Zaldúa y Cuéllar apuntalan la defensa y la portería blanquiazul

Los cimientos del coloso pepinero

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El CD Leganés se refuerza con la cesión de Zaldúa por parte de la Real Sociedad, y con el fichaje del portero Pichu Cuéllar procedente del Sporting de Gijón. En Pobla FM opino sobre la llegada de ambos jugadores, y de la situación de la plantilla pepinera 17/18.

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Si algo nos está dejando claro el CD Leganés con la planificación de su segundo año en primera, es que es lo más parecido a la construcción de un edificio. Porque los arquitectos Txema Indias y Asier Garitano han empezado a trabajar creando los cimientos. Tras las llegadas de Tito, Siovas, Raúl García y Rubén Pérez, esta semana se confirmaron las llegadas de Joseba Zaldúa e Iván Cuéllar.

Del joven jugador vasco poco os voy a poder decir ya, porque mi compañero Chema Broncano realizó para Pobla FM un gran análisis de Zaldúa. Lo único que puedo opinar es que es una llegada muy aplaudida por gran parte de la afición. Porque el donostiarra ya es un jugador experimentado en La Liga (60 partidos en 4 temporadas). Y gracias a su resistencia y sus múltiples caminos de ida y vuelta por la derecha, deja para esta temporada bien cubierto el lateral derecho. Su llegada le hará tener un bendito problema a Asier Garitano a la hora de elegir si ha de ser titular él o Tito. Y un dato que me alegra especialmente es que, aunque viene en calidad de cedido sin opción a compra, sí que podría jugar ante la Real Sociedad; puesto que los txuri-urdines NO aplicaron la llamada cláusula del miedo al hacerse cargo de la ficha el conjunto pepinero.

Pichu Cuéllar y el fantasma de Brignoli.

Por su parte Iván "Pichu" Cuéllar llega fichado desde el Sporting de Gijón para las dos próximas temporadas a coste 0 como es habitual en el Lega, haciéndose únicamente cargo de la ficha del guardameta. Sin embargo, la reacción de la afición con el fichaje del portero extremeño es algo inversamente proporcional a la llegada de Zaldúa.

La llegada de Cuéllar al Leganés produce una sensación de confianza, pero a su vez despierta inquietud en la afición. Porque como ya sabe cualquiera que siga algo al conjunto blanquiazul, uno de los jugadores más queridos por los pepineros es el que será su competidor en la portería: Jon Ander Serantes. Para comprobarlo solamente hay que acercarse por Butarque, y ver las numerosas camisetas con el número 13 del meta de Barakaldo en distintos colores. Y teniendo en cuenta lo ocurrido la pasada temporada con Brignoli, hay algo de miedo entre los aficionados (yo incluido) de que pudiese invocarse a su "fantasma", en forma de carencia de minutos. Más si cabe porque Garitano insistió mucho en que esta temporada quiere 3 porteros.

Lo que está claro es que, una vez Cuéllar se enfunde el triángulo con los laureles, será uno más de la plantilla apoyándolo como a cualquier compañero; y a quien se le deseará que todo le vaya bien en los dos años que ha firmado. Porque su suerte será la de todos los pepineros que desean cumplir los 90 años en primera división. Porque si algo puede aportar Pichu es una experiencia igual, o más, que la que dejó Iago Herrerín cuando llegó para suplir a Serantes.

Cuéllar tiene en su haber 263 partidos disputados. 108 de ellos en la máxima categoría, y logró el Zamora de plata hace 3 temporadas cuando logró ascender con los rojiblancos hace ya 3 temporadas.

Números y datos para confiar en el portero emeritense, más si cabe al ser una petición expresa de Asier Garitano, y que Serantes se espera que esté al 100% a partir de septiembre. Por ese motivo, durante sus vacaciones, el vasco ha aprovechado a ponerse a punto para estar lo antes posible como podemos ver a través de sus Redes Sociales.

Con esta doble incorporación el CD Leganés deja los cimientos de este edificio de primera finalizados, a falta de unos pequeños remates en la parte trasera y central de la estructura. Al igual que en la siguiente altura, que sólo le queda hacerle un pequeño remache en la columna vertebral (¿Eraso quizá?). Antes de abordar la cubierta delantera y poder clavar la bandera final, porque es ahí donde estará la clave para que este edificio de primera sea tan firme como la casita del hermano mayor de los tres cerditos. Solo espero que no haya un lobo feroz en forma de equipo grande, que pudiera hacerse resentir a esta ilusionante construcción pepinera con alguna salida importante. Porque a este coloso empieza a vérsele muy buena pinta.