Álvaro Ruvira es portero en el juvenil A del Getafe CF

Competitivo, supersticioso y, además, quiere ser empresario

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El segundo jugador azulón del que os traigo perfil es Álvaro Ruvira. Portero del juvenil A del Getafe CF, sueña con llegar a ser futbolista profesional y trabajar a las órdenes de Bordalás en el primer equipo. Además quiere ser un hombre de negocios y estudia un doble grado en Estudios Internacionales y Administración de Empresas.

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Empezó con cuatro años en el equipo de su pueblo, Pinoso. Después de ganar la liga en benjamines, Álvaro Ruvira fichó en alevines por el Hércules, hasta que al finalizar el segundo año de juveniles llegó el contrato con el Getafe CF.

Nació en una familia muy futbolera. Por eso, desde bien pequeño, el deporte rey siempre ha estado presente en su vida. De los primeros recuerdos que tiene es cuando, con tan sólo dos meses, su padre celebraba con él la octava Champions del Real Madrid.

El portero del Getafe CF tiene claro que, si no fuese futbolista, se dedicaría al mundo de los negocios, sería empresario al 100%. De hecho, estudia un doble grado en Estudios Internacionales y Administración de Empresas para llegar a conseguirlo.

Cuando no está entrenando o defendiendo la portería azulona en algún partido, está totalmente inmerso en sus estudios. Aunque también le gusta sacar tiempo para cenar, ir al cine o pasear por Madrid, algo que le tiene fascinado.

Dentro del terreno de juego podemos ver a un jugador muy competitivo que transmite a sus compañeros una gran seguridad desde atrás para que ganen siempre lo máximo posible. Mientras que si uno se encuentra con Ruvira fuera del campo no tarda en descubrir a una persona sincera y respetuosa, que le encanta estar con sus amigos y hacer las cosas de manera altruista y, sobre todo, muy divertido.

Como buen guardameta que es, Álvaro Ruvira admira a Iker Casillas, pero también a Buffon por su liderazgo, carácter y seguridad en el campo. Aunque, actualmente, al portero que más le gusta ver en acción es a Ter Stegen, por lo completo que es y la manera en que hace las cosas.

Sueña con jugar algún día en el Real Madrid, algo que su padre se ocupó de inculcarle desde pequeño; bajo las órdenes de Klopp o Pochettino; o siguiendo las instrucciones de Bordalás en el primer equipo azulón. Aunque destacaría a Zidane por sus valores a la hora de trabajar y por todo lo que ha conseguido.

Muchos son los momentos y recuerdos que uno tiene en la memoria dedicándose a este deporte. Y Ruvira no iba a ser menos. Ligas ganadas o penaltis parados que le dieron campeonatos, aunque sus mejores recuerdos son su primer entrenamiento con el primer equipo del Hércules y su fichaje por el Getafe CF.

Si tuviera que dedicar una buena parada en el minuto 90’, con un 1-0 en el marcador, iría, sin duda, para sus padres, dos personas que se lo han dado todo y que, de no haber sido por ellos, no hubiera llegado hasta donde está hoy en día.

Del fútbol ha aprendido que siempre hay una nueva oportunidad, incluso cuando crees que no puedes más y estás sin fuerzas. Lo más importante es saber levantarse si a uno no le salen las cosas como espera.

Para todo buen futbolista es muy importante tanto el trabajo físico como el mental, además del sacrificio y la voluntad propia. Álvaro tiene claro que, si uno no es fuerte mentalmente y no tiene claro lo que quiere, es muy difícil que llegue a ser futbolista profesional.

Está muy orgulloso de pertenecer al Getafe CF y agradecido al club por la confianza depositada en él con su fichaje. Es por ello que siempre dará todo de sí mismo cada vez que esté en el campo para defender el escudo que ahora lleva en su camiseta.

Todos los porteros, por lo general, suelen ser muy supersticiosos cada vez que disputan un partido. Y el guardameta azulón no es una excepción. Salta al campo mirando al cielo pensando en su familia, siempre entra al área de la misma manera y termina besando el larguero.

El ambiente en el vestuario es muy bueno este año y Álvaro está muy feliz. Y eso se nota. Hay compañeros que ya son como hermanos para él, a los que agradece que le hayan acogido como a uno más desde el primer momento, cuando llegó solo a Madrid sin conocer a nadie.

De cara a la segunda vuelta está seguro de que veremos una versión mucho mejor del juvenil A del Getafe CF, que se reflejará también en los resultados. El trabajo, al final, siempre tiene su recompensa.

Al frente del equipo está, desde hace algunas jornadas, Momo, del que reconoce que es un entrenador con carácter, y que tiene muy claro lo que hay que hacer para sacar lo mejor de sus jugadores. Comparten la manera de ver el fútbol y el espíritu competitivo.

El que fuera entrenador del Trival Valderas hasta el año pasado está consiguiendo sacar una mejor versión del equipo azulón, a pesar de haber llegado en un momento complicado y delicado para todos.

Queda mucho trabajo que hacer y mucho por mejorar, pero seguro que Ruvira y sus compañeros van a conseguir todo lo que se propongan.

El portero azulón no es de esas personas que se fijan sueños o retos a largo plazo aunque, si tuviese que elegir, Ruvira sin duda escogería llegar a ser futbolista profesional. Y qué mejor sitio para lograrlo que el Getafe CF.