Hablamos con el portero del Parla, que se pierde lo que queda de temporada

Borrás: 'Vampi me debe una cena'

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David Borrás se partió la cara por el Parla el pasado domingo tras chocar con su compañero Vampi en el partido contra el Alcobendas Sport. En PoblaFM hemos querido saber cómo lo vivieron los protagonistas, especialmente el cancerbero del conjunto parleño.

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“Fue un shock porque fue un momento muy duro. Se dieron un golpe muy fuerte Vampi y Borrás. Vampi salió más o menos airoso, ya está incorporado y entrenando con normalidad, pero Borrás fue el más perjudicado. Está esperando a que el martes le operen, pero está llevándolo con una naturalidad tremenda, y con una valentía que es digna de mención. Está con una entereza increíble”. Así nos relata José Manuel Jimeno, entrenador de la AD Parla, cómo fue este fortuito choque de trenes.

Como indica el míster, la peor parte se la llevó David Borrás (Madrid, 16 de marzo de 1988), que no puede aún hablar muy bien -“parece que me baila la lengua”-, pero nos atiende en esta entrevista con un sentido del humor envidiable.  

“Ahora estoy en casa, tranquilo, hasta el lunes que viene que ingreso en el hospital y me operarán el martes. El dolor ya es más llevadero, tengo calmantes y de momento es soportable”, señala con alivio, como si lo del pasado domingo hubiera sido un mal sueño.

Y ojalá lo hubiera sido, o al menos por un instante. Vampi, tras el golpe, cayó inconsciente sobre el césped. Sin embargo, el guardameta no: "Yo recuerdo todo. Casi hubiera preferido perder la consciencia porque el dolor era horroroso”.

Ahora que se nos ha quitado el miedo del cuerpo, aprovechamos para echar por un momento la vista atrás y conocer de primera mano la jugada: “Comienza con un despeje del Alcobendas en su campo. El equipo estaba largo y yo veo que el balón no va a entrar al área. Mi intención era despejar de cabeza para orientar el balón a banda y ya está, sin intención de chocar con nadie. Vampi no me vio y yo cuando salto tampoco le veo, pensé que iba a saltar solo. Recuerdo ir corriendo, hacer el movimiento de cabeceo hacia mi derecha y luego veo cómo me choco con él. Cuando me di el golpe, yo no pierdo el conocimiento en ningún momento, siempre fui consciente de la gravedad. Caigo encima de Vampi, pero no sabía ni que era él. Yo sólo decía ‘me he reventado la cara’”.

El primero en llegar a socorrerlos fue Álvaro, el fisio, al que está enormemente agradecido: “La primera imagen que veo tras el golpe es a Álvaro viniendo hacia nosotros. Me sujetó el cuello y así estuvo casi veinte minutos hasta que vino la ambulancia a ponerme un collarín. Yo sabía que tenía algo grave. Me tapé la cara y después me miré los guantes y los tenía llenos de sangre de la nariz, aunque no me la he roto. Sí pensé que me había roto la mandíbula porque no la podía cerrar en principio, pero Álvaro me la tocó y parecía que no me dolía en exceso. Pero la cara sí; me decían que tenía hundida la parte derecha de la cara. Y ese fue un momento muy duro. Yo me he roto el metatarsiano de la mano, el cruzado hace once años cuando estaba en Las Rozas en Tercera y no es nada comparable al dolor que sentí el otro día, que era insoportable”.

El susto fue tremendo para todos los que asistieron al José Caballero. Tanto que durante algunos minutos preocupó a todos, incluidos los jugadores del Alcobendas. “Se portaron todos genial. Rangel, Sito y Lechuga, su delegado y cuerpo técnico… Solo puedo agradecerles todo ese apoyo. Y a mi equipo por supuesto; todo el equipo se portó genial”.

