Desde el Lateral de Butarque

El Lega prefiere el calor del dinero

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Algo está cambiando en el CD Leganés. La cercanía que siempre le caracterizó con la afición empieza a enfriarse por el calor del dinero, y por la salida de mitos pepineros a la que se podría unir también Bustinza. Desde este Lateral de Butarque hago un llamamiento al club para que recapaciten antes de se conviertan en un club cualquiera.

Hace un año en este Lateral de Butarque tuve que dar un tirón de orejas al CD Leganés cuando se dejó llevar por La Liga para colaborar con esa desacertada llegada del saudí Yahia Al-Sheri al conjunto pepinero, dando la impresión de que el Lega se desviaba del camino, dejando atrás aquellos tiempos donde la afición era lo primero en lugar del dinero.

Lamentablemente a día de hoy me toca darles otro tirón porque el GPS blanquiazul sigue transitando ese camino. Mientras que desde el club piensan más en invertir en bolsa, en comprar una parcela para construir un hotel, o embellecer exteriormente todo el estadio salvo el lateral (de hecho ahora Butarque parece un pavo real), su relación con la afición empieza a ser más fría por dejar escapar ese calor cercano que siempre caracterizó al conjunto blanquiazul.

Parte de ese calor perdido se debe al éxodo de símbolos pepineros que, por diferentes motivos, fueron abandonando Butarque y que dejan como resultado un gran vacío en una afición que se siente igual que los Minions sin un líder a quien seguir.

Una ausencia de líderes que todavía puede ser peor si se confirma la salida de Bustinza al Levante la próxima temporada. El pasado martes se hizo saber que el Bustisaurio fue tanteado por el conjunto granota, después de no llegar a un acuerdo para prolongar su contrato con el Leganés. Un hecho frustrante cuando el “3” blanquiazul dijo abiertamente que quiere continuar en Butarque. La pérdida de Bustinza sería muy dolorosa para los aficionados porque para muchos, es una seña de identidad por el hecho de ser el obrero por excelencia de la plantilla, por la manera que tuvo de batirse el cobre ante la competencia en su posición desde que llegara por 2015, y por ser, además, el único superviviente junto a Szymanowski de ese equipo que hizo historia en 2016. Una marcha que rompería la costra de la salida de Serantes, y que haría que se repitiera el día de la marmota en las oficinas de Butarque como cuando se dejó marchar a dos jugadores tan importantes para el Lega como fueron Rubén Peña y Sergio Postigo.

Unai Bustinza, un símbolo para la afición pepinera por su garra y entrega, podría ser el siguiente en salir del Leganés.

Otro caso donde también los aficionados han mostrado su malestar fue con la caótica gestión de las entradas del partido de vuelta frente al Real Madrid.

El pasado 20 de diciembre, el club comunicaba a los abonados que tendrían que pagar 15 euros si querían ver el partido de vuelta. Hasta aquí todo normal porque en la cabeza de todos estaba el tener que rascarse el bolsillo, sobre todo porque la Copa del Rey NO está incluida en el abono de temporada. El problema vino cuando, de primeras, se comunica que únicamente se puede retirar el suplemento hasta el 3 de enero. Una fecha en la que, ni siquiera, se conocía el horario del partido haciéndose públicas las primeras muestras de desacuerdo entre los aficionados. Ante esta circunstancia ajena, el Leganés rectificó y amplió la compra de entradas para abonados hasta el lunes 7, prorrogándola después hasta el domingo 13 para dar más margen.

Sin embargo, el 3-0 de la ida sentenciaba la eliminatoria, conllevando a que quien todavía no hubiese retirado su entrada pasara de hacerlo. Al igual que otros que ya no iban a efectuar un pago mínimo de 40 euros por ver un partido de paja y a un Real Madrid plagado de suplentes. Todo eso afectó a la taquilla de tal manera que, según pasaban los días, se iban conociendo sorteos varios, reparto de entradas a jugadores de la cantera o invitaciones a equipos de barrio para evitar ver Butarque vacío por el fiasco en taquilla ocasionado por el resultado de ida. Unas medidas que no sentaron nada bien a esos abonados que pagaron religiosamente sus 15 euros a diferencia de otros que lo vieron gratis.

En mi opinión esta situación se pudo haber evitado mismamente esperando al final del partido de ida y, según el resultado, cobrar la vuelta o en este caso no haciéndolo pero aplicando como compensación el único día del club estipulado.  Pero nuevamente la cúpula pepinera se montó en el euro buscando asegurar una taquilla en lugar de facilitarle la vida al aficionado.

Por tanto, le rogaría desde este Lateral de Butarque al CD Leganés, ahora que todavía está a tiempo, que vuelva al redil que los hizo grandes. El redil donde club y afición caminaron juntos hasta el cielo, y que abandonen ese camino que el flautista de Hamelin del fútbol moderno los arrastra con esa dulce, pero engañosa melodía, hacia el precipicio donde yacen la cercanía y humildad de muchos otros equipos que antes también eran como ellos. En sus manos está seguir siendo un equipo diferente o ser uno más.

Foto portada: CD Leganés