Analizamos la temporada del Rayo Vallecano, que soñaba con el ascenso y casi baja a Segunda B

Míchel, el remedio casero

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La temporada 2016/2017 para el Rayo Vallecano no ha sido nada fácil. Comenzó con la expectativa de lograr el ascenso a la Liga Santander y finalizó la competición sufriendo por no descender de categoría. Durante estas 42 jornadas han pasado muchas cosas, tanto buenas como malas, pero especialmente malas.

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Así hemos visto la temporada del Rayo

El proyecto del Rayo Vallecano echó a andar con la contratación de José Ramón Sandoval como técnico del equipo. El club apostó por renovar a jugadores que sobrepasaban la treintena como Trashorras y Javi Guerra. A ello se unieron las escasas contrataciones que se hicieron en el verano por parte de la recién llegada dirección deportiva: Gazzaniga (cedido), Pablo Íñiguez (cedido), Galán, Cristaldo (cedido) y Santi Comesaña. De esta lista el único que ha sido titular estable es Gazzaniga, debido a la lesión de larga duración que sufre Toño. Los partidos de pretemporada del club rayista fueron buenos dando muy buena imagen ante equipos como Osasuna,  y con mucha participación de la cantera, en especial de Pablo Clavería, Akieme y Fran Beltrán. Todo hacía suponer que estábamos ante una buena campaña del equipo de Vallecas.

Hasta que se llegó a la primera jornada del campeonato liguero de Segunda División. El Martínez Valero dio cita al combinado rayista que debuta en La Liga 1|2|3 con el papel de favorito. El partido empezó bien gracias al tanto de Ébert pero todo se vino abajo en la segunda mitad provocando la primera derrota franjirroja. La primera victoria no se dio hasta la cuarta jornada ante el Mallorca e hizo respirar a la afición. Todo empezó a rodar y el equipo parecía que entraba en una dinámica buena tras vencer al Girona en casa en la jornada 11. Perollegó lo que nadie quería: una mala racha negativa que condenó al equipo a los puestos de abajo y a Sandoval a perder el cargo.

El sustituto fue Rubén Baraja, un técnico joven con apenas experiencia y que tenía que hacer frente a una situación difícil. En su primer partido el Rayo cayó derrotado en el Anxo Carro ante el Lugo. Con Baraja llegaron las dos primeras victorias rayistas de forma consecutiva ante el Alcorcón y Nástic, logro sin embargo insuficiente para lo que optaba el Rayo a comienzos de campaña. Llegaron refuerzos en el mercado de invierno como Jordi Gómez, Toni Dovale y Tomás Mejías, que no han participado todo lo que se esperaba. Además, en este período se produjo uno de los mayores problemas de la temporada, con la contratación de Zozulya, jugador que desde que se conoció su fichaje provocó la oposición rotunda y cerrada de parte de la afición, y que nunca llegó a vestirse de corto. Volvieron los malos resultados y Baraja intentó una revolución dejando a “las vacas sagradas” fuera de la convocatoria. El experimento le salió bien ante el Almería pero no sirvió en los partidos posteriores. El técnico vallisoletano estuvo en la cuerda floja varias jornadas y la derrota ante el Mirandés en casa fue la gota que colmó el vaso y fue despedido. El balance de Baraja fue peor en resultados que el de Sandoval. Y el Rayo llegaba al final de temporada en una situación que recordaba demasiado a la de 2004: se llegaba de descender de Primera y se terminó bajando a Segunda B.

El club apostó por un hombre de la casa que viniera a “comerse el marrón” de salvar a un equipo que estaba muerto. Míchel, leyenda rayista, cogió las riendas con mucha ilusión y con la responsabilidad de salvar al equipo, e impuso un estilo combinativo y ofensivo, similar al de Paco Jeméz. Además conocía bien a gran parte de la plantilla. El técnico madrileño no tuvo un inicio fácil con tres jornadas sin conocer la victoria pero ya se veía un equipo con más profundidad y un estilo más que definido. La derrota ante el Cádiz derrumbó al conjunto de Vallecas al fondo de la clasificación, con la permanencia a cuatro puntos de distancia. El encuentro en Vallecas ante un Oviedo en puestos de ascenso fue el renacer de un equipo que estaba en la UVI. Después de esa victoria se enlazó la mejor racha de toda la temporada, con cinco jornadas sin conocer la derrota logrando colocarse cuatro puntos por encima del descenso. Esa racha llegó a su fin ante un Huesca que estaba enchufado -ha terminado en puestos de promoción, derrotado por el Getafe-  y que se encontró a un Rayo con 10 desde el minuto 25 de la primera mitad debido a la rigurosa expulsión de Ernesto Galán. La plantilla no se vino abajo y se resarció de esa derrota venciendo en casa al líder y recién ascendido a La Liga Santander, el Levante, en un partido con muchos nervios, pero que se sacó adelante. El derbi madrileño ante el Alcorcón fue un encuentro en el que el Rayo desaprovechó una oportunidad de alejarse de las posiciones de abajo pero bien por fallos defensivos o por acierto rival no se logró. Con la victoria en casa ante el Nástic y el empate en el último suspiro en La Romareda se selló la ansiada permanencia dos jornadas antes del final de liga.

