El equipo de Solari volvió a perder y fue goleado por el Deportivo Fabril

El Castilla no se encuentra

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El Real Madrid Castilla continúa sin dar con la tecla. Tras sacar sólo un punto en dos jornadas en casa, la victoria en Coruxo sólo fue un espejismo. Al equipo le falta tiempo de adaptación pero tras cuatro jornadas, el balance es muy negativo, especialmente tras el 3-0 que le endosó el Deportivo Fabril en apenas diez minutos.

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La temporada no ha empezado de la mejor manera para el filial del Real Madrid. Tras cambiar gran parte de la plantilla en un mercado de verano de lo más ajetreado, las sensaciones eran de mejoría. Se había construido un equipo competitivo y al nivel necesario en segunda división B, algo que no se vio el año anterior, con la única posible ausencia de un delantero centro puro, de envergadura, suplida con creces por Dani Gómez, el máximo goleador del equipo. Sin embargo, tras cuatro partidos, las dudas se ciernen de nuevo sobre Santiago Solari.

Cuatro puntos en cuatro jornadas es un dato muy pobre para un equipo que aspira al ascenso o, al menos, a meterse en puestos de playoff. Es cierto que las piezas tienen que encajarse y que para eso se necesita tiempo. Algunos de los fichajes llegaron con la pretemporada ya empezada a un conjunto en el que sólo siete futbolistas estaban ya en el club la pasada temporada, aunque otros tantos se conocen ya de su etapa en el equipo juvenil. Pero no es excusa para el pobre rendimiento mostrado hasta ahora, especialmente en resultados.

En la primera jornada, un partido muy igualado en el Di Stéfano ante el Rayo Majadahonda se decantó de lado de los visitantes. La segunda fecha fue la mejor para los blancos, que ganaron 0-3 en campo del Coruxo e hicieron pensar en un futuro mejor –en la temporada 2016/17 el Castilla terminó la primera vuelta sin haber ganado fuera de casa-. De nuevo en casa, se sumó un punto ante la Ponferradina en un encuentro en el que se generaron ocasiones pero no se logró materializarlas, volviendo a dejar dudas en el ambiente. Y, tras la goleada recibida en casa del filial del Deportivo de La Coruña, las sensaciones han dejado de ser positivas; de pensar en un equipo mejor que el año anterior a encontrarse en una situación similar. Se ha mejorado en el juego pero, por ahora, no en los resultados.

Una mejora obligada

Solari llegó al Castilla el año pasado con un claro objetivo, tantas veces comentado en rueda de pernsa: “Formar y competir”. En su primer periplo, que acabó el pasado mes de junio, se puede decir que consiguió la mitad de sus metas; los chicos se formaron y muchos de ellos salieron para jugar en primera o segunda división, pero en la faceta de competición, quizá la más importante para el aficionado, faltó algo. El tramo final no fue el mejor y no se pudo luchar por los puestos de playoff.

Esta campaña, la situación debe cambiar. El comienzo no ha sido positivo y el técnico lo sabe. Pero queda mucho tiempo y muchos puntos en juego, por lo que no se puede hablar de un problema grave. Ni mucho menos de crisis. Los resultados de una temporada se ven al final y con ese optimismo debe pensar el club blanco y todos sus estamentos.

El margen de mejora es muy amplio y hay mimbres para lograr tornar la situación. Hace falta mucho trabajo y empezar a sumar de tres en tres para subir la moral del equipo. Se presenta, sin duda, una nueva temporada complicada para los merengues. 

Fotos: realmadrid.com