FINAL UEFA FUTSAL CUP - INTER FS 5-2 SPORTING

La Quinta de Ricardinho

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El astro portugués guía a Inter FS en una de las etapas doradas de su historia: consigue su quinta Copa de Europa de Futsal tras vencer 5-2 al Sporting CP en el Príncipe Felipe de Zaragoza. Iguala a Playas de Castellón (2002, 2003) como único equipo que ha conseguido dos entorchados consecutivos. En semis apeó al Barça Lassa con dos goles del capitán Ortiz (2-1). (Foto de portada: Sandra Santiago - Movistar Inter) 

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Casi como un mal sueño, Sporting Club de Portugal volvía a verse las caras con Movistar Inter 357 días después de caer en Kazajstán 7-0 en la Final de la UEFA Futsal Cup del año pasado. Esta vez confiaban en que fuese diferente, pero al final la historia fue casi la misma: el dominio absoluto de Inter le llevó a agarrar un asa de la copa desde los primeros minutos. Además, si en el equipo de enfrente está el megacrack mundial, peor aún. Y es que Ricardinho marca diferencias como ningún otro jugador puede hacerlo en el deporte del 40x20.


Apenas tres minutos había consumido el reloj cuando Gadeia (3’) inauguró el luminoso. Ya habían avisado antes con sendos disparos Rafael y Elisandro, pero fue el brasileño el que culminó una maravillosa asistencia en diagonal de Ricardinho con un chut seco a la escuadra. Nada que hacer por parte de Sousa, cancerbero lisboeta. 


Un minuto después Ricardinho estaba a punto de ampliar la renta con un disparo desde doce metros, pero el larguero repelió el balón. Tras ello, y un nuevo disparo del mago Ricardinho, llegó el empate portugués. Una contra que culminaba Cavinato (7’) rematando al segundo palo. El empate no hizo más que reactivar a Inter, que reclamó un penalti tras un arrollamiento de Sousa a Solano dentro del área. Nada señalaron los colegiados, como nada señalaron un minuto después cuando medio pabellón y el banquillo madrileño pidió gol de Gadeia en una jugada que sacó el portero sobre la línea. La tele aclaró las dudas, no después de varias repeticiones. 


Y a la tercera fue la vencida. La cogió Ricardinho (10’) en media cancha, Bebe le hizo el bloqueo y el genio se sacó un disparo durísimo ante el que nada pudo hacer el meta. De nuevo Inter estaba por delante, de nuevo Sporting tenía que remar a contracorriente. Y es que Ricardinho no sólo los mete. Ni tampoco los da únicamente. También los evita, y a siete del descanso sacó bajo palos un balón a Varela, cuando ya había batido a Jesús Herrero. Tras ello, otro golazo, este de Elisandro (13’). La cogió en banda de espaldas, tanteó a su par y, cuando vio la oportunidad, se giró como un rayo y sacó un latigazo a la escuadra que ampliaba la renta y hundía a los portugueses. 


Tras un tiempo muerto de los verdiblancos intentó echar toda la carne en el asador, y al menos vimos cómo los portugueses empujaban la meta de Herrero. Fruto de ello llegó una de las jugadas polémicas, donde Ortiz cometió penalti sobre Dieginho a ojos de quien escribe. A ojos de quienes mandan, los árbitros, no hubo nada. Con todo y con esto nos fuimos al descanso, y a la vuelta, un nuevo gol de Inter. Esta vez Rafael (23’) era quien robaba en medio campo y tras un par de bicicletas se sacaba un disparo raso que no conseguía detener el meta Sousa. La cara de angustia del hombre viendo cómo entraba el balón era digna de un largometraje americano de sobremesa. Pobre. 


Con este gol casi se murió el partido. El dominio interista fue absoluto, y pudo ampliar la renta si el palo no hubiese evitado sendos goles de Gadeia y Ricardinho. Especial atención hay que prestar a la jugada de éste último, que se sacó un chutazo desde campo propio cuando el meta portugués estaba adelantado y, de no ser por la madera, hubiese marcado un gol para la Historia. 


 Recortó distancias con juego de cinco el Sporting con un gol de Diogo que, tras el juego en rombo, recogía la pelota en la fronta y batía a Herrero en el mano-a-mano. Pudo Inter haber matado definitivamente el partido si Gadeia hubiese acertado a marcar un diez metros cuando restaban dos minutos al crono. En ambos casos, pues se tuvo que repetir, Marcao detuvo el lanzamiento del interista. 


Pero poco más había que decir. Pola (40') marcó el quinto y definitivo a puerta vacía cuando restaban sólo cuatro segundos. Ganó el mejor: el que había sido mejor, el que fue mejor en los cuarenta minutos y el que tiene el mejor jugador actual en sus filas (MVP de la Final). Porque las cosas como son, nada de esto sería sin él: Ricardinho. La guinda de una tarta repleta de flores. El mejor del mundo rodeado de los mejores sólo puede tener un resultado. Y es que si Ricardinho es el mejor de la Historia o no lo dirá el tiempo. Pero nadie puede dudar que, actualmente, el futsal no tiene nadie como él. Nadie que arrastre tanta gente al pabellón, nadie que haga lo que él hace en un campo. Nadie que diga lo que él dice. Con o sin razón, Ricardinho es un ejemplo para todos y él lo sabe. Por eso es como es. Por eso, gracias a él, Inter FS suma su quinta Copa de Europa. La Quinta de Ricardinho. Viva él.