Triunfo de Vettel y golpe al Mundial de Ferrari, que no ganaba en Mónaco desde 2001

Fórmula 1: Carlos Sáinz sexto en Mónaco por delante de Hamilton

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Sebastian Vettel ha conseguido ganar en Mónaco en una carrera donde Raikkonen, que había conseguido la pole, se lo puso fácil a su compañero de equipo. Ferrari consigue así un doble objetivo: Ganar la carrera, donde no lo conseguía desde 2001, y hacerlo con el piloto que necesitaba los puntos para el Mundial. El séptimo puesto de Hamilton permite a Vettel aumentar notablemente su distancia. 

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Hacía dieciséis años que Ferrari no ganaba en Mónaco. Fue Michael Schumacher,  en 2001, el último que había conseguido llegar primero con un bólido rojo. Hasta que Sebastian Vettel ha conseguido, en este 2017, volver a pasar por la bandera de cuadros en primera posición. Lo ha conseguido con cierta tranquilidad, en una primera parte de carrera casi plácida, detrás de su compañero de equipo, Kimi Raikkonen. Pero las órdenes, visto lo visto, parecían claras, aunque no ha sido una maniobra descarada. 

En un circuito donde no se puede adelantar, el único momento posible para que el segundo se convirtiera en el primero con discreción ha sido en el cambio de neumáticos. En este caso, cambio forzado por la reglamentación, porque los "ultrablandos" habrían aguantado perfectamente la carrera completa. Pero tras un inicio sin sobresaltos, con escasísimos adelantamientos y con todos los pilotos tomando precauciones y tranquilidad, Ferrari daba aviso a Raikkonen para cambiar ruedas, éste salió a pista y Vettel aún aguantó cinco vueltas más donde mantuvo sus buenos tiempos ya sin nadie por delante. El finlandés, por detrás, iba rápido pero no tanto. Para cuando Vettel cambió ruedas, Kimi ya quedaba detrás de él. No cabe duda de que esta acción estaba perfectamente diseñada y contaba con el visto bueno de todos los protagonistas, incluido Raikkonen, que sacrificaba una posible victoria por el bien del equipo y su posible renovación de contrato. 

Por detrás, Hamilton apenas había sido capaz de ganar una posición, para ser décimosegundo tras pasar a Vandoorne en la primera curva. El de McLaren frustró las posibilidades de puntuar de su escudería por vez primera en esa misma curva, a pocas vueltas para terminar, cuando intentaba protegerse de un adelantamiento y se iba contra las protecciones. Su compañero de equipo, Jenson Button, protagonizó la imagen de la carrera al ser demasiado optimista en la curva anterior al túnel y golpear al coche de Verlein, al que puso literalmente en posición vertical junto a la valla, en un accidente sin consecuencias. De nuevo los dos McLaren Honda, este fin de semana sin Alonso, se quedaban sin puntuar.

Button golpeó a Werlein y el choque dejó fuera a los dos coches. Foto: @F1

Este choque convirtió el final de carrera algo más divertido. El coche de seguridad eliminó los márgenes de tiempo y se convirtió en una contrarreloj.  Bottas, que había perdido la posición frente a Ricciardo tras una inteligentísima estrategia de Red Bull jugando con sus dos pilotos, se veía sorprendido por la agresividad de Verstappen. Y detrás de ellos, Carlos Sáinz, espectacular durante todo el fin de semana, soportaba la presión de nada menos que de Lewis Hamilton. Ambos perseguidores se colocaron a escasos centímetros de los coches que tenían por delante mientras los cuatros esquivaban muros y vallas en la estrechísima Mónaco. Pero el madrileño, que está pidiendo a gritos con su conducción estar en un coche de los que luchan por el Mundial, aguantó bien las embestidas del británico, deseoso de no perder demasiados puntos en el Mundial, aunque no lo suficientemente agresivo como para quedar fuera de carrera. Sáinz es un piloto maduro, rápido e inteligente. Es hora de que alguna de las escuderías punteras, o que aspiran a serlo, le ofrezcan un buen coche. Si no es Red Bull, que no parece tener sitio, quizá sea otra. Pero lo cierto es que el madrileño está llamado a ser uno de los que pueden ganar carreras. Solo hace falta un coche que no sea filial de nadie. Veremos si, como dicen unos y otros, termina en Renault la próxima temporada. Quizá sea otro el destino, esto puede dar aún muchas vueltas. Pero en Mónaco ha hecho un fin de semana brillante, con una crono espectacular y un sexto puesto en carrera sin cometer errores y enfrentándose a un lobo de la categoría de Hamilton y Mercedes. Mucho más no se le puede pedir.