Cádiz CF 1 - Rayo Vallecano 0

Angustia en un Rayo a cuatro puntos de la permanencia

Cargando...

El Rayo está "quemando" rápidamente a su tercer entrenador de la temporada -el deseado por la afición- y sigue sin dar síntomas de una reacción que le permita quedarse en Segunda. En un nuevo capítulo de una historia vivida ya demasiadas veces por los aficionados rayistas esta temporada, el equipo entrenado por Míchel -cuyo balance en tres partidos es de un punto y cero goles- hizo una pésima primera parte y un segundo tiempo solo aceptable con ocasiones pero sin acierto.

xxxxxxxxxx

Nada. No hay nada a lo que agarrarse, visto lo visto sobre el campo, que permita albergar esperanzas en este Rayo Vallecano. Es verdad que el equipo de Míchel intenta tener más el balón, y a veces parece desplazarlo con criterio. Es verdad que los porcentajes de posesión crecen. Es verdad que hay ocasiones, pocas, pero hay. Pero la sensación es que resulta bastante sencillo hacerle un gol al Rayo, y este Rayo no mete un gol a nadie. 

El equipo saltó al campo con camisetas de "Apoyamos al rayismo". Los aficionados vallecanos desplazados a Cádiz hacían mucho ruido, animando al equipo y pidiendo la dimisión del presidente casi a partes iguales, y lo siguieron haciendo durante todo el partido, en un ambiente festivo entre dos aficiones que se llevan muy bien. Pero es pitar el inicio y empezar a ver los dramas que asolan al equipo. En el minuto seis, un remate cadista lo saca Nacho sobre la línea de gol. Veinte minutos después, es Gazzaniga el que tiene que sacar a la carrera en el último segundo y también sobre la línea un balón que pretendía ser una cesión del propio Nacho sobre el guardameta. En la primera parte los franjirrojos apenas se acercaron al área del Cádiz. Los errores en defensa, la falta de organización en el centro del campo y el nulo acierto en ataque son solo algunos síntomas del mal que afecta al Rayo. Cuando el Rayo tiene el balón entra en una zona de apatía en la que todo parece previsible, y cuando no lo tiene corre, pero siempre parece más listo el contrario. 

Y el contrario se llamó en el minuto 35 Álvaro García, que recibió un buen pase de Ortuño que no terminó de controlar bien, pero aguantó a Quini y la salida de Gazzaniga para lanzar el balón lejos de ambos pero a la red. Unos minutos después, a punto estuvo el Cádiz de dejar el partido rematado en un nuevo disparo de Álvaro García que repelió el poste. 

Quedaba una segunda parte completa, y el marcador aún permitía alguna esperanza. Trashorras y Jordi Gómez se sentaron en el banquillo y saltaron al campo Clavería y Miku, en busca de frescura y gol, respectivamente. Y el primer arreón inicial del Rayo no fue malo. Varios envíos colgados al área que tuvieron su momento culminante en un remate de cabeza de Amaya en un córner que salió por encima del larguero. El Rayo tuvo, hay que reconocerlo, en la segunda parte, el control de la pelota. El Cádiz solo intimidó en un par de contraataques que terminaron sin consecuencias. Pero tras el arreón inicial, volvió a entrar en una fase de "tengo el balón, pero no sé qué hacer con él". Álex Moreno intentaba entrar por la izquierda, Quini por la derecha, Javi Guerra parece más preocupado porque le piten penalty que por rematar el balón, Embarba...¿jugó Embarba?; Ébert repite una y otra vez la misma rutina: Avanzo hasta la frontal y disparo. Las dos ocasiones bastantes metros por encima del larguero. 

Y así fueron pasando los minutos. Míchel metió a Manucho por Javi Guerra. Pero nada cambió. Solo la afición cadista se inquietó, y lo mostró con silbidos, en los últimos minutos ante el dominio rayista por si, de alguna manera, acabara un balón en la red por un mal rebote. Pero para eso, tienen que pasar cosas en el área. Y con este Rayo, no ocurren. 

El Rayo está ya a cuatro puntos de la permanencia. Los rostros de angustia y tristeza de jugadores, cuerpo técnico y aficionados muestran que empieza a calar la idea de que el equipo está muy cerca de la Segunda División B. Quizá esa pueda ser una solución, al menos psicólogica. Todo parece perdido, y cuando todo parece perdido, no hay nada que temer. No sería el primer equipo que sale así de un agujero que a día de hoy, parece más oscuro y profundo que nunca.

Ficha del partido

Cádiz: Cifuentes; Carpio, Aridane, Sankare, Brian; José Mari, Abdullah (Garrido, min. 87); Nico (Aitor, min. 63), Cruz, Álvaro García (Imaz, min. 69); Ortuño.

Rayo Vallecano: Gazzaniga; Quini, Amaya, Dorado, Nacho; Trashorras (Clavería, min. 46), Jordi Gómez (Miku, min. 46), Ébert; Embarba, Álex Moreno, Javi Guerra (Manucho, min. 66).

Goles: 1-0, m. 35: Álvaro García

Árbitro: Jorge Valdés (Colegio castellano leonés). Mostró tarjeta amarilla a Cruz (Cádiz CF) y a Quini (Rayo Vallecano).