugar en algún equipo grande de Europa o a las órdenes de Guardiola, del que admira su estilo de juego. 

El mejor recuerdo de Rozano en este deporte fue cuando ganó la Nike Cup con el Real Madrid en Elche. Les dio el pase para el Nike Mundial en Manchester. Del torneo en la ciudad inglesa recuerda que fue una gran experiencia. También tiene grabado a fuego en su memoria la convocatoria con la Selección Española sub-16; lo disfrutó como nadie teniendo enfrente a grandes futbolistas y amigos. 

Si tuviese que elegir a una persona a la que dedicarle un gol, se acordaría de toda la gente que le ha apoyado siempre, tanto en los buenos como en los malos momentos. Aunque siempre piensa en su abuelo, que fue el que le inculcó su pasión por este deporte.

Ha vivido las dos caras del fútbol. En la temporada 2016/2017 se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla, estuvo casi un año sin poder jugar y se operó. Al poco de volver a los terrenos de juego y sentirse bien recayó, por lo que tuvo que volver a pasar por el quirófano. Gracias a esto a madurado, como jugador y como persona, y se ha hecho más fuerte. Está orgulloso de haber superado dos lesiones graves con las que, seguramente, muchos futbolistas se hubiesen rendido. Con todo esto ha aprendido que todo buen futbolista no debe nunca darse por vencido. Hay que tener cabeza, y ser consciente de que puedes ser muy bueno pero si no estás centrado en lo que quieres, vas a terminar por perderlo todo. 

Para Rozano es una responsabilidad muy grande pertencer al Getafe CF, formar parte de la cantera de un equipo de Primera División es una responsabilidad muy grande, además de ser un club con mucha historia. 

Dentro del vestuario se lleva muy bien con todos sus compañeros, forman un gran equipo y tienen una gran cantidad de anécdotas y bromas con las que todos se ríen siempre que las recuerdan. 

No es una persona que tenga muchas manías o rituales antes de saltar al terreno de juego. Lo que sí hace es pensar en situaciones que podrían ocurrir durante el partido, concentrarse él solo y tratar de no hablar mucho en los instantes previos a entrar en el campo.

De cara a los partidos que quedan de la segunda vuelta del campeonato espera seguir respondiendo bien junto al resto del equipo sin derrotas. El objetivo es alejarse de los puestos de descenso, para poder acabar lo más arriba posible en la tabla clasificatoria, borrando así la mala racha que atravesaron durante la primera vuelta. 

Con Momo en el banquillo están consolidándose aún más como equipo. Le considera un míster muy intenso, que siempre transmite ese ímpetu a todos los equipos con los que trabaja. Es lo que les hacía falta a Rozano y a sus compañeros para poder recuperar la confianza y volver a obtener buenos resultados cada fin de semana. Y lo están consiguiendo.

Su sueño es poder dedicarse al fútbol de manera profesional. Y con su llegada a Getafe esta temporada, está en el sitio idóneo para conseguirlo.