Alcorcón, ¿Qué te pasa?

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Puedes trabajar, entrenar, preparar, estudiar al rival del próximo encuentro, pero si el balón no traspasa la línea de gol en el momento de la verdad estás perdido, hundido, empiezan a aparecer viejos fantasmas indeseados, pesimismo y hasta desgana. Que no cunda el pánico, hay tiempo para solucionarlo en Alcorcón, pero hay que hacerlo antes de que se haga demasiado tarde.

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 Los últimos días de junio y los primeros de julio fueron una tormenta de fichajes en Alcorcón. El ritmo para cubrir el inmeso número de bajas fue espectacular, casi no dio tiempo a saborear la permanencia y ya estaba el nuevo equipo conformado. El Alcorcón se planta en el inicio de su pretemporada con la plantilla hecha a medida de Julio Velázquez. Pero hecha. Quedaba algo más de un mes para el inicio de la liga y las nuevas piezas ya estaban incorporadas en la dinámica de trabajo. De la pretemporada del Alcorcón hay poco que decir, simplemente que fue espectacular, a pesar de jugar con equipos de menor categoría en la mayoría de los casos, solo perdió con el Rayo Vallecano y ganó la batalla a equipos de la competición como el Albacete o el Lorca. Lejos de los resultados de la pretemporada, que como todos sabemos no significan nada, sí había una pizca de ilusión. El Alcorcón jugaba muy bien. Apenas encajaba goles. Solo tres en nueve partidos, y marcaba.

Con la pretemporada finalizada, la afición tenía ganas de ver al equipo en Liga, para confirmar las buenas sensaciones, o si por el contrario iba a ser un nuevo año de sufrimiento. Llegó la primera jornada a Santo Domingo. El Alcorcón recibía al Sporting de Gijón, uno de los recién descendidos llamados casi por mandato obligatorio a ascender de nuevo. El rival era fuerte a primera vista. Pues nada. El Alcorcón no consiguió ganar, pero tampoco perdió. No consiguió marcar, pero tampoco encajó. El punto del nuevo proyecto deportivo se podía dar por bueno. Llegó la segunda jornada y había que visitar el Ramón de Carranza, otro hueso de la categoría. Pues nada. Ni el Alcorcón marcó, ni el Cádiz lo hizo. Dos empates en las dos primeras jornadas, dos puntos en el casillero y la afición del Alcorcón no sabía como iba a funcionar su equipo. 

Llegó el mes de septiembre y el Albacete, un recién ascendido. El Alcorcón consiguió ganar gracias al solitario gol de Albert Dorca. Costó, pero llegó la primera victoria, ajustada por la mínima. El Albacete dio dos palos en ese partido. La fortuna y el acierto dieron la victoria a los alfareros. De nuevo en la cuarta jornada había que salir y visitar La Romareda, otro de los equipos, como suelen decir, llamados al ascenso. Prueba de fuego para ver al nuevo Alcorcón. Si tiraba para arriba o directamente caía para abajo. Apareció Álvaro Peña para da la victoria. Segundo triunfo consecutivo del Alcorcón. Era la jornada 4 y no conocía la derrota, ni tampoco había recibido ningún gol en su contra. Este Alcorcón es un auténtico cerrojo, nadie sabía como meterle mano. 

Fue entonces cuando las palabras, luchar por la permanencia, dejaron de tener mucho sentido. El equipo estaba capacitado para luchar por algo más. El Alcorcón estaba en puestos de play-offs. La siguiente visita a Santo Domingo fue la del Barcelona B. De nuevo un buen partido del Alcorcón, las sensaciones positivas se iban confirmando según pasaban las jornadas. El único 'pero' del partido fue el tanto en contra de Aleñá, que rompió la racha de imbatibilidad. Pero oye, no está nada mal estar en la jornada 5 con tan solo un gol en contra. Lo negativo era que solo se llevaban 3 goles a favor, un número que no da para mucho si empiezas a fallar atrás, pero de momento funcionaba y todos felices.

A partir de ahora la historia cambia. Nadie entiende la nueva dinámica del equipo, estaban saliendo bien las cosas, al menos en cuanto a resultados, pero...llegas a Tenerife y te meten 4. La imbatibilidad salta por las nubes. Ni tu, ni yo conocimos al Alcorcón que vimos en el Heliodoro Rodríguez López. Tampoco era un dato tan dramático, era la primera derrota en seis jornadas, no está nada mal. El único 'pero' fue la forma tan escándalosa con la que se perdió. Siempre cuatro goles en contra son difíciles de asimilar.

De nuevo había una nueva oportunidad en Santo Domingo para ver el rendimiento del nuevo Alcorcón. Había que confirmar las buenas vibraciones. Llegaba un Granada que solo había conocido la victoria en una ocasión en las primeras siete jornadas. Si se quería estar en la pomada con los más altos de la categoría, no quedaba otra que ganar. Álvaro Peña anotó desde los once metros el primer tanto del partido. Si sumamos que el Alcorcón estaba por delante en el marcador, con que es muy difícil hacerle gol en contra, parece que la victoria estaba asegurada. Hasta aquí duró lo bueno. Se acabó. Dos goles del Granada sirvieron para arrebatar la victoria. En este punto comienza el Alcorcón a bajar puestos en la categoría, con una parte alta cada vez más alejada.

El pasado domingo tocaba visitar Córdoba. Un Córdoba hundido en puestos de descenso, con su técnico, Luis Carrión con el agua al cuello después de perder 4-1 frente al Valladolid. Si el Córdoba estaba herido, el Alcorcón tenía un rasguño, y se lo quería quitar de encima. Los alfareros tenían una nueva oportunidad de dar un golpe en la mesa, de quitarse los complejos y pelear por algo más que la permanencia. PIM, PAM, PUM. En siete minutos se hundió el barco. 420 segundos necesitó el Córdoba para ganar al Alcorcón. 

Los fantasmas ya no asoman la cabeza, ahora lo hacen sacando el cuerpo entero. Sí. Ahora nadie conoce al Alcorcón. Ese equipo que se vio en pretemporada y en las primeras jornadas de Liga. Ese Alcorcón ya no aparece en la parte alta de la tabla. Son tres derrotas consecutivas, cuatro partidos sin ganar y solo un punto de los últimos doce. De nuevo a un punto de entrar en descenso. Maldito descenso que el año pasado casi nos cuesta un disgusto. Ahora todo son malas sensaciones, pero hay terapia disponible. El balón tiene que volver a entrar. Hay que volver a marcar. Hay que anotar para ganar sí o sí. Esa es la mejor medicina para despejar muchas dudas. Alcorcón, el jueves tienes otra oportunidad. Aprovéchala.