Vettel gana en Australia por delante de Hamilton y Bottas; Sáinz octavo y Alonso rompió la suspensión

Ahora sí que ha vuelto Ferrari

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Fue en 2015 cuando Sebastian Vettel, recién llegado casi a Maranello, pronunció su frase tras ganar en Malasia: "Ferrari is back" (Ferrari ha vuelto). La realidad desmintió al alemán, y Mercedes siguió dominando el Mundial, perdiendo alguna que otra carrera, pero ganando los campeonatos. El de 2015 y el de 2016. El inicio de éste parece diferente. Mercedes sigue por delante, pero por poco. Y cualquier error, como el cometido hoy en Australia, le deja fuera de la primera posición.

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Corría la vuelta 17. Un Hamilton nervioso explicaba por radio a su equipo que los neumáticos no iban bien, que no había agarre. Por el espejo retrovisor veía un coche rojo, pilotado por Vettel, cada curva un poco más cerca. Tampoco demasiado, pero el británico no cejaba en su empeño con su equipo. Algo había que hacer. "Box, box" le dijeron por radio. Hamilton entró, cambió neumáticos y salió detras de un Max Verstappen al que aún le quedaban unas cuantas vueltas para sustituir las gomas.

Fue el momento clave de la carrera. Justo en ese momento, con esa decisión tomada en segundos entre el piloto y su equipo -entre los que hay especialistas pegados a ordenadores que simulan lo que puede pasar durante el resto de la carrera- Lewis Hamilton perdió en Australia. Verstappen, incluso con un coche claramente inferior, le mantuvo tras él muchas curvas, primero, y muchas vueltas después. Con estos coches de 2017, entre dos y tres segundos más rápidos y con mayor aerodinámica, adelantar no es tan fácil. Y lo sufrió en carne propia el británico que fue perdiendo los segundos suficientes para que cuando Vettel cambió las ruedas, éste saliera por delante de él. 

No es que Ferrari tenga mejor coche que Mercedes. Aún no. Todo indica, y se verá confirmado en las próximas carreras, que los alemanes aún corren un poco más que los italianos, unas dos o quizá tres décimas por vuelta. Pero es una ventaja mucho más reducida que la de años anteriores, donde Hamilton, Rosberg y su equipo podían cometer algún error y les daba tiempo a subsanarlo. Hoy el fallo estratégico ha sido muy serio y ha resultado definitivo tras las 57 vueltas. Victoria de Vettel por cierto, impecable en su pilotaje, que con su constancia no dio ninguna opción a Mercedes para enmendar su error.

Fue una de las pocas historias relevantes de una primera carrera, en el circuito urbano de Albert Park, en la que se pudo ver a un Bottas que fue de menos a más en su rendimiento, hasta el punto de acercarse lo suficiente a Hamilton para inquietarle en su segunda y frustrante posición; a un Raikkonen que dio por bueno su cuarto puesto y decidió no tomarse las cosas muy en serio hasta que le dieron un bocinazo desde el garaje porque Verstappen se le acercaba peligrosamente; y a Massa logrando una meritoria sexta posición que sin embargo, apenas llama la atención a nadie. 

Fue bonito el duelo que mantuvieron Sergio Pérez y Carlos Sáinz por el séptimo puesto. El español asegura que perdió "entre 5 y 7 segundos" para dejar pasar a su compañero de equipo, Kvyat, que hizo dos paradas -la segunda, a solo seis vueltas para el final, completamente absurda-. Nadie sabe si sin ese tiempo perdido hubiera podido adelantar al mexicano. Muy buena posición, octava, de Sáinz, que promete dar muchas más alegrías este año, especialmente si el motor de su Toro Rosso, de la marca Renault, evoluciona y da más rendimiento. Quizá podrían estar muy cerca de sus socios Red Bull.

Alonso tuvo que abandonar tras romper la suspensión cuando era 12º (Foto: McLaren Honda)

Y lo más espectacular el adelantamiento a Alonso de un Ocon que llevaba desesperado muchas vueltas tras el asturiano, incapaz de superarle a pesar de que el McLaren no corre, y Hulkenberg, que no tenía tantos miramientos y se quiso quitar de encima al coche británico-japonés en la primera ocasión que tuvo. Tres coches alineados en la entrada de la curva, a la que McLaren llegó el tercero del grupo.

Y Alonso

Capítulo aparte merece el análisis del bicampeón español. Fernando Alonso asegura que realizó "una de las mejores carreras de su vida", tras una clasificación en la que "todo fue sin problemas". Es decir, exprimió lo mejor del coche el sábado, no cometió errores...y todo para salir décimotercero. Ya en carrera, aguantó la décima posición hasta que fue imposible y después la suspensión -que depende de McLaren, no de Honda- se rompió y tuvo que retirarse a cuatro vueltas del final. El coche en palabras del propio Alonso "es unos 35 km/h en recta más lento que los demás", la misma diferencia entre un peatón caminando y un coche en zona urbana. Espera y reclama una reacción. Pero si la hay, algo que visto lo ocurrido en años anteriores no está nada claro, es imposible que sea suficiente para colmar las expectativas del español, que sería estar entre los cinco primeros. Es muy posible que la posición de McLaren sea similar, y ya veremos si por delante, de Sauber. Fuera de Q3, y de Q2.  El asturiano debe afrontar su tercer año en McLaren sabiendo que seguramente será el último antes de buscar otras oportunidades, dentro o fuera de la Fórmula 1. Y solo estamos en la primera carrera. 

Foto de portada: Scuderia Ferrari