Desde el Lateral, esta vez del Sánchez-Pizjuán

Este sueño se acabó

Cargando...

En Leganés, a veces, los sueños no se cumplen y los hombres de Asier Garitano cayeron eliminados de la Copa de SM el Rey tras perder 2-0 contra el Sevilla. Esta vez desde la tribuna del Ramón Sánchez-Pizjuán comparto mi opinión, y mi orgullo por pertenecer a la familia pepinera.

Cuando llega la noche estoy seguro que muchos de ustedes se meten gustosos en la cama para descansar, o para reponer fuerzas tras un largo día. Y están tan a gusto que podrían pasarse horas prolongando ese descanso a la vez que tienen dulces sueños. Esa sensación es la que ha estado viviendo el CD Leganés desde el pasado mes de octubre cuando se fue a dormir soñando con hacer una gran participación en la Copa de SM el Rey. Con la eliminatoria del Real Valladolid, el equipo pepinero estaba tan a gusto que paró el despertador, se dio la vuelta y lo que iba a ser una siesta decidió prolongarla otro par de horas. Se sentía tan cómodo que cuando sonó el despertador del Villarreal, los leganenses volvieron a parar el reloj y a acomodarse convirtiendo su larga siesta en un descanso nocturno. El sueño por la Copa del Lega era tan profundo que, incluso, fue capaz de no escuchar la alarma del Real Madrid y ya acumulaba 6 horas de sueño profundo.

Hasta que hoy el público presente en el Sánchez-Pizjuán dio un toque de arrebato tan fuerte, que los de Asier Garitano se vieron incapaces de poder prolongar ese sueño de la Copa una hora más de las 8 horas que siempre se han recomendado, y tuvo que despertar de manera definitiva.

JOANSA 1200 200

El primer tiempo resultaba muy parecido al del partido de ida. Un Sevilla que comenzaba fuerte, y gracias al aliento de su afición conseguía perforar la red de Champagne a los 14 minutos. Tras eso Bustinza volvía a ejercer como el mariscal de la defensa junto a un Tito que fue de los mejores del conjunto pepinero en el barrio de Nervión, y junto a ellos Amrabat que volvía a cuajar una excelente actuación en la banda izquierda.

Sin embargo, la gran diferencia con el partido de ida es que el ataque pepinero era un tanto inoperante y quitando una falta que lanzó Beauvue, y un disparo desde la esquina de Rubén Pérez, sólo conseguía buscar balones colgados desde los lados que, la verdad, apenas inquietaban la portería del cuestionado Sergio Rico. Como tampoco sacaban provecho de los pocos errores no forzados de los de Montella, a diferencia de los locales que cada vez que un nervioso Leganés cometía algún tipo de error, encendía los decibelios de su público; y a todo eso hay que sumarle que, al estar en el partido de vuelta, el ansia se notaba entre los jugadores blanquiazules como a los 41 minutos que de una ocasión madrileña acabó en una contra muy peligrosa que pudo ser el 2-0 sevillista si no es porque Tito la salva bajo los palos.

Imagen de los 450 espectadores desplazados a Sevilla. Honor a todos ellos (Foto: CD Leganés)

Viendo que el equipo no reaccionaba, Asier Garitano movía fichas en busca de soluciones. Retiraba a Eraso dando entrada a Darko para que, de ese modo, Gabriel Pires regresase a la línea de 3 tras estar en el doble pivote que tan buen resultado le dio en el Bernabéu. Retiraba a un amonestado Amrabat a mil revoluciones ante una posible expulsión, y añadía al tapete del Sánchez-Pizjuán a Raúl García, adelantando la posición de Diego Rico. Hasta ya por último que se la jugó con Mantovani como delantero por si llegara el gol del empate que mandase la contienda a la prórroga y contar con un defensor más para el tiempo extra. Ese tanto no llegaría… pero si lo hizo el del Mudo Vázquez ya con el conjunto pepinero subiendo a la desesperada. Un gol el del argentino que certificaba el adiós del Lega de la Copa del Rey para disgusto de una afición que ya pensaba en una final en el Wanda el próximo abril.

Gracias por hacernos soñar

Una derrota, y una eliminación, difícil de digerir como pude ver en zona mixta viendo las caras de los futbolistas que se habían quedado a las puertas de haber jugado bajo la atenta mirada del rey Felipe VI. Una derrota que sientes más cuando lees al aficionado Hernán Montoro, todo desilusionado, que ya había mirado vuelos para viajar desde su Buenos Aires natal hasta Madrid para estar en tan histórico partido de “su” Lega. Como también me duele por un amigo que, días antes de esta eliminatoria, me dijo que se volvía a su tierra salvo que el Lega jugase esa final que, entonces, retrasaba su regreso a casa. O también por una compañera que acabó su periplo en la radio el pasado domingo y hoy estaba en el Sánchez-Pizjuán para despedirse de todos aquellos que coincidimos con ella por la sala de prensa y tribuna de Butarque, (Antía te deseo lo mejor).

Pero por quienes más siento esta eliminación es, sobre todo, por esos aficionados desplazados en esos 6 autocares subvencionados por el club que, ante el temor de algún altercado con la afición local, vieron privada su posibilidad de dar un paseo express por una ciudad tan bella como es Sevilla, o de poder alentar a los suyos cuando hacían entrada por el estadio; quedando en su lugar retenidos a 17 km en un polígono cercano a la capital hispalense mientras que el bus pepinero llegaba solo, sin la compañía de los suyos que no pudieron neutralizar el ambiente hostil sevillista; y una vez finalizado el encuentro de nuevo a ese autocar que los devolvía un tanto cansados a la realidad en un ambiente de tristeza y silencio, como si se tratase de un camión destino a un matadero.

Pero, en honor a la verdad, esta eliminación contra el Sevilla es un disgusto que se queda corto si lo comparamos con el partido de Córdoba de 2004, el play-off en Badalona, o el maldito minuto 104 en casa contra el Lleida aquel 2 de junio de 2013. Por tanto, cabeza alta porque caer eliminados en la antesala de la final, cuando hace 4 años vencías a domicilio al Peña Sport en 2ªB, y sufriendo este tipo de derrotas plantando cara como se ha hecho durante los 180 minutos de la eliminatoria ante uno de los equipos más regulares en los últimos años, es para poder decir abiertamente lo orgullosos que estamos de ser del CD Leganés.

Una vez finalizada la aventura copera del Lega, toca pasar página y volver a la normalidad este sábado con la visita del Eibar. Un partido de gran exigencia y que ha de servir como homenaje a estos héroes que nos han hecho soñar durante 8 largos partidos con vivir algo realmente bonito, y darles las gracias con una gran ovación y animándolos como si no hubiera un mañana. Porque ahora el objetivo es asegurar la permanencia, una permanencia que pinta muy bien al llevar 29 puntos en 21 partidos (y uno pendiente por jugar este mes) para poder seguir disfrutando del gran sueño de primera que va camino de durar ya 3 años.

Gracias Lega por hacernos soñar

Foto portada: CD Leganés