La Liga Santander ya huele a pepino

Cargando...
xxxxxxxxxx

Como dijo Martín Mantovani, capitán del equipo y Dios en la tierra para la afición del Club Deportivo Leganés, antes de salir al verde de Balaídos: "Sabemos lo que cuesta todo esto, y yo sobre todas las cosas quiero disfrutar, pero nosotros como más disfrutamos es ganando, así que vamos a salir a por los 3 puntos". Y es que, con la lección de carácter, entrega y madurez vista el pasado lunes en Vigo, el Leganés demuestra que no ha tardado 88 años en llegar a la élite del fútbol nacional para perder la categoría al año siguiente. El próximo objetivo del equipo blanquiazul será el Atlético de Madrid. Un derbi madrileño a principios de temporada para rememorar emociones y recuerdos del pasado, ya que estos dos equipos se habían enfrentado anteriormente en un torneo regular, coincidiendo con el año en el que el Atleti jugó en la categoría de plata de nuestro fútbol.

Tanto el propio Mantovani, como el míster, así como algún jugador más del equipo que llevan en Butarque desde los tiempos de 2B, saben de primera mano lo que cuesta salir del pozo y todo lo que han "currado" para llegar a donde están ahora. Con una plantilla confeccionada para no pasar apuros en Segunda División la temporada pasada, Asier Garitano y su equipo fueron semana a semana, no mirando más allá del partido que tenían la próxima jornada. De esta manera las victorias fueron llegando, y el objetivo de la permanencia comenzaba a quedarse corto. Entre la afición se buscaban cotas mayores. ¿Ascenso?

28327368050_f998a9a605_z

La ilusión que suscitaba el cambiar en mitad de temporada el objetivo inicial por uno bastante más ambicioso que el fijado en agosto, no salía de la nada ni provenía de una afición falta de buenos resultados. Esa ilusión venía avalada por un grupo de jugadores, con el que no se contaba en las quinielas de principios de temporada para ascender, que se había colado en los puestos de ascenso directo, manteniendo un colchón de puntos considerable con respecto al tercero, y además llegando a ser líder de la categoría durante varias semanas. Pese a que el patrón del barco repetía cada semana en rueda de prensa que "no miraban más allá del siguiente partido", abonándose así al dicho que popularizó Simeone de partido a partido. Intentaba quitar de esta manera presión a sus jugadores, ya que no era fácil para su equipo soportar la presión de lo que implica el objetivo de un ascenso.

Y mirando en cada semana hacia el partido inmediatamente siguiente, se plantó el Club Deportivo Leganés en Anduva el 4 de junio, con la posibilidad de que si ganaba era equipo de Primera División el año que viene, independientemente de los resultados que se diesen en otros partidos. Así de dio, y con total merecimiento tras un gol de Insua, el Leganés cerró una temporada de ensueño.

De cara a este año, el Leganés ha cambiado a más de la mitad de su plantilla pero la esencia sigue siendo la misma. Los jugadores saben de donde vienen, lo que hay aquí y lo que se puede hacer, aunque eso sí, este grupo de jugadores todavía no ha dado con su límite. Explotando al máximo sus virtudes y procurando que se vean sus defectos lo menos posible y mediante un modo de juego que consiste en esperar el fallo del rival para atacar, Asier Garitano y los suyos aparecen en Primera División con el objetivo de disfrutar, pero como ya sabéis, estos jugadores cómo más disfrutan es ganando.