El sexto hombre no fue suficiente. El Movistar Estudiantes cae en casa 78-86 ante un Herbalife Gran Canaria liderado por Bo McCalebb (19 putnos) y Pablo Aguilar (15 puntos). El primer tiempo fue muy disputado con alternancias continuas en el marcador gracias a las intervenciones de Jaime Fernández (18 puntos al final del partido) y Edwin Jackson (27 puntos para el máximo anotador de la liga) por el lado del Estu y la de Albert Oliver (12 puntos finalmente) por el del Gran Canaria, terminando el segundo cuarto 42-41 para los locales. La segunda parte empezó muy bien para los de amarillo y consiguieron poner tierra de por medio en el marcador; y aunque los hombres de Salva Maldonado intentaron reducir la diferencia no consiguieron darle la vuelta al marcador.

Albert Oliver marcaba a su antiguo equipo.


Y Fernández/Jackson contestaban en el marcador.
Y entonces comenzó un festival de tapones en ambos lados de la pista.

Aguilar comenzaba a taponar.


Y Traoré y Brizuela no se quedaban atrás.

Hasta Savané se unió a este recital.
El Palacio era una olla a presión, la afición animaba durante todo el partido y hubo momentos en los que las decisiones arbitrales aumentaron aún más el nivel de decibelios.


Ni Maldonado ni Brizuela entendían las decisiones arbitrales.

Una antideportiva levantó al banquillo local.

Y la grada respondió con pitos hacia el cuadro arbitral.

Finalmente derrota del Estudiantes que le deja con un 3-6 en la parte media de la clasificación.