Acompañamos a nuestro protagonista en su relato: “Después, me montaron en la ambulancia y me llevaron al hospital más cercano, que era el de La Paz. Me hicieron varios escáner y vieron que tenía cuatro fracturas en la cara: el pómulo, el hueso orbital, el hueso malar… El problema es que se me ha fragmentado todo mucho y por eso no pueden operarme de urgencia, porque va a ser una operación larga y compleja. Dicen que necesitan estar en quirófano mínimo seis horas. Van a usar una técnica mediante GPS y ahora mismo mi cara es un puzle que tienen que ir uniendo pieza a pieza. Me han dicho también que no me va a quedar marca porque me operan por dentro de la boca, por el párpado del ojo y, si fuera necesario, me abrirían en la zona de la patilla. Aunque, bueno, eso ya me da un poco igual con tal de que no sienta mucho dolor”.

Mientras le hacían esas pruebas, el Parla seguía disputando lo que restaba de partido y Borrás no quería perderse detalle del encuentro: “En el box del hospital me tuvieron que poner morfina porque era insoportable el dolor que tenía, pero me estaba enterando de todo. Paco Castellano, nuestro delegado, me contó que en el minuto 80 expulsaron a Adri (el segundo portero) por coger el balón con la mano fuera del área y que se tuvo que poner de portero Agustín. Y luego cuando me dijeron que habíamos empatado (marcó Pesca para poner el 1-1) pensé: ‘es de locos lo de este equipo’. Dos compañeros que salen en ambulancia, el portero segundo expulsado, un jugador de campo jugando casi 15 minutos de guardameta… ¡Y encima marcas el gol del empate y sumas un punto! Es increíble el equipo”.

Con esta situación, el Parla necesita cubrir su baja en la portería con cierta urgencia. Sobre todo para el partido de este domingo. “A priori, parece que se complica lo de fichar a un portero, porque se perdería prácticamente lo que queda de temporada, pero el club va a intentar mover ficha para hacerlo posible. Si no es de manera inmediata, para las próximas semanas”, afirma Jimeno, que regresó de nuevo al club a mediados del mes de enero. “El vestuario ahora está ‘jodido’. Es un tema duro que le puede pasar a todo el mundo y estamos haciendo todos mucha piña, más todavía si cabe”, subraya.

La complicación de fichar a un nuevo portero proviene de la necesidad de tramitar la baja de Borrás, que sería aceptada por la federación sólo en caso de lesión de larga duración. “Yo voy a estar fuera toda la temporada y necesitan mi ficha para otro portero. El problema es que para eso necesito un informe que me tienen que hacer en el Hospital 12 de Octubre, que es donde me van a operar, que certifique que el periodo de recuperación para poder competir es superior a cinco meses. Así la Federación permitiría que puedan fichar a un nuevo jugador. Esta semana es que además Adri tiene que cumplir su partido de sanción. El Parla no tiene filial, por lo que tendría que jugar un chico del Juvenil, que a veces ha entrenado con nosotros”, argumenta el jugador.

Más allá de estas complicaciones, el mundo del fútbol modesto se ha volcado con el jugador, que reconoce sentirse “muy respaldado y querido”. “He recibido muchos mensajes de mi equipo y de otros equipos como Alcobendas, Villaverde, de la federación y del presidente, Paco Díez. De compañeros que he tenido en otros años, rivales que nos hemos enfrentado varias veces… Mucha gente. Casi no he parado de contestar mensajes”, explica.

Y aunque a cualquiera se le quitarían las ganas de volver a dejarse la otra mejilla, Borrás ya solo piensa en volver junto a sus compañeros a Los Prados: “Este sábado nos hacemos la foto oficial y ya estamos con la broma de “a ver con qué cara salgo”. Ya me ha bajado un poco la inflamación, la tenía como si fuera un pez globo. El ojo lo tengo morado entero, ya un poco tirando a amarillo y lo puedo abrir un poco más. Pero bueno, ya tengo ganas de acercarme el sábado al campo y el domingo me bajaré seguramente a ver el partido contra el Getafe B (11.30 horas) para animar a mis compañeros. El lunes a las 7:30 ingreso en el 12 de Octubre y el martes me operarán por la mañana. Sopa, yogur líquido y poco más puedo comer... Se me ha adelantado la operación bikini”, bromea entre risas. “Ya me encargaré de recuperarlo con algún homenaje, que Vampi me debe una cena”, puntualiza.