2ª J - Reacciones al R. Valladolid 6-1 U. Adarve

Víctor Fernández y Dani Alonso, autocríticos

Los entrenadores de Real Valladolid y Unión Adarve hicieron examen de conciencia después de la goleada blanquivioleta sobre los madrileños

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El primer triunfo de la temporada trajo la alegría al Real Valladolid, pero no el conformismo. Víctor Fernández tiró de ambición para reconocer que su equipo había hecho algunas cosas mal contra un Unión Adarve cuyo técnico, Dani Alonso, fue profundamente crítico con los suyos.

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Así, el entrenador blanquivioleta dijo que vio "muchas cosas que mejorar" en sus pupilos, sobre todo en el plano defensivo, en el que les está costando mucho "desde pretemporada". El extremeño cree que su equipo concedió en exceso al rival sobre todo en envíos directos, "en faltas y segundas jugadas", si bien en el descanso ajustaron fallos y en la segunda mitad concedieron menos. "Nos cuesta mucho defender a equipos así y en la primera parte con muy poquito nos creaban ocasiones, pero en la segunda hemos mejorado y hemos defendido mejor", ponderó.

Mientras tanto, en ataque se comprobó la mordiente que tiene el Pucela, reforzado con Pablito, que bajó del filial, aunque no solo por él. "Arriba tenemos jugadores que marcan diferencias, que juegan bien y son capaces de marcar goles, aunque me sorprenden que el equipo se puso nervioso con balón, quizá por el resultado de la semana pasada o porque en casa siempre quieres demostrar", reflexionaba Fernández, quien, en todo caso, no puede "pedir más" a un conjunto que terminó encontrando el camino hacia la goleada. No obstante, advirtió de nuevo: "Hay que mejorar muchas cosas", y siempre es mejor a través de los buenos resultados, pues siempre dan "confianza a los chavales".

Por su parte, el técnico madrileño se mostró molesto con la falta de continuidad en la intensidad que se vio entre sus 'lobos'. "Vinimos a pasear al perro en vez de a competir. En dos tiros nos hicieron dos goles, merecidos por los locales. Reaccionamos e incluso pudimos empatar, pero si no dominamos los detalles estamos muertos", cree.

En uno de estos, en una acción aparentemente aislada, la primera de peligro de los vallisoletanos, llegó el tres a uno, tras el cual el Adave bajó los brazos. "No se puede permitir", manifestó Alonso, visiblemente molesto y dolorido por la derrota, pese al tópico de que es mejor "perder un partido por seis goles que seis por uno".