La noche en la que quise volver a ser niño in memoriam

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De la película Kamchatka de Marcelo  Piñeyro:

LA ULTIMA VEZ QUE LO VI, MI PAPÁ ME HABLÓ DE KAMCHATKA Y ESTA VEZ ENTENDÍ .
Y CADA VEZ QUE JUGUÉ PAPÁ ESTABA CONMIGO Y CUANDO EL PARTIDO DE LOS
MALOS ME QUEDÉ CON ÉL  Y SOBREVIVÍ                   
PORQUE  … KAMCHATKA ES EL
LUGAR DONDE RESISTIR
 

Me sentía orgulloso cuando todos tus compañeros de la fábrica me llamaban "Tejadilla" porque tú en la fábrica siempre fuiste Tejada. Y sentí que eras una buena persona, un buen compañero, alguien especial para ellos por lo mucho que me querían a mí.

Tardes de verano de mi infancia, muy calurosas y silenciosas, como las de antes, siestas tumbado junto a ti en la cama tocándote la oreja para conciliar el sueño. A tu lado nada malo me podía pasar.
Noche de invierno, estás en un duermevela plácido, yo te cuento al oído lo que sé que quieres escuchar, todo lo que has vivido junto a tu adorado nieto Bruno, sólo dejo de hablarte de él para decirte lo que te quiero.

Largas jornadas en Valderribas sintiendo que eras un héroe por conducir aquella máquina tan grande, gigante. Me sentía distinto a cualquier niño del planeta cuando me subías y me dejabas mover el volante.
Tu sonrisa postrado en la cama cuando te recordaba todas las historias que me contaste mil veces y en las que tus compañeros del alma "El Tarta", Jesús "el Cojo", 'Chorrín'... eran protagonistas.
Sabía que te estaban esperando, que muy pronto estarías con ellos y volveríais a reir juntos pero esta vez sin mí.

Os veía llegar atravesando el 'campo' con el carrito de la compra, los dos juntos. Tú llevando el peso, mamá a tu lado, orgullosa. Desde que te jubilaste ella fue feliz. Vida de barrio, de paseos por los parques, charlas con amigos y vecinos, miles de programas de radio al otro lado de mi micrófono. Siempre juntos.
Me hiciste llorar cuando la penúltima noche saliste de tu limbo para abrazarla, darle un beso y desearle que pasara una buena noche. Fueron tus últimas palabras.

Te puse la medicación que me dijeron los médicos de paliativos, por la noche es el doble para que los cuidadores puedan descansar. Te di las buenas noches y un beso largo, mejilla con mejilla, sabía que los próximos que te diera serían distintos.
Me fui a mi habitación, me tumbé en la cama. La misma desde la que oía el sonido de tus llaves cuando volvías de trabajar de noche. La misma desde la que saltaba hacia el pasillo para darte un beso y un abrazo. Volví a ser "Tejadilla", me tapé la cabeza y quise escuchar el ruido del R-8 aparcando bajo la ventana. Sólo quería ser un niño otra vez y repetir cada uno de mis días a tu lado.

Quise dejarte a solas con mamá, acostada a tu lado como cada noche desde ... toda la vida, escuché tu respiración, débil, tranquila, plácida...  Llegó tu silencio, un silencio desconocido en casa, un silencio lleno de paz y de dolor. En mi cabeza escuché tu risa contagiosa, el 'Tarta' ya te estaba abrazando y los dos os fuisteis por el pasillo de fichar hacia el corazón de la eternidad. La sirena de la fábrica sonó por última vez, te diste la vuelta para decirle adiós a tu chaval, a tu "Tejadilla" que no puede dejar de esperarte.

Cándido cada párrafo me ha costado cientos de lágrimas, en cada una de ellas estabas tú y lo que te echo de menos. Te quiero tanto...