Jª 30.- Real Valladolid 2-2 Real Madrid

El Real Valladolid deja escapar vivo a un Real Madrid desconocido

Los blanquivioletas, que se llegaron a ponerse 2-0,terminaron por ceder dos puntos ante un conjunto merengue tosco y sin ideas

Cargando...
xxxxxxxxxx

La tuvo, la estaba acariciando, pero como si se tratase de un huracán, la victoria se esfumó. El Real Valladolid fue muy superior en juego y ritmo. El 2-0 en la segunda parte reflejaba su buena actuación, pero el fútbol no entiende de justicias y Hernán Pérez, entrenador Merengue, tuvo que dar entrada a sus mejores bazas para intentar rascar algo. La apuesta le salió a la perfección, ya que primero Piri y más tarde Julen Jon privarían a los blanquivioletas de los tres puntos. 

El Real Valladolid estaba esperando la cita y como un vampiro sediento de sangre saltó al césped de Los Anexos a morder. El ritmo era endiablado y no tardaron en llegar los primeros zarpazos de la mano de la conexión creada entre Chuki y Álvaro. El 11 recogió un pase de Chuki, pero disparó fuera. El Real Madrid era víctima de una presión alta impuesta por los anfitriones, atrás tampoco había espacio por lo que la solución pasó por mandar pases en largo buscando a Salazar y Lorenzo.
Los blanquivioletas seguían a lo suyo, trasmitiendo serenidad y oficio, así era difícil hacerles daño. Frimpong la tuvo con un disparo a la media vuelta que se fue arriba. El mediocentro fue el protagonista también en la siguiente acción. Su disparo desde la frontal chocó en en un defensor, la pelota se enveneno, pero Dani Vicente logró atajarlo. 
Con el transcurso de los minutos, los merengues se fueron desperezando y empezaron a gozar algo más de posesión. Álvaro se multiplicaba en ataque y en defensa, mientras que Frimpong se transformó en un muro incapaz de superar. En esas, el Real Madrid trató de explotar la banda de Aitor sin mucho éxito, había atasco de ideas y recursos. No parecía el segundo clasificado, el Real Valladolid le desconectó. Bruno Iglesias apenas aparecía en combate y Salazar trató de moverse, aunque sin llegar a tener ninguna jugada prometedora. 
Se adaptaron los blanquivioletas a ese cambio de guion y empezaron a lanzar contragolpes comandados por un incansable Garri. En Los Anexos ya se dice que el lateral izquierdo se le queda pequeña la categoría. El lateral zurdo tuvo la más clara a falta de siete minutos para que expirase la primera parte. Recogió un pase filtrado de Álvaro y pico la pelota por arriba, pero Dani Vicente estuvo atento y adivinó sus intenciones. El Real Valladolid se instaló en campo merengue, Canario batallaba para cazar algún pase, mientras que Maroto, muy solvente, distribuyó el juego. Con la igualada en el marcador , los jugadores enfilaron el camino hacia los vestuarios. 

El paso por los vestuarios no alteró la partitura del partido. Los blanquivioletas se volcaron y arrinconaron a un Real Madrid que no lograba encontrar su sitio en el campo. Aitor se internó en el área, levantó la cabeza para mandar un suculento centro a Álvaro, quien no tuvo fortuna de enviar entre los tres palos. Canario rozó el gol, pero Dani Vicente se volvió a hacer grande bajo palos. Y cuando aún no se había cumplido la hora de partido, los blanquivioletas encontraron el tesoro que tanto estaban buscando. Álvaro recogió la pelota, avanzó, se perfiló y sacó un potente latigazo que tocó el palo antes de entrar a la portería. 
Trató de reactivarse el Madrid al verse por debajo en el marcador, pero los locales sofocaron cualquier reacción. Pedro tuvo que retirarse por molestias dando entrada a Miguel Ángel. Los blanquivioletas querían más, y en el minuto 67 un inconmensurable Chuki centró desde la derecha, el balón parecía tener música y Adri Álvarez, que había entrado minutos antes, empaló a portería sin dejarla caer. 
Hernán Pérez no lo vio claro e introdujo a Julen Jon. El mediapunta bilbaíno dio algo de luz al ataque merengue, aunque sin llegar a alterar en exceso el juego. El Real Valladolid, con oficio, minimizó las virtudes de los visitantes. Marvel se desesperaba al ver que las ocasiones no llegaba. Sin embargo, en una serie de infortunios de la defensa local, Piri solo tuvo que empujar a portería para recortar distancias. 
Borja Fernández agitó el banquillo y dio entrada a Ani y Dani Diez. El extremo pudo sentenciar el encuentro, pero disparó alto. El partido se había convertido en un ida y vuelta, aunque las ocasiones más claras llegaban por el bando blanquivioleta. El destino es tan caprichoso que quiso que el Real Madrid no se fuera de vacío. Cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario, un remate de cabeza de Julen Jon igualó la contienda. Laish puso decantar el encuentro a favor de los locales con un cabezazo que se fue fuera por poco. Fue un castigo demasiado severo para un Real Valladolid que no solo plantó cara, sino que superó en intensidad y juego al Real Madrid.

Foto:*Real Valladolid.