Jª 11.- Real Valladolid 3-2 CIA Palencia

El Pucela vence en el choque entre 'enemigos íntimos'

El Club Internacional de la Amistad se quedó a un palmo de dar la sorpresa y puntuar en Los Anexos

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La intensidad del conjunto palentino alteró la identidad de un Real Valladolid que la recobró con el paso de los minutos y terminó mereciendo ganar

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El Real Valladolid consiguió su tercer triunfo consecutivo y quinto en seis partidos no sin cierto sufrimiento, ya que el Club Internacional de la Amistad le puso en aprietos y le obligó a una remontada que se materializó en los minutos finales. El derbi estuvo a la altura de lo que suele ser este tipo de partidos: hubo intensidad, más que fútbol, por lo menos en la primera mitad, ocasiones e incertidumbre entre dos conjuntos ambiciosos, cada cual a su manera.

La mayor virtud de la CIA estuvo en ser capaz de desnaturalizar a su rival al menos en el primer periodo. Su intensidad y su presión elevada sobre el manejo del balón incomodó la salida desde atrás, así como la circulación en zonas posteriores por parte de los blanquivioletas, que fueron como ese gato que tiene la madeja de lana en su poder, pero no lo domina, como si más que madeja fuera una pelota saltarina. Pese a ello, la primera ocasión fue de Dali, que en boca de gol remató alto un centro desde la izquierda.

De esa presión alta nació el cero a uno, con una entrega deficiente de David a la hora de iniciar el juego con la mano. El balón le cayó a Álvaro, uno de los futbolistas del cuadro palentino formado en Los Anexos, que pegó un zurdazo inapelable que entró en la jaula. El tanto confirmó que las sensaciones locales no estaban siendo las mejores, pese a lo cual el empate llegó cinco minutos después. Lo hizo en una jugada aislada, personal y meritoria de Rafa, que arrancó en el centro del campo, en posición de extremo izquierdo, y, raudo y veloz, se fue adentrando hasta disparar en un uno contra uno que definió bien al otro palo.

Pero ni por esas el Pucela se encontró a gusto. Víctor golpeó al palo al borde del descanso, tras el cual la CIA volvió a revelarse. Manuel Gañán hizo debutar a Campos, jugador cedido precisamente por el Real Valladolid esta misma semana, queriendo ir a por un segundo tanto que llegó de su zona, la izquierda, y con presteza. Dani Blanco hizo el uno a dos con un testarazo picado por encima de David, procedente de un rechazo, y que no pudo festejar por el costalazo que se dio. Recobrado el resuello, no le quedó otra que lamentar haber despertado a los blanquivioletas.

Y es que la reacción no se hizo esperar, y Poveda arrancó pocos minutos después desde su zona lateral para plantarse en el área, golpear al palo y encontrarse con Dani, otro de los exblanquivioletas. El capitán, Rafa, encadenó dos claras oportunidades ante él, una demasiado cruzada y otra que se fue alta después de un precioso taconazo de Óscar. Víctor, cómo no, también lo intentó, si bien su remate lo sacó la defensa palentina cuando parecía destinada a acariciar las mallas. Sin embargo, pese a las ocasiones claras, tendría que encaminarse el partido hacia los minutos finales para que Óscar hiciera el gol de la igualada, tras cazar un rechazo posterior a un jugadón de Víctor.

El Club Internacional de la Amistad mostraba para entonces fatiga y se veía superado por la acumulación de talento de Javier Baraja sobre el tapiz, que, después de realizar sus primeras permutas, juntó a Baba, Adrián Carrión, Dali, Rafa, Alvi, Víctor y Óscar (y, por lo que pudiera pasar, tenía a Álvarez en la recámara). Y aunque Adrián Carrión lo intentó con anterioridad, sería precisamente Alvi, uno de los incorporados y que actuó como carrilero por la izquierda siendo extremo, asomó en por su costado y vio bien la llegada de Dali por el otro lado, le puso el balón y facilitó que el hispano-brasilero, con un derechazo, obrara la remontada.

Los palentinos, que pese a la mejoría en el juego de los locales nunca bajaron los brazos, parecían estar sin demasiados argumentos ofensivos, aunque el propio Pucela se encargó de reavivar su llama con su juego en posiciones traseras, que en otras ocasiones podría suponer un intento de dormir el juego, pero esta vez provocó todo lo contrario. Sin grandes alardes, la CIA llegó a las proximidades de la puerta de David y con el encuentro casi terminado primero Campos, con una falta directa botada con su prodigiosa izquierda, y después (y sobre todo) Selles, con una más cercana, en la frontal, en ese mismo perfil, estuvieron cerca de recompensar la competitividad mostrada por los visitantes con un punto.

No fue así, y el Real Valladolid consiguió su tercera victoria seguida, quinta en seis partidos, y que le permite afianzarse aún más en la cuarta posición. Lo hizo en uno de esos derbis típicos, con goles, ocasiones e intensidad, mucha, en la que la CIA llegaba como un enemigo íntimo, toda vez que entre sus dieciséis convocados había cinco exblanquivioletas, dos de ellos cedidos en este curso (Cuéllar y Campos) y cuatro vallisoletanos más, que no pudieron convertir la casa ajena conocida en una asaltada. No obstante, de luchar así en fechas venideras, no parece que el Club Internacional de la Amistad vaya a encontrar excesivos apuros para seguir sumando puntos hacia su objetivo de la salvación.

 

Ficha del partido