Opinión del Lega

El espíritu de Serantes

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El CD Leganés se llevó la victoria 0-1 del RCD Stadium, donde muchos aficionados pepineros no pudieron dejar de acordarse de Serantes. En Pobla FM opino sobre algo más que una victoria en Cornellá, con una cierta relación al triste partido disputado el pasado noviembre. 

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Sábado 26 de noviembre de 2016. El CD Leganés jugaba partido de liga en el RCD Stadium frente al Espanyol. El equipo de Asier Garitano había empezado muy entonado el partido, y se le veía con ganas de seguir una buena racha tras lograr el primer triunfo en casa contra el Osasuna ese mismo lunes.

Pero algo truncaba las aspiraciones pepineras cuando, en el minuto 26, Serantes pisaba mal tras despejar un balón y caía al césped entre gritos de dolor. Brignoli tuvo que sustituirlo y ahí se acabó el partido para el Lega. La preocupación por el estado de salud del guardameta de Barakaldo influyó en el ánimo del equipo, que lo veían más negro que las equipaciones que lucieron ese día; y finalmente el Espanyol lograba imponerse por un claro 3-0. El resultado la verdad que fue el mal menor, más cuando se supo a las 48 horas del final del partido, que Serantes se rompió el ligamento cruzado anterior, y suponía el final de la temporada para el '13' pepinero.

Domingo 27 de agosto de 2017. Han pasado 9 meses de aquel triste partido, y el CD Leganés regresó al estadio perico para jugar el encuentro correspondiente de la segunda jornada de liga. Pero el equipo de Asier Garitano llevaba una baja ya habitual: la de Serantes. Desde aquel día el portero no ha vuelto a pisar un terreno de juego. Y aunque no estuviese de manera física bajo los palos del RCD Stadium, su espíritu y el recuerdo de ese día 26 estuvieron muy presentes durante los 90 minutos del partido, y como consecuencia de ello, se pudo traer la victoria a Butarque.

Este espíritu se hizo notar en las ganas y la entrega que mostraron los de la antigua Egáleo en cada jugada, sobre todo en el primer tiempo. Sólo había que ver la entrega (habitual) de Rubén Pérez, el mariscal del centro del campo. O la de su gran amigo Eraso, haciendo ese juego que el espectador no ve a primera vista. O qué decir de Gabriel, Omar o Szymanowski. La línea de tres cuartos estuvo impecable creando peligro constante.

Al igual que la defensa, que se mostró eficaz durante la segunda mitad aportando mucha seguridad cuando tenía la iniciativa el Espanyol. La velocidad que transmitían Rico y Zaldúa por las alas, el gran zaguero que partido a partido va demostrando ser Ezequiel Muñoz; o la seguridad de tener en portería a un cancerbero como Cuéllar. Un futbolista, el emeritense, que es el típico que como rival no lo puedes ni ver pero, a su vez, lo quieres en tu equipo. Lo que ya no sabría decir es si el espíritu de Serantes se encargó de desviar los remates de Baptistao, o esa peligrosa falta de Granero que hizo sufrir al "Pichu".

Mantovani celebrando junto a sus compañeros el gol de la victoria en Cornellá (foto: Laliga.es)

Y para el final dejo al otro gran ídolo pepinero junto al portero vizcaino: El capitán Martín Mantovani. El central argentino cumplía su partido 150 con la camiseta blanquiazul (aunque algunos digan que son 50), y además tal como dijo al finalizar el encuentro, esperaba un nuevo retoño al estar su mujer de 15 semanas (las semanas que pasaron desde San Mamés). Sin duda Mantovani tenía dos grandes motivos para salir de Cornellá con los 3 puntos. Y por eso al de San Miguel le tenía guardado el espíritu de Serantes la mejor de las sorpresas. Porque el '5' pepinero iba a ser el goleador que diera la victoria al Lega. Con la gran paradoja de que ese gol llegó en el minuto 28 (2 minutos después de la fatídica lesión), en la misma portería, y vestido con el color que Serantes llevaba en ese triste encuentro.

Posiblemente, según vayan leyendo esta opinión, puedan pensar que esto lo pudiese haber escrito el mismo Manuel Bartual. Pero aunque gran parte pudiese ser ficción, la realidad nos dice que, 9 meses después de la lesión de Serantes, el Leganés logró imponerse al Espanyol en su estadio como ayer contamos en Pobla FM. Una victoria que sirve para cerrar gran parte de esa herida que se abrió en aquel minuto 26. Y a su vez, supone romper varias maldiciones desde que se juega en el ático de nuestro fútbol. Pero lo más maravilloso, a la vez que anecdótico, para muchos aficionados blanquiazules es que, durante este parón de selecciones, el Leganés está tercer clasificado en La Liga; después de haber logrado 6 puntos de 6 posibles. Los únicos capaces de hacerlo, junto a la Real Sociedad y el FC Barcelona. Lo que deja a los de Asier Garitano a 36 puntos del objetivo (o 38 si siempre se recuerda el descenso del Deportivo en 2011).

Sólo nos queda ya una cosa para cerrar este asunto pendiente de Cornellá: que el espíritu de Serantes vuelva a ser visible bajo los palos de Butarque. Algo que, por suerte, ya queda mucho menos.

Foto portada: Marca