Previa Real Valladolid

La nueva generación de oro del Real Valladolid quiere soñar

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El conjunto blanquivioleta ha apostado por dar continuidad a la camada del 2002, la más importante en el club desde que asomó la de 1995

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El Real Valladolid quiere soñar. Hace años que el conjunto blanquivioleta no estampa su firma en el libro de visitas en la Copa del Rey, y este año, con el formato ampliado de la competición copera y con el novedoso de la División de Honor, planea volver a hacerlo. Es así, además, porque el astro brasileño Julio Baptista tendrá a sus órdenes a la mejor generación de canteranos del club desde la nacida en 1995, de la cual salieron profesionales como Fernando Calero, Anuar Tuhami, Iván Alejo o Toni Villa.

Los Iker, Casado, Carrión, Castri o Slavy, reforzados por futbolistas como Adrián Gómez (Atlético de Madrid) o Aleksandar Isailovic (Benfica) o por los más jóvenes Aceves y Maroto, otean el horizonte con ambición en la mirada, la de acabar la primera fase cuanto más arriba y con el mayor número de puntos que sea posible, y con una nieblina blanca teñida de violeta, que lleva escrita la palabra "profesionalismo". No en vano, algunos de estos futbolistas han estado o están en dinámica de Promesas, habiendo disputado incluso minutos con el filial del Real Valladolid, equipo que se presupone grande en su grupo de la segunda División B.

A pesar de las importantes ausencias de Casado, gravemente lesionado en la pretemporada, y de Slavy, que apura el último tramo de competición, 'La Bestia' dispondrá de un plantel de mucha calidad, en el que se le ha dado continuidad al bloque de futbolistas que ya brillaron con Ricardo López (o incluso con Javier Baraja) y fueron terceros, salpimentados con los dos fichajes antes mencionados, Adrián Gómez e Isailovic, por el ex del Córdoba Diego Moreno o por una serie de jugadores ascendidos de Liga Nacional, que ya fueron entrenados por Baptista, y que son considerados como potencialmente buenos, como Rayan Goes, David Torres, Miguel Sainz o Popi. 

La confianza depositada desde los despachos de Zorrilla en estos canteranos es máxima, si bien desde las mismas se apunta a la cautela, si no con palabras, por lo menos con sus silencios, puesto que nadie se atreve a mencionar la palabra "campeonato". Sin embargo, el hecho de que los tres últimos campeones, Real Madrid, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, estén en el otro subgrupo de la DH5 invita a pensar en alcanzar cotas altísimas, por qué no a soñar con ese tabú. El respeto, sin embargo, es máximo hacia los rivales, y de ahí que no se verbalice dichas ansias. Por eso mismo, no se descarta que a los tres fichajes comentados se le sume alguno más de campanillas.

Aunque no llegaran más piezas nuevas al conjunto blanquivioleta, Baptista dispone ya de varios internacionales en categorías inferiores en sus filas; véase, Adrián Gómez (España sub'17 y sub'18), Slavy (España sub'18) y Aleksandar Isailovic (Serbia sub'15, sub'16 y sub'17). Estos dos últimos conformarán, cuando el aragonés se recupere, una delantera digna de clubes grandes, después de que Slavy fuera máximo goleador la última campaña, lo que le llevó a jugar con España la Copa del Atlántico, entre otras cosas, y después del retorno del hijo pródigo este verano. Después de dos años de formación en el Benfica, los 192 centímetros de Isailovic asustan, más después de que en pretemporada afinara el punto de mira con seis goles en siete partidos.

Ha servido esta preparación, con resultados desiguales, aunque principalmente positivos, para que los recién llegados y próximos debutantes en la máxima categoría juvenil cogieran minutos de vuelo, de igual manera que lo han hecho varios futbolistas con el Real Valladolid Promesas desde la pretemporada. Aunque en dinámica del filial, se espera que Javier Baraja, de común acuerdo con la dirección deportiva, permita que esos jugadores estén a menudo disponibles, desde el mismo debut contra la Cultural y Deportiva Leonesa, circunstancia que, de hecho, refuerza la confianza en el medio-largo plazo. Y es que en esta DH5 cualquier partido cuenta, y más si por tu cabeza pasa soñar a lo grande, tal y como es este caso.