El último reinado madrileño

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El Campeonato de España de selecciones autonómicas de fútbol sala aún no ha podido reanudarse después de dos años de pandemia. En la categoría juvenil masculina la selección madrileña se llevó todos los focos gracias tanto a una fase previa como a una fase final espectaculares. Así fue cómo Madrid sub-19 logró alcanzar el éxito, con el seleccionador José Luis Encinas a la cabeza.

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Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
De lo contrario no empieces siquiera.

Y lo harás.
A pesar del rechazo y
de las ínfimas probabilidades,
y será mejor que cualquier cosa
que pudieras imaginar.

Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
No existe una sensación igual.
Estarás sólo con los dioses
y las noches arderán en llamas.

Antes de que se intuyese la llegada de la pandemia y cuando todos vivíamos una vida que ya seguramente no recuperemos. Antes de que el maldito coronavirus se instalase de forma casi perpetua en nuestra sociedad. Antes de que tuviéramos que ir con mascarilla. Antes de estar pendientes del reloj una y otra vez por el toque de queda. Antes de tener que contar las personas con las que podíamos pasarlo bien… Unas semanas antes de todo ello, un grupo de chicos de la Comunidad de Madrid hacían historia y devolvían al fútbol sala madrileño al lugar que siempre le ha pertenecido.

Demasiadas temporadas llevaba la selección sub-19 madrileña sin probar las mieles del éxito. Además, en 2019 el conjunto de la capital fue encuadrado en uno de los grupos más difíciles de los últimos años en el Campeonato de España de selecciones autonómicas, ya que se tuvo que jugar el pase con Cataluña, Castilla-La Mancha -que a la postre fue el equipo que logró el pase a la fase final- y País Vasco.

La eliminación de los chicos de Christian Marquina fue un golpe muy duro por las esperanzas que había puestas desde hace mucho tiempo en esa generación formada por jugadores como Álvaro Recio, Cristian Molina (campeones de Europa sub-19 con España), Manu Cebrián o Guille Barreno. No obstante, solamente un año después una selección madrileña sub-19 renovada se hacía con el título en Las Rozas.

La resiliencia, clave para salir adelante

Los chicos de José Luis Encinas se disputaban el grupo C de la fase previa con Navarra, Cantabria, Castilla y León y La Rioja. En principio el grupo parecía más asequible que el del año anterior, pero nada más lejos de la realidad. El primer partido fue el mejor ejemplo de ello: Castilla y León llegó a tener una ventaja de cuatro goles cuando quedaban menos de veinte minutos para el final del encuentro, pero el cuadro madrileño supo reaccionar antes de que fuera tarde.

Gracias al portero-jugador y al buen hacer de Rivera y Vargas (con dos goles cada uno), la selección madrileña sub-19 daba la vuelta al marcador, aunque no sin suspense. A falta de 26 segundos para el final, Miki marcaba el gol de la victoria y Rivera anotaba el definitivo 6-4 en la última jugada. El enfrentamiento ante el combinado castellanoleonés dio la suficiente confianza a los madrileños, que vencieron con relativa facilidad los otros tres duelos de su grupo (9-0 a La Rioja, 5-0 a Cantabria y 4-1 a Navarra) y confirmaban su clasificación para la fase final. Esta remontada fue crucial para el futuro del cuadro madrileño, como bien indica Encinas: “Tuvimos un antes y un después que fue salvar con una remontada increíble contra Castilla León en la fase previa; ahí nació el equipo que luego fue campeón”.

Madrid tuvo que remontar a Galicia para clasificarse a la final | Imagen: Enrique Serrano - Golsala.com

Así pues, el combinado sub-19 se volvía a clasificar a un fase final de un Campeonato de España de selecciones autonómicas después del batacazo de la temporada anterior, en el que ya habían llegado sin opciones a la tercera jornada de su grupo tras perder con Cataluña y Castilla-La Mancha. No obstante, el seleccionador Encinas supo desde el principio que el camino no iba a ser fácil, sobre todo por la selección navarra, a la que veía con muchas opciones de salir campeona de grupo. “Jugábamos una fase previa muy difícil y ante muy buenos equipos, ya que todos iban a ser complicados; en concreto Navarra lo había preparado con un excelente equipo y con opciones de ser campeón”, comenta.

