Kamchatka On Tour: El milagro de Southerndown

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En Laugharne vivió cuatro años Dylan Thomas, el literato más importante de Gales del siglo XX . No conozco nada de su obra y muy poco de su vida, pero este tío que dijo poco antes de morir " tomé dieciocho whiskies seguidos, creo que es un récord" debió ser, como mínimo, tan grande como George Best. 

Si os pasa como a mí, da igual, ya os documentaréis porque con Dylan o son él las vistas de Carmarthen Bay merecen llegar hasta Laugharne, en la costa sur de Gales. Pueblo, ruinas de castillo y unas vistas que con la marea baja impresionan tanto como cuando las olas asaltan la Boat House de Thomas. El galés escribía en una especie de caseta por encima de su vivienda y que le ofrecía vistas como las que os voy a enseñar... Quien no se inspiré aquí es que es como yo.
Nuestro siguiente destino fue Swansea, ciudad totalmente prescindible si váis faltos de tiempo. Es duro escribir así de una ciudad que fue destrozada en la Segunda Guerra Mundial, pero ni soy una guía de viajes, ni me patrocina VisitWales.  Aunque en las guías o blogs la sitúen como una ciudad alegre y con su aire galés, un barrio de pescadores renovado y una Marina moderna y visitable, mi consejo es que si vuestra estancia en Gales es corta la atraveséis en coche y os dirijáis a Mumbles. Desde allí la vistas de la Swansea Bay se convierten en el mejor reclamo de la ciudad y un paseo hasta el faro te entona después del fracaso de la visita a Swansea. 
Desde la Península de Gower hasta Souutherndown y sus acantilados y el castillo de Ogmore y ... la eternidad. Nuestro atardecer en ese paraje es digno de estudio, caímos en un estado de catarsis ante la belleza de lo que contemplamos. El sol le daba mil colores al agua retenida por la bajada de la marea, cientos de surcos recorrían la arena de color violáceo de la playa, una pareja, un fotógrafo y un grupo de chicos escalando sus acantilados como únicos testigos del milagro que se producía en esos instantes. Desde Gales con amor para mi gente de Kamchatka, especialmente para dos de mis lectoras, Rosa y Margot. Espero que algún día podáis verlo en persona y vuestros corazones sientan lo mismo que el mío.