Villarreal CF 2-1 CD Leganés

Condicionados

Un punto menos de ventaja

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Indolente partido entre Villarreal y Leganés marcado por la polémica final. La carencia de fútbol del Lega lastra al equipo. Empate del Sporting que recorta distancia. 

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Que la polémica no empañe la falta de fútbol que tiene el Leganés. Sí, la de Bakambu en el segundo gol del Villarreal es una mano clamorosa, pero de nada vale refugiarse en el debate y pasarle el marrón a otro (en este caso al árbitro por su actuación). En decir que el colegiado de turno estuvo desafortunado en vez de dar la cara y demostrar que eres (por el momento) jugador y entrenador de Primera División, y decir sin miedo lo que hay. Y lo que hay no es otra cosa que un equipo deprimido, falto de confianza y que no sabe cómo ganar un partido de fútbol. En Villarreal, lo volvió a demostrar. 

No debe ser fácil afrontar los partidos después de una derrota. El no saber qué hacer para ganar. Pero si ya van unas cuantas en la mochila ni te imaginas. Supongo que por ahí vendrá el déficit de personalidad del Leganés, ya que el equipo no se sabe muy bien a que salió. Falto de un plan, los jugadores se dedicaron a esperar. Pero, ¿esperar a qué? ¿a que los rivales ofrezcan menos que tú para ver si se puede rascar algo? ¿a que los de ´tu liga` no sumen?

Hasta cuatro cambios hizo Garitano con respecto al partido anterior. Sí que es verdad que uno de ellos fue por lesión, ¿pero los otros tres? Se puede llamar revolución como se suele decir popularmente en el fútbol cuando un entrenador cambia varias cosas de su equipo, pero en este caso, no se debe llamar revolución porque Garitano no cambia nada, se limita a mover fichas. El once titular con las cuatro variaciones fue: Herrerín de portero, Víctor Díaz, Bustinza, Insua, Siovas y Marín los defensas, Morán, Gabriel y Unai los centrocampistas y dos delanteros que fueron Guerrero y Luciano. Vamos a ir por partes en esa ´revolución`.Primero, Víctor Díaz que llevaba sin jugar siete partidos, titular de buenas a primeras, y luego los dos delanteros, que otra cosa no, pero jugar con dos puntas nunca se ha visto a Asier. 

Treinta minutos se tardó en saber que el Leganés estaba en el campo. Saque de esquina que remata Siovas pero que, tras tocar en Guerrero, la pelota se va desviada. Hasta entonces nada. Tanto movimiento de piezas como de sistema para seguir corriendo, como de costumbre, detrás del balón. Aunque, bien es verdad que el Villarreal tampoco hizo mucho más: dominio de la posesión pero sin opciones de peligro claras, pensando en que basta ver la dinámica del rival para saber que el gol, antes o después, va a caer. 

Los minutos que precedieron a dicho gol (68) fueron más entretenidos que toda la primera mitad. Sansone por el Villarreal y los centros laterales de Adrián Marín fueron lo más peligroso de cada equipo. Entre los tres centrales del Leganés, no fueron capaces de achicar espacios, tapar el disparo y meter la pierna. Consecuencia: gol de Bakambu. 

El tanto del submarino amarillo viene precedido de un, al menos, curioso cambio de Garitano: dentro Timor por Luciano. Desde fuera, se ve una clarísima intención de mostrar que te vale el empate, pero, como ya se sabe por Leganés: si juegas a empatar sueles perder. Sino pregunta por el partido del Espanyol. Parece ser que el entrenador vasco no comparte esa idea de que no por tener más hombres en tu propio campo, vas a defender mejor. Sea como fuere, cambio defensivo de Garitano, que a los dos minutos significo un gol del equipo rival. No se quedaría contento el vasco con la sustitución que realizó, que a los cuatro minutos haría el cambio contrario: metía un delantero por un centrocampista. Gastar dos cambios en rubricar, una semana más, que no los sabes usar. 

Tan solo con centros laterales fácilmente despejados por la defensa amarilla y acciones a balón parado con sus correspondientes, si las hay, segundas jugadas, el Leganés hacía peligro... Bueno, llamémosle peligro a llevar el balón cerca de la portería rival, pero de ningún modo ponerlo en apuros. El único que pudo fue Erik Morán, y ¿a qué no sabéis cómo? pues de segunda jugada tras un saque de esquina. Después de lanzar el córner, el balón sale rechazado hacia la frontal del área y el ex del Zaragoza remata colocado pero Andrés Fernández está acertado.

Empataría el Leganés... Cosas del fútbol.... Lo que la superpoblada defensa pepinera regaló minutos antes a Bakambu, recibió recompensa en el minuto 89. Ni Álvaro ni Musacchio acertaban a despejar, y Guerrero que pasaba por allí chutó para empatar. Lo que pasó después ya lo sabéis. Pero por última vez, que la polémica no empañe la falta de juego del Leganés. Si se hubiese ganado la semana anterior, o hace quince días, o si se ganase con mayor costumbre, no se hablaría del árbitro porque tu Lega, en vez de sacar cuatro puntos, como saca ahora al descenso, sacaría unos cuantos más.