Los entrenadores: Sandoval (4)/Baraja (4)/Míchel (8)

José Ramón Sandoval llegó en verano al conjunto rayista con la intención de repetir la hazaña conseguida en la temporada 2010/11, ascender a la categoría de oro del fútbol español. Esta etapa no comenzó lo mejor posible con enfrentamientos con varios jugadores, entre ellos Miku. Los resultados no llegaban y la paciencia de la afición iba disminuyendo hasta caer ante el UCAM en Vallecas en el último suspiro. 

Rubén Baraja, técnico joven con apenas experiencia en el fútbol profesional entraba a un vestuario con un ambiente complicado y la tensión de una mala clasificación. Pero le vino un poco grande la compleja situación del vestuario rayista y no fue capaz de levantar el vuelo del equipo. Le tocó lidiar con un problema que iba más de lo deportivo (Zozulya), aunque en su favor hay que decir que siempre tuvo una buena respuesta hacia la prensa. Pidió una plantilla más corta y la dirección deportiva le aumentó el número de jugadores. No mejoró los malos números de Sandoval. Una derrota ante el colista en casa fue su último partido como entrenador rayista.

Míchel, ex jugador del Rayo Vallecano que estaba entrenando al Juvenil, asumió la dirección con ideas claras y una tranquilidad quizá impropia de su edad y de su experiencia. Desde el primer momento manifestó sentirse capacitado para levantar al equipo, ayudado por su conocimiento de la plantilla y el apoyo y cariño de la afición. La última bala en la recamara de la directiva era Míchel y afortunadamente el técnico madrileño consiguió salvar a un equipo que parecía destinado al descenso. Los más optimistas llegaron a pensar en alcanzar posiciones de play-off por el buen juego del equipo pero finalmente se quedó en un sueño. Con su humildad y trabajo logró un milagro que cuando fue presentado muy pocos podían presagiar.

Lo mejor y lo peor de la temporada

Lo mejor: La irrupción del joven canterano Fran Beltrán, que gracias a su desparpajo y trabajo, se ha ganado el privilegio de ser un indiscutible del once rayista. Por otra parte cabe destacar la gran temporada de Álex Moreno que tras un temporada cedido en el Elche se ha consagrado en el Rayo Vallecano tanto como lateral izquierdo como extremo izquierdo.

Lo peor: La permanente tensión entre parte de la afición vallecana y la directiva, que tuvo su momento culminante en el caso Zozulya. La elección de Sandoval y de Baraja como entrenadores fueron decisiones que han resultado equivocadas. Y por supuesto, no se ha conseguido, ni de lejos el objetivo marcado a principio de temporada. 

Mejor jugador de la campaña: Fran Beltrán.

Nota general: 5

La plantilla

1. GAZZANIGA: Trabajador. El portero argentino se hizo un hueco en la portería rayista gracias a la lesión de Toño, y en el corazón de los aficionados. Su gran segunda vuelta es uno de los motivos de la mejoría del equipo.

13. TOÑO: Lesionado. Toño volvió a los terrenos de juego tras una grave lesión la temporada pasada y se asentó como guardameta titular pero tuvo la mala fortuna de volver a caer en la misma lesión que le había impedido jugar los siete meses anteriores.

25. MEJÍAS: Sin oportunidad. Llego en invierno para competir con Gazzaniga tras la lesión de Toño pero solo ha podido disputar un partido bajo los palos de Vallecas debido a la sanción de Gazzaniga. Mejoró el nivel del portero argentino gracias a la competencia en los entrenamientos.

2. GALÁN: Incansable. Se ha ganado la banda derecha de Vallecas con mucho esfuerzo, no tuvo mucha participación con Rubén Baraja pero se ha convertido en un fijo para Míchel. No para en todo el partido subiendo y bajando a un gran ritmo.

3. NACHO: Desaparecido. Poca participación en esta temporada del lateral izquierdo que ha visto cómo le pasaban por delante Rat y Álex Moreno. Se esperaba más de un jugador que fue un fijo para Paco Jeméz.

4. AMAYA: Capitán. Es el capitán a la sombra, ha cuajado una de las mejores temporadas en los últimos años siendo muy seguro atrás y manejando bien el esférico. Su mejor compañero en la zaga ha sido Dorado.