Rivera y Miki coronan a la selección madrileña

Apenas un mes después de ganar el grupo C de la fase previa, la selección sub-19 de la Comunidad de Madrid se iba a enfrentar a Galicia en las semifinales. El conjunto gallego había quedado primera en su grupo después de ganar los tres partidos a Extremadura, País Vasco y Melilla. Los dos contendientes de la otra semifinal eran la Comunidad Valenciana y Andalucía, que a la postre disputaría la final contra la selección madrileña.

La semifinal cumplió con todos los requisitos que se esperan de un partido de tanto nivel. Tanto Galicia como Madrid mostraron su mejor versión y dieron al público un gran espectáculo. La selección gallega llegó a ponerse dos veces por delante en el marcador, pero un gran Rivera acabó con los sueños de los chicos de Roberto Testa. El capitán madrileño, que el año anterior se había perdido la fase previa por una lesión, anotaba un hat-trick para ayudar a su equipo a clasificarse para la final.

Si en la semifinal el protagonista había sido Rivera, en la final los focos iban a señalar a Miki. El por entonces jugador de la UDRB iba a imitar a su compañero al lograr un triplete de goles ante una Andalucía que poco pudo hacer ante la superioridad madrileña. El partido no tenía mucha historia, ya que la selección madrileña sub-19 se coronaba como nuevo campeón de España al ganar 1-5 al conjunto andaluz.

Según las propias palabras de José Luis Encinas, “fue una final donde todo salió perfecto”. Los madrileños tenían en sus pies volver a ser campeones siete años después de su último título en categoría juvenil, por lo que la motivación era máxima. Sobre eso, el seleccionador dejó que cada uno de sus jugadores entendiesen a su manera el partido que iban a disputar: “La motivación tiene que ser algo individual y natural, solamente debíamos evitar posibles nervios y sobreponernos a una semifinal durísima”.

Un Campeonato de España para recordar

Han pasado dos años desde que la selección madrileña sub-19 se alzase como campeón del último Campeonato de España de selecciones autonómicas de fútbol sala. Pocas semanas después de la obtención del título la pandemia nos sacudía a todos. Llegaron el confinamiento, los guantes, las mascarillas, la distancia interpersonal, las PCR… La RFEF, debido a la mala situación sanitaria, decidió suspender el torneo al año siguiente. Todo parecía indicar que en este 2022 se volvería a disputar, pues el torneo estaba preparado para disputarse entre los meses de febrero y marzo. Sin embargo, la llegada de la variante ómicron ha provocado que la Federación Española lo vuelva a aplazar, como mínimo, hasta el mes de abril. Y solo si la situación ha mejorado lo suficiente.

Después de todo lo que ha cambiado nuestra sociedad y de que no se haya podido volver a disputar este torneo, la obtención de dicho logro tiene aún mucho más valor del que todos le dieron en su momento. “Es una gesta a la que no le dimos todo el valor que tiene, ya que un campeonato de España nunca se olvida y menos ganándolo de esa manera, con aquel equipo y con un gran entrenador como Encinas”, reconoce Rivera. Además, el capitán se quitó el mal sabor de boca del año anterior de la mejor manera posible, pues en 2019 no pudo acudir debido a una lesión: “Fue una satisfacción muy grande poder participar en condiciones físicas óptimas y llevar el brazalete de aquella pedazo de selección llena de jugadores top”.

La selección madrileña supo reponerse a los imprevistos para alcanzar el éxito | Imagen: Enrique Serrano - Golsala.com

El entrenador madrileño coincide con el actual jugador del Soliss FS Talavera y tampoco tiene dudas en que todo se ve con una mirada diferente dos años después de campeonar con la selección madrileña sub-19 en el pabellón de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas ante la escuadra andaluza: “Siempre con el tiempo se da más importancia a lo que se logra, y con la pandemia mucho más; fueron días increíbles con chavales excepcionales”.

