Jº23_Rayo Vallecano 2-2 Leganés

Pepinazo accidentado

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Rayo Vallecano y Leganés llegaban al encuentro después de ganar la pasada jornada. Un Rayo ambicioso quería conseguir la novena victoria consecutiva para seguir en la pelea de la parte alta, pero el Leganés de Roberto Rodríguez le frenó los pies.

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Extraño. Creo que esa es la palabra que mejor puede definir un partido donde pasó de todo. Una lesión, un gol olímpico, un penalti parado, un gol anulado…vendaval de sucesos que ocurrieron en los poco más de 90 minutos que duró el partido. Una auténtica magia para el espectador ver fútbol en estado puro en un mismo terreno de juego, donde unos explotaban de alegría y otros gritaban de rabia. El encuentro empezó accidentado, donde en el minuto siete Gómez se llevó un golpe en área rival, y tuvo que ser sustituido en el minuto diez por Solano. 

El Rayo Vallecano quería disfrutar con el balón ante su afición, ante un rival que prácticamente no se juega nada, con objetivos cumplidos, pero con la mentalidad de pelear cada uno de los partidos sin importar el rival que tenga enfrente. Alberto, que cayó en el extremo derecho del Rayo, lo quería intentar para poner el peligro, pero la férrea línea defensiva de los pepineros impedía todo ataque local. Manu lo quería intentar con mucho peligro para los visitantes, en un potente disparo que obligó a emplearse a fondo a Dani Merino para despejar el esférico a córner. 

Se rozaba el minuto 22 en la Ciudad Deportiva cuando en un saque de esquina desde el costado izquierdo, William golpeó el balón para ‘colarlo’ por la escuadra de la meta de Dani Merino. Un gol olímpico que jugaba con el viento a favor desató la euforia en el banquillo pepinero, que vieron como se ponían por delante en el marcador ante un Rayo que tenía el control del esférico, pero que le costaba terminar de materializar. El gol no trastocó ningún esquema. Los de Dongil seguían con la llave del partido, pero el Leganés cada vez que cogía el balón intentaba llegar a área rival para poner el peligro. 

La sala de máquinas del Rayo empezó a carburar y a entrar en el partido en modo de ocasiones. Killer de cabeza a punto estuvo de sorprender a Jaime en un disparo que se marchó por muy poco por el lado izquierdo. Era la primera clara de un Rayo que iba a más dispuesto a llevarse el partido. Gudino vio la tarjeta amarilla después de una fuerte entrada sobre Ángel, que pudo recuperarse sin problemas para retomar el control del centro del campo. Manu para los pepineros y Alberto para los vallecanos querían llegar con peligro, pero el cuadro de Roberto Rodríguez se fue con esa ligera ventaja a vestuarios. 

En la reanudación poco cambió. Meseguer lo intentaba para recortar distancias, pero Gudino quería aumentar más la renta en el marcador, pero se encontró de nuevo con un soberbio Dani Merino bajo palos. Killer y Martín lo querían seguir intentando, pero iba a ser Javi Rubio el que cometió un penalti sobre Gil que el árbitro no dudó en señalar. Aquí iba a empezar el minuto de oro del partido. William lo tiró, pero Dani Merino, muy férreo bajo el arco no dudó en la dirección del esférico. El portero le ganó la batalla al pepinero para evitar el segundo de la tarde. Si Dani Merino salvo a los suyos del segundo, poco pudo hacer después cuando Stepmen anota el segundo de la tarde, poniendo el partido muy cuesta arriba para los vallecanos, pero si de algo se caracterizan es de no bajar nunca los brazos. El Rayo remó a contra corriente, y tan solo un minuto después, Solano anotó el primero para el Rayo y reducir distancias. 

El partido se puso muy bonito para el espectador, pero las revoluciones saltaban por los aires en el campo 4 de la Ciudad Deportiva, donde todo podía pasar. Known anotó el tercer tanto para el cuadro del Leganés, pero el línea indicó fuera de juego. Meseguer, quiso montar la contra pero el colegiado se lo impidió y no dudó en sacarle la segunda tarjeta por protestar. El Rayo Vallecano se quedó con uno menos en el minuto 76. 

Ángel Dongil siguió moviendo fichas, para ir como mínimo a por el empate. Dio entrada a Pascual en lugar de López, para poner de delantero a Martín, que habitualmente juega de central. Dongil leyó el partido a la perfección, la táctica no era arriesgada, sirvió para empatar el partido tras una jugada embarullada que Martín dejó en el fondo de las mallas. La locura se desató. El empate se había conseguido. El Leganés se libró de quedarse con uno menos después de que Gil hiciese falta a Martín, siendo último hombre, que ya se plantaba solo ante Jaime. La roja se quedó en amarilla.

Hasta el último segundo del partido el Rayo pudo llevarse la victoria en un encuentro que se le puso muy cuesta arriba. La casta, el orgullo, el trabajo…permitieron a los de Dongil llevarse un punto tras ir 0-2, y seguir en la pelea por el liderato. El Leganés consiguió un punto más de coraje en un partido donde el colegiado Manuel Ángel Pérez Hernández no dejó contento a nadie. 

Ficha técnica: