Julio Velázquez

Gracias Julio Velázquez

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Adaptándose a todo tipo de situaciones, Julio Velázquez ha conseguido su máximo objetivo desde la salida por la puerta de atrás de Cosmin Contra. Nunca ha ocultado su compromiso con el Alcorcón, y siempre ha buscado hacer el mejor once en cada circunstancia de la Liga.

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Desde su llegada, Julio Velázquez siempre ha mostrado su compromiso con el Alcorcón. Sin engañar a nadie siempre ha confiado en sus hombres. Siempre ha tenido fe en conseguir la permanencia, incluso cuando peor estaban las cosas. Con un vestuario roto, donde no había nada que celebrar. Velázquez ha creído en la salvación, incluso se ha llegado a jugar sus dos brazos cuando la mayoría del personal ya estaba buscando una sierra. Velázquez nunca engañó. Cuando el histórico pase en la Copa del Rey era motivo para la celebración, él prefirió seguir mirando a la Liga. Esa maldita competición que tantos disgustos le ha dado, pero a la vez tanta energía le está dando. 

El futuro puede ser positivo si trabajamos en esta línea, Julio Velázquez.

Julio Velázquez se ha encargado de mover las fichas, de elegir el mejor once en cada circunstancia pese a las críticas que ello podría acarrear. Él es fiel a sus principios, y ha conseguido callar muchas bocas a base de creer, trabajar y sobre todo no rendirse. Desde el primer momento el objetivo era la salvación, incluso en la previa frente al Alavés en cuartos de final de la Copa del Rey. No importaba nada de la temporada si en el mes de junio no se conseguían los cincuenta puntos. Ahora esos puntos descansan en el casillero alfarero. Con el objetivo cumplido. Siempre ha sido fiel creyente del potencial que disponía en el vestuario. Su depósito de energía ha estado hasta el último momento en el umbral que merece la Agrupación Deportiva Alcorcón.

Desde el primer día el objetivo era la salvación, Julio Velázquez.

Esta Liga ha sido muy larga, muy sufrida y con encuentros a cara de perro. Una competición pareja donde no podía existir la relajación. Velázquez siempre ha ido de cara. Nunca ha ocultado la triste realidad, pero siempre sacando pecho de sus jugadores. Esos hombres que junto a él le han dado la permanencia a todo un pueblo alfarero. Esta temporada ha sido como una montaña rusa, de idas y venidas. El Alcorcón en algún que otro punto del campeonato ha llegado a pensar en un objetivo por encima de la salvación, pero la tremenda depresión tras el encuentro del Levante rebajó toda la esperanza. Esa maldita enfermedad que casi acaba con la vida del Alcorcón. Velázquez consiguió encontrar el equilibrio en el partido frente al Oviedo. Ese partido marcará un antes y un después en lo que ha sido el tramo final de temporada. Su equipo en cada partido ha demostrado la capacidad de competir, e incluso en algunos encuentros, Velázquez era un hincha más alentando a sus jugadores desde la línea de cal.

El camino está siendo el adecuado, Julio Velázquez.

Velázquez siempre creyó que el futuro iba a ser positivo, cuando las constantes vitales del Alcocón estaban más planas que nunca. Nadie veia que el camino estaba siendo el correcto, cuando después de ganar al Levante hubo una gran racha de sequía. Solo él fue capaz de ver la luz al final del túnel, y de reconducir la situación en los momentos más delicados. A veces ha cometido errores, incluso en sala de prensa, pero ha sido capaz de rectificar sus fallos mediante la palabra de la disculpa. Él ha ido de cara en cada momento de la temporada. Con Julio Velázquez el Alcorcón ha vuelto a demostrar que este equipo no tiene miedo a nadie. Un equipo alfarero que ha salido sin complejos en cada partido que ha disputado, sin importar el rival que tenía enfrente.

Hay material e ilusión suficientes para escalar posiciones en la clasificación, Julio Velázquez.

Julio Velázquez no ha dejado de lado su fe en este equipo, en esta ciudad ni en estos colores. Él ha trabajado para el Alcorcón, y al final ha conseguido lo que se le pidió desde su llegada, dejar al equipo en la categoría de plata. Por sí solo se ha ganado el respeto. La autoridad de imponer sus normas cuando prácticamente nadie creía en celebrar algo en el mes de junio. Velázquez ha demostrado el compromiso por el club. Tiene aún dos años más de contrato, y está muy ilusionado en este equipo que va a tener que montar. Julio se ha ganado un respeto. Es ahora cuando hay que dejarle trabajar para construir algo bonito, humilde pero a la vez grande para la próxima temporada.