No era tapón, era rebote

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El título elegido para este texto es el de la leyenda de las nuevas camisetas de Pablo Lolaso, que si se forró con las de "Era campo atrás", con estas puede que consiga adelantar la jubilación. Es una pequeña concesión al cachondeo. Porque lo que viene a continuación es de una gravedad palmaria.  

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Lo que aconteció el pasado domingo en la calle Goya es historia del baloncesto español. Nunca antes había ocurrido nada igual. Jamás los árbitros habían errado en una acción decisiva tras una revisión en el vídeo. Uno, amante del baloncesto desde que tengo uso de razón, siente una profunda tristeza al ver que durante las últimas 48 horas todo esto se ha "futbolizado" hasta las profundidades de una charca pantanosa. Pero no se esperaba otra cosa. Es más, seguramente sea un paso adelante si atendemos a que para muchos el basket solo es noticia cuando dos jugadores se dan de hostias o un tipo de cualquier liga perdida se rompe la crisma tras un mate. 

Según mi información, los dirigentes del Real Madrid no piensan que los árbitros de la final, Juan Carlos García González, Miguel Ángel Pérez Pérez y Benjamín Jiménez, decidieron conscientes de que estaban cometiendo un error. Lo que les indigna es que no utilizaran todos los recursos tecnológicos que tenían a su disposición para lograr la certeza de lo que había ocurrido en esa última jugada. Podían consultar once tomas (la duodécima es la que apunta al marcador del pabellón) y solo vieron dos. Utilizaron apenas 51 segundos para hacerlo. He visto la final repetida y durante la transmisión de Movistar Plus se observa claramente qué dos secuencias ven los colegiados. Viéndolas como espectador no soy capaz de saber qué ha pasado en la acción entre Tomic y Randolph. En esa misma transmisión, antes y después de la la consulta de los árbitros, la realización ofrece un par de repeticiones en las que se observa con nitidez que el balón había tocado el aro. Rebote y no tapón ilegal. Esto quiere decir que los espectadores supieron en su casa lo que los colegiados no supieron apreciar con la tecnología a su servicio. Histórico y muy grave. Un error muy importante de los jueces. Marcará sus carreras deportivas. Decidieron muy rápido y sin todos los elementos disponibles para ser justos. 

Del domingo hasta hoy, y siempre movidos por sus intereses, muchas personas han ido escarbando en varios errores arbitrales que supuestamente se produjeron durante la final. Los famosos cinco segundos para sacar de Tomic que en realidad fueron cuatro largos, el corte de Kuric por fuera de la pista que nunca sería violación, sino un aviso y se vuelve a sacar. O la técnica a Pesic que los árbitros sí debían haber señalado. Y seguro que durante 45 minutos de un combate de esta magnitud hubo algunas más. Errores que han pasado, pasan y pasarán. Pero lo que aconteció en los últimos instantes de la prórroga es nuevo. No es normal que tres árbitros no vean la flagrante personal de Randolph a Singleton. Se trata de un error muy grave por el momento y por lo que hay en juego. Error humano, por supuesto, pero muy importante. Así ha de ser juzgado, como si Campazzo o Heurtel fallan una bandeja solos debajo del aro para ganar el choque. Y lo de la última acción es un paso más por todo lo relatado anteriormente. Porque los jueces contaban en ese monitor con imágenes que demostraban de manera palmaria que esa canasta no debía haber sido concedida como válida. Estos hombres deben de estar pasando un calvario. Intento ser empático en situaciones de este tipo porque yo me quedo muy jodido cuando patino en mi trabajo, algo por cierto bastante habitual.

Todo se ha encanallado y posiblemente aún se enmierde mucho más. Es asombroso, por ejemplo, que mucha gente censure que los árbitros cosignen las palabras de Campazzo y Felipe tras el partido. ¿Cómo no van a ponerlo en el acta? Así debe ser y así se hace en cualquier deporte. El comunicado de la ACB fue tibio y en las oficinas del Bernabéu crece la indignación. "No descartamos nada, valoramos todas las posibilidades", revelan varias fuentes del club cuando se les pregunta por el camino a seguir. Activan estudios jurídicos para comprobar la viabilidad de abandonar la organización. No van de farol. Yo pensaba que era un calentón, pero el asunto va en serio porque piensan que la ACB les suma poco y les resta mucho. Ocurra lo que ocurra, hay un antes y un después tras esta final de Copa. El vídeo está para ayudar, para hacer el deporte más justo. Por eso creo firmemente que algunas faltas no pitadas también deberían poder ser revisadas. 

Posdata. ¿Os imagináis que hubiera entrado la última chirimoya de Llull? 

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