Jª 8.- Real Valladolid 2-0 UD Santa Marta

Demasiado líder para el Santa Marta

El Real Valladolid no dio opción a los salmantinos y sumó su cuarta victoria consecutiva

Cargando...

Castri y Maroto no faltaron a su cita con el gol. De nuevo, el marcador se le quedó corto a los blanquivioletas, esta vez gracias a la gran actuación de Jorge

xxxxxxxxxx

La UD Santa Marta constató este domingo que el Real Valladolid es el rival a batir en el subgrupo V-B de División de Honor. El conjunto salmantino dio la cara en Los Anexos, y sin embargo, solo pudo evitar salir goleado merced a la gran actuación de Jorge, su cancerbero. El portero salió ganador de unas cuantas ocasiones generadas por los de Julio Baptista, en una suerte de paredón, no tanto por el volumen de las mismas como por su claridad. Dominador de la posesión y capaz de llevar el balón hasta el fondo, el Pucela tuvo varios remates a bocajarro que, no obstante, no pueden ser considerados demérito del rival.

En el primer minuto, Popi rozó ya el gol, aunque no pudo embocar. El uno a cero no tardaría mucho en llegar; lo hizo a los siete minutos tras una buena jugada colectiva que acabó con un balón profundo hacia Adrián Carrión, que repelió Jorge en el área pequeña, cuyo rechazo se quedó manso para que Castri rematara a la red. Certificó pronto el dominio de los vallisoletanos, que tuvieron el balón para sí en todo momento y monopolizaron las llegadas, mientras Chea no podía con Pedro, que debutó como titular, y con Torres. 

Precisamente este último pudo hacer el segundo, en una jugada en la que salió con el balón jugado desde atrás, al más puro estilo Piqué o Sergio Ramos, y apareció en posición de disparo. Sin embargo, Jorge volvió a crecerse ante las adversidades, como haría más tarde frente a Maroto. Evitando que el '10' ampliara distancias frustró un golazo, pues, antes de disparar, el zurdo logró escabullirse entre cuatro rivales. Esto hizo también que la desventaja del Santa Marta fuera exigua y escasa, teniendo en cuenta el apabullante dominio que sufrieron.

En los primeros compases del segundo tiempo se sacudieron un poco esa bruma en forma de mando. Chea intentó crecerse y, con sus ánimos, activó a sus compañeros, aunque el brío, que solo se tradujo en un par de tímidos acercamientos charros, desapareció en cuanto Adrián Álvarez entró al terreno de juego y se sumó a la salida de las acciones de los locales y refrescó el centro del campo. Entonces, el juego desde atrás volvió a ser más depurado y Popi, Castri y Carrión rozaron el segundo, evitado de nuevo por la gran figura de Jorge.

Pero Maroto, que se había quedado con la miel en los labios, dio el "sí quiero" en su cita con el gol. Lo hizo en una acción que empieza a ser marca de la casa, llegando desde atrás en una segunda oleada ante un centro lateral, esta vez de Diego Moreno, que no es un pájaro, ni un avión, ni tampoco Superman, pero también vuela, y como las aves, sin motor. Con su derroche físico, el lateral izquierdo generó varias oportunidades más en el tiempo restante, como Abel Calleja, que entró de refresco e intentó, sin suerte, marcar el tercero.

Baptista se permitió en el tramo final dar descanso a varios de sus jugadores más utilizados sin que ello hiciera mella en el rendimiento global; al contrario, quizás: el Real Valladolid no bajó el pistón, espoleado por esa segunda unidad, que se mantuvo firme, hambrienta y frustrante, porque la UD Santa Marta no pudo hacerle daño en el tramo final. Si fueron inferiores, no fue demérito de los salmantinos, sino fruto del sólido líder, que acumula cuatro victorias consecutivas.

 

* Foto: El conjunto local salió con camisetas en apoyo a Casado y Miguel, lesionados de gravedad (Real Valladolid).

Ficha técnica