5. DORADO: Seguro. El veterano central se ha ganado un puesto en la zaga por su seguridad a la hora de sacar el balón y de robar balones al rival. Ha jugado más partidos esta temporada que en años anteriores en el conjunto madrileño.

14. ÍÑIGUEZ: Sin suerte. Fue titular en el primer encuentro de liga pero una lesión le ha condenado durante toda la temporada. Volvió a disputar un partido oficial en la jornada 35. Un central al que le ha faltado un poco de fortuna.

15. RAT: Veterano. El rumano no ha tenido una temporada buena con muy poca participación aunque los pocos minutos que ha disputado ha demostrado su veteranía. Más noticias fuera del campo que dentro de él.

17. QUINI: Intermitente. El ex canterano del Real Madrid ha tenido partes de la temporada que ha demostrado su valía pero de manera intermitente. Ha llegado a disputar partes de encuentros como extremo derecho con gran nivel.

18. ZÉ CASTRO: Decepción. El veterano central portugués ha decepcionado en esta campaña debido al bajo nivel demostrado. Titular indiscutible para Paco Jeméz esta temporada no ha tenido ni la mitad de oportunidades que en temporadas pasadas.

6. ÁLEX MORENO: Todoterreno. Ha sido una de las sensaciones de este equipo en primer lugar demostrando desparpajo en ataque cuando le toco jugar de extremo, y no se arrugó cuando tuvo que jugar en una posición que no era la suya.

8. BAENA: Trabajador. Volvió en diciembre tras sufrir una grave lesión. Es un currante en el centro del campo, esos que cualquier entrenador quiere tener en su equipo. Lucha todos los balones aunque la faceta goleadora no es lo suyo.

10. TRASHORRAS: La batuta. El Rayo se guía por su “10”, no tuvo un buen comienzo y se reflejó seriamente en el juego del equipo. Después de la llegada de Míchel ganó confianza y se convirtió en el líder del centro del campo.

16. CRISTALDO: Polivalente. No ha disfrutado de muchos minutos pero el tiempo que ha estado jugando ha cumplido con buen nivel, marcando un gol en los pocos partidos en los que ha participado.

20. ÉBERT: Talento alemán. El jugador alemán derrocha buen fútbol cuando se encuentra en buena forma. Durante la campaña Ebert ha sido ese jugador que tiraba del equipo en malos momentos. Estuvo apartado por Rubén Baraja con otros compañeros.

21. JORDI GÓMEZ: Polivalente. Ha demostrado que puede participar en todas las posiciones del centro del campo con funciones ofensivas y defensivas. Aunque donde más ha jugado es al lado de Trashorras. Se esperaba más de él.

23. TONI DOVALE: Sin oportunidad. Llego en invierno libre tras su paso por el Leganés pero no ha encontrado un hueco en el equipo. Su única participación la resolvió con una asistencia ante el Mallorca.

27. SANTI COMESAÑA: Calidad. El joven jugador gallego ha ido de menos a más, llegando a consolidarse en el once titular de Míchel. No destaca por su velocidad sino por su manera de asociarse y encontrar los espacios.

28. CLAVERÍA: Luchador. Durante todo el año se ha estado complementando su trabajo con el filial y el primer equipo. Se espera mucho de él en el futuro pero su contrato finaliza el 30 de junio.

29. FRAN BELTRÁN: Futuro. Se ha consagrado en esta temporada en la primera plantilla con tan solo 18 años. Lo que destaca del joven canterano es su gran seguridad en el centro del campo y su desparpajo. Tiene mucha proyección y el Rayo le hizo el primer contrato profesional.

7. MIKU: Problemático. Se ha hablado mucho más de él fuera del campo que dentro de él. Muy poca participación debido a que no quería seguir en el Rayo ya en el arranque de temporada. Además su nivel ha bajado mucho.

9. MANUCHO: León. Ha sido un revulsivo del equipo durante todo el año. Su lucha y trabajo constante sirve para compensar su limitada técnica. Pelea todos los balones como si fueran el último y eso le ha valido el cariño de la afición.

11. EMBARBA: Intocable. Se ha ganado un puesto en el once con los tres entrenadores que ha tenido esta temporada, y eso dice mucho de él. Ha ido de menos a más firmando un muy buen final de liga con varios goles decisivos como los que marcó ante Nástic y Zaragoza.

19. LASS: Talento. El bueno de Lass llegó cuando más se le esperaba, Míchel le dio toda su confianza y bien desde el principio o saliendo desde el banquillo fue un revulsivo para el equipo. Dio muestras del jugador que parecía que iba a ser hace ya unos cuantos años.

24. JAVI GUERRA: El “9”. No ha tenido un buen año en cuanto a números nos referimos aunque mejoró en la segunda vuelta. Su falta de gol, junto a la de sus compañeros fue unos de los motivos del mal comienzo rayista.