Juan Pablo, central de El Álamo, 'cuelga las botas' a los 41 años

Pablo, una historia de amor con el fútbol

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El pasado domingo Pablo jugó su último partido oficial vistiendo la camiseta de El Álamo. El eterno capitán, comandante de la zaga alameña, con 41 años, ‘colgó las botas’ tras cuatro temporadas en un club que siempre formará parte de su vida. 36 años ligado al fútbol, donde quedó claro una cosa, por encima del futbolista siempre quedará la persona

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Llegó la hora de parar, o al menos de momento. Llegó la hora de dar un paso hacia un lado para dar dos seguidos al frente. Llegó el día en el que tienes que pasar ese trago amargo, de vestirte de corto por última vez, al menos de manera oficial. Ese instante que parece que no va a acabar nunca, cuando pisas el césped para jugar el penúltimo partido de tu vida. La semana pasada Pablo anunció que dejaba el fútbol, al menos como jugador. A los 41 años, el central de El Álamo se despidió, después de 36 años ligado al deporte, o como él bien dice, “de una pasión, una locura llamada fútbol”. Por encima del futbolista, siempre está la persona. Esos valores son esenciales en la vida, y sobre todo en el deporte, para ser buen futbolista primero tienes que ser buena persona, y esa mezcla mágica la encarna también Pablo: “A mí me enseñaron unos valores que es ser humilde, ser persona antes que futbolista. Creo que desde juveniles me enseñaron eso, y hasta ahora creo que he sido fiel a esos valores”. 

Para ser futbolista, primero tienes que ser buena persona, Juan Pablo Ávila Pablos

Imposible no aguantar la emoción cuando en el minuto 86 se anunció el último cambio del partido entre El Álamo y el Tres Cantos. Pablo iba a ser sustituido por última vez, llevándose la ovación del Facundo Rivas, rendido a los pies de su siempre fiel capitán. El reloj se paró. Sentimiento en estado puro. La grada coreó su nombre, donde también estaba su familia y los dos pequeños de la casa, presenciando el instante en el que Pablo abandonaba el terreno de juego por última vez. Entre ellos también estaba su padre, Adrián, visiblemente emocionado en el emotivo momento en el que su hijo se despedía del fútbol –como futbolista- después de toda una vida viéndole jugar: “Recuerdo todo, algún partido me habré perdido, pero pocas veces. Empezó con siete años. No hizo falta enseñarle, yo no entiendo nada, todo ha salido de él. He disfrutado muchísimo, y creo que seguiré disfrutando. Tengo un nieto que también me dará muchas alegrías”, apuntó su padre Adrián.

“Ha sido una semana muy complicada, por el sentimiento que piensas durante todos los días y que al final llega el momento de decir hasta luego. Nunca habrá un último partido. Creo que siempre será un penúltimo”, apuntó Pablo, que nada más acabar el partido fue manteado por todos sus compañeros de vestuario del Club Deportivo El Álamo.

Partido homenaje a Pablo

Y es que la historia de Pablo es una intensa relación de amor con el fútbol, durante más de 36 años y cabalgando por clubes de barrio como Parcelas24 y 24A, Daval, Entrepeñas, C.M Leganés, Club Deportivo Artístico Navalcarnero, Parla, Rayo Majadahonda, Pozuelo, Villalba y El Álamo finalmente. Si las emociones han sido fuertes, lo mejor está aún por llegar, cuando el próximo domingo su casa, el Facundo Rivas, acogerá a las 11:30 horas  el partido homenaje a Pablo, entre El Álamo y los amigos de Juan Pablo. 

Siempre quedará la persona por encima del futbolista. Pablo siempre jugará, como a él bien le gusta decir, su penúltimo partido. Un espejo donde se deben mirar futbolistas del presente y del futuro. Un reflejo de bondad, donde lo que prima son los valores humanos por delante del resto.

¡Hasta pronto, capitán!

Foto: Twitter "@CD_El_Alamo