Es más sancionado que sus rivales pese a ser el blanco habitual

La ironía de Aleix Febas

Cargando...

El centrocampista de Lleida fue nuevamente expulsado en el partido ante el Toledo con dos amarillas discutibles. Especialmente la primera, tras recibir un penalti claro que el colegiado decidió no señalar. Esta temporada, Febas, uno de los mejores centrocampistas de la categoría, está recibiendo mayor castigo por sus infracciones que sus rivales, que siempre buscan pararle de la forma que sea necesaria.

xxxxxxxxxx

El Real Madrid Castilla cayó contra el tercer clasificado, el CD Toledo, en el Alfredo Di Stéfano en la jornada 27. Era un duelo clave para aclarar un poco la situación del tercer y cuarto clasificado. Si los de Solari ganaban, alcanzaban la tercera plaza empatando con los manchegos. Y si ganaban los visitantes, como finalmente ocurrió, asegurarían el tercer puesto a seis puntos del cuarto, que sigue siendo el Real Madrid Castilla.

Aleix Febas era consciente de la importancia vital del duelo. Como casi siempre, la batuta en el centro del campo iba a ser para él. Se ofreció, buscó el último pase, tocar rápido... y esa conducción tan suya que va dejando rivales atrás hasta plantarse en zona de peligro, donde ya descarga hacia un compañero. La victoria era necesaria para confirmar el ascenso del Castilla a la parte más noble de la clasificación. Con lo apretada que está la categoría, ganar podría poner en serios apuros al Toledo. Febas lo sabía. Y hasta donde le dejaron, fue uno de los mejores del partido, sufriendo en defensa junto a sus compañeros y marcando diferencias con el balón en su posesión.

El partido se desarrolló según lo previsto, aunque con un tempranero gol del Toledo que obligó a remar a los blancos. Febas buscó el empate y tras meter el balón en el área fue objeto de una clara falta que el colegiado no vio. El catalán, cabreado y sintiéndose perjudicado, protestó al árbitro, el cual le sacó tarjeta amarilla. La tensión del partido fue en aumento, y tras recibir varias faltas más durante todo el encuentro, cayó en el error de tomarse la justicia por su mano. Cometió una falta clara y le sacaron la segunda amarilla, dejando al equipo muy tocado y viendo como caía al final de los noventa minutos. En un encuentro en el que sus rivales podrían haber sido castigados en mayor medida, el bueno de Aleix volvió a ser sancionado y expulsado, harto de ser el blanco de los futbolistas del Toledo que, sabedores de la calidad del todocampista, intentaron pararle. Algo lícito, pero que el colegiado debe intentar parar aplicando el reglamento.

Estadísticas Febas 2016/17

Las estadísitcas del madridista en la presente campaña son bastante preocupantes. Pese a ser un jugador principalmente ofensivo, ha sido sancionado en numerosos encuentros con tarjetas por parte de los jueces. Lleva tres goles y cinco asistencias, cifras muy buenas para él, pero que contrastan con la facilidad con la que ve cartulinas.

Partidos jugados Goles Asistencias Amarillas Expulsiones
25 3 5 5 2

Es un jugador temperamental y, partido tras partido, acaba quemado por la dureza con la que los rivales quieren parar el juego cuando el balón llega a sus pies. Por ello ha visto ya cinco amarillas y ha sido expulsado en dos ocasiones. Ambas, paradojicamente, por entradas evitables fruto del cabreo. Sufrir entradas constantes de los rivales acaba generando una tensión excesiva y por ello en dos encuentros ha acabado en las duchas antes de tiempo. Es la ironía de Aleix Febas, un jugador castigado continuamente por las zagas enemigas que acaba desquiciado durante los noventa minutos. 

Si el fútbol fuera justo, seguramente el Atlético de Madrid tendría una Champions League, Asenjo no caería lesionado y sería indiscutible en las convocatorias de La Roja, y Aleix Febas podría jugar al fútbol más tranquilo. Sus rivales acabarían peor parados, en vez de al revés. Pero no lo es, por lo que Febas deberá seguir luchando contra todo. Su calidad, en Segunda División B, es un problema. Los equipos son muy rocosos y le tocará seguir comprobándolo mientras los colegiados lo permitan.