Nacho Fernández, un gladiador al servicio de las estrellas

El canterano es indispensable para Zidane

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Si hay un hombre al que no se le ha regelado nada en la actual plantilla del Real Madrid, ese es Nacho Férnandez. El de Alcalá de Henares celebró el sábado en El Sadar su partido número cien defendiendo la camiseta del equipo de su corazón. Cien partidos en los que ha sufrido, en los que ha disfrutado, y en los que se ha convertido en el excelso jugador que es hoy en día. Una pieza clave para Zidane, un gladiador entre estrellas, y un hombre al que es ahora cuando se le empieza a reconocer. &

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"Llevo tu camiseta

pegada al corazón,

los días que tú juegas

son todo lo que soy".

En el Real Madrid hay un jugador que lleva tatuado éste lema en la frente desde que llegó por primera vez al club blanco, allá por el 2001, con tan solo 11 años, y que hace unos días cumplio el cententar de partidos defendiendo la zamarra merengue.

Él es Nacho Fernanández Iglesias, Nacho, canterano de pro, capitán de uno de los mejores Real Madrid Castilla que, por talento, se recuerdan -Jesé, Morata, Pacheco, Lucas Vázquez o Casemiro- y uno de los jugadores más queridos por la exigente parroquia blanca. Un referente para los chavales que día a día se forman en Valdebebas.

Internacional absoluto con la selección española, no fue hasta la temporada 2011 cuando debutó con el primer equipo, y desde entonces no ha parado de trabajar hasta llegar al punto en el que se encuentra. Un jugador indispensable en la retaguardia blanca, rápido al cruce, seguro con el balón en los pies, un tronco en el cuerpo a cuerpo y polivalente.

Un soldado en un equipo plagado de estrellas. Y esa quizás sea la mayor de las cualidades de Nacho, su normalidad. Un jugador que rehuye de los focos, que no crea conflictos internos y que cuida de los suyos. Y es que son numerosas las muestras de cariño que podemos ver del seis blanco hacia jugadores como Morata, Isco o Lucas Vázquez. Un jugador valioso, además de por su fútbol, por la calidad humana que aparenta tener. El compañero que todos quieren en el vestuario.

Su rol en el equipo es clave, y su renovación está al caer, algo que admite el propio jugador: "Va a ser fácil. Todos saben lo que quiero y yo sé lo que quiere el club".

Infravalorado por muchos, no ha sido hasta ésta temporada en la que se ha ganado el respeto de todos, y es que por algo ha sido, y es, intocable para Zidane, igual que lo fue para Ancelotti. El madridismo no recordará un error de su canterano, un despiste y eso es algo que en un equipo de élite marca diferencias.

¿O acaso le recuerdas algún error? Yo no.