La unión de dos generaciones, la clave del éxito

Además de la gran calidad de todos y cada uno de los futbolistas que la integraban, la competitividad fue uno de los rasgos característicos de dicha selección. Ejemplo de ello fueron los partidos ante Castilla y León (remontada de 0-4) y ante Galicia (semifinales), en los que los pupilos de José Luis Encinas lograron dar la vuelta a resultados muy desfavorables a base de tesón y esfuerzo.

El propio seleccionador admite que, al margen de intentar, en primer lugar, clasificarse para la fase final y, en segundo lugar, ganar el Campeonato de España de selecciones autonómicas, uno de los principales objetivos era competir contra todo y contra todos sin poner excusas. “El objetivo en ambas fases era ser muy competitivos y dejar de ser una selección para ser un verdadero equipo y una familia dentro y fuera de la pista; si lográbamos eso, pelearíamos por el reto, casi obligado, de hacer que Madrid peleara por el título”, confiesa.

Así pues, la Comunidad de Madrid sigue siendo el vigente campeón de la categoría sub-19 masculina. Rivera, al igual que el entrenador Encinas, cree que la clave para salir campeón fue la remontada ante Castilla y León en el primer partido de la fase previa: “Hicimos un buen equipo y había química entre nosotros, pero empezamos a creer en nosotros mismos, sobre todo, después remontar un 0-4 a Castilla y León en el primer partido del campeonato”.

Otra de las claves del título fue lo bien que conocía José Luis Encinas a ese grupo de jugadores. El seleccionador madrileño había logrado el Campeonato de España sub-16 en 2018 con muchos de ellos, por lo que ya sabía lo que era alcanzar el éxito junto a esos jugadores un par de años atrás. “Una de las claves fue conseguir lo que desde el principio tenía en mi cabeza, que era unir a dos muy buenas generaciones”. Además, admite que aprovechó “la confianza y seguridad que el campeonato de cadetes les dio a los de segundo año”.

Un seleccionador que lleva la victoria en su ADN

José Luis Encinas, el líder del cuerpo técnico, volvió a llevar al conjunto madrileño a lo más alto, como ya hiciera en 2013 con la última generación de juveniles que lo había conseguido. Siete años antes había hecho campeones a jugadores como Álex Fuentes, Raúl Jaén, Raúl Jiménez, Pablo Ibarra o Jorge Santos, así que su cuerpo técnico y él decidieron motivar a sus chicos antes de la final con ese último título logrado en 2013: “Pusimos un video del último año que tuve la suerte de ser campeón con los juveniles, el último en esa categoría en la que lo habíamos hecho”.

Rivera, capitán de Madrid sub-19, recoge el trofeo de campeón | Imagen: RFEF

Pero ese no había sido su logro más inmediato. En 2018 dirigió a la selección sub-16 que venció en las Islas Baleares el Campeonato de España. Cinco de los que salieron campeones en categoría cadete en Palma de Mallorca (Rivera, Montero, Charly, Mario Gómez y Antón Fraile) volvieron a ser llamados por José Luis Encinas para conseguir que Madrid levantase un trofeo que llevaba más de un lustro sin ganar en categoría juvenil.

Aún no se sabe cuándo podrá intentar revalidar Madrid ese título. La nueva generación de jugadores, comandados por el entrenador Adri Martiño, aún no han podido disfrutar de la experiencia que supone un Campeonato de España de selecciones autonómicas. Nadie puede saber todavía si la nueva selección que está intentando armar el exentrenador de Santiago Futsal, Torrejón Sala o AD Alcorcón FSF va a ser capaz de igualar los logros de sus antecesores. De hecho, es imposible saber si este año 2022 va a poder celebrarse el ansiado torneo nacional. Por lo tanto, por el momento solo queda recordar con satisfacción el éxito de ayer. El mañana nunca muere, así que no podemos demostrar (aún) si cualquier tiempo pasado fue mejor.