Kamchatka On Tour: Hasta el último rayo del sol de Londres

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Hasta el último rayo de sol.
 
A partir de las cinco de la tarde se lanzan a la calle, a los parques, se despojan de lo que pueden, americanas, corbatas, tacones... Los más deportistas y los hay a patadas, pedalean, patean, corren y desconectan de la dura vida de la City. Otros y también los hay a manadas lo hacen de otra forma que nos ha llamado más la atención, se agolpan a las puertas de los pub y a risotada limpia despejan pintas como si fuera obligatorio por convenio. El sol les apasiona, les da otro sabor a sus vidas, mientras nosotros buscábamos la sombra ellos enrojecen felices, al calor de sus cervezas y cuando digo calor es porque es así. Imposible tomarse algo muy frío en esta ciudad.
 

Nunca me gustó la Torre de Londres, pero su Puente es un manjar para los ojos y si además estás enseñando esta ciudad a un niño de 11 años la visita obligatoria es obligatoria. En esta ocasión hemos atravesado el Puente del Milenio caminando por la Backside, la otra orilla del Támesis, cambiando las vistas para que Norman Foster y otros arquitectos nos hagan elegir entre sus obras de la City y la The View de Renzo Piano. La modernidad de Londres empieza allí justo a unos metros de donde se conservan las joyas de la Corona británica amparadas en la leyenda de los seis cuervos (españoles) de la Torre.

Entre Southwark Bridge y London Bridge dos monumentos rompen la estética industrial y ferroviaria de la zona, la Catedral de Southwark, uno de los mejores góticos de Londres, y el Pub The Anchor, en pie desde 1.600. Invita a pararte y más si el termómetro pasa de los 25 grados... pero...la cerveza está caliente.
Entre Covent Garden y Camden Market me quedo con el segundo, las razones no sólo son económicas, son de forma de vida. Desgraciadamente por horarios no hemos podido almorzar en su comedor mundial. Argentina, España, Colombia, Etiopía, Polonia, Malasia y hasta el infinito mezclan banderas, olores, colores y sabores en apenas unos metros cuadrados.
 

Las piernas se resienten y nos ha venido bien una cena en la que fue designada como una de las mejores hamburgueserías de Londres http://www.hacheburgers.com en la calle Inverness de nuestro barrio. Con ellas sobre la mesa me despido hasta mañana. Buen provecho.