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Leyendas del basket madrileño a las que no he visto jugar. Capítulo 2
Leyendas del basket madrileño a las que no he visto jugar. Capítulo 2

Leyendas del basket madrileño a las que no he visto jugar. Capítulo 2

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Los nacidos en los 80 nos podemos tirar el pisto, pero sólo les hemos podido ver en vídeo o tener recuerdos muy difusos. Sigo repasando leyendas del basket madrileño a las que no vi jugar con Corbalán, Cvjeticanin y Taylor.

Si quieres aquí tienes el capítulo 1. 


JUAN CORBALÁN

“El mejor base español hasta Calde, Ricky y el Chacho… y para el Real Madrid, lo sigue siendo”

Hasta la llegada de Calderón, Ricky y el Chacho, había unanimidad absoluta en que el doctor era el mejor base de la historia del baloncesto español… y en la web del Real Madrid lo siguen defendiendo sin problema alguno en su ficha en la sección Leyendas.

Jugó 17 años en el Real Madrid, lo que es un récord de longevidad impensable en el baloncesto actual, donde casi rezas para que el jugador de casa no te salga bueno de verdad para que no se vaya al año siguiente a otro club o a la NBA.

Como tantos jugadores que vivió la conversión de Liga Nacional a ACB muchos de sus registros anteriores a la actual liga se han perdido o están difusos; pero sin embargo la falta de datos concretos ayuda a aumentar las leyendas, que es de lo que estamos hablando en este artículo.

Hoy en día dirige el Instituto de Rehabilitación Funcional La Salle, lo que hace intuir a quienes no le vimos que esa inteligencia y visión necesaria para llegar a ser médico la aplicaba en la pista. Pese a que se retiró hace 26 años, vistiendo la camiseta del extinto CB Valladolid, el suyo sigue siendo un nombre más que reconocible en el mundo del basket.

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DANKO CVJETICANIN

“El defensor respira aliviado, se sienta Herreros. Joder, pero sale el Yeti”

No, Zagreb is not Madrid. Pero no vamos a limitar el baloncesto madrileño a los nacidos en nuestra región. El escolta croata llegó al Estudiantes en 1992, con la plata de Barcelona en el cuello y de puro rebote. Por edad podría tener recuerdos nítidos de él, pero me enganché al basket unos años después.

Sólo defendió dos años la camiseta negra de Caja Postal… pero qué dos años. Para que nos hagamos una idea de qué suponía un fichaje así, sería como si ahora el Estu pudiera traerse a Teodosic o De Colo… pero a precio de americano medio.

Aquel Estu acojonaba desde fuera, claro. Con Alberto Herreros – el mejor jugador español de la década de los 90 y uno de los mejores anotadores de la historia- formaba una pareja escandalosa. Unas veces juntos, aunque imagino (sí, estoy hablando de cosas que he visto poco, y en vídeo) que la mayoría supliéndose el uno al otro.

Ponte en el papel del defensor que respira aliviado “uf, por fin me sientan a Herreros” para llevarse el disgusto de “joder, y me ponen al Yeti”.

Su hijo, Filip, también jugó en el Estu, en edad junior, aunque de ahí iría a probar suerte a la NCAA. Porque Danko, aunque nunca jugó en EEUU, conoce bien el baloncesto estadounidense: es uno de los responsables de scout internacional de Philadelphia 76ers. Igual fue quien les dijo que se llevaran a Sergio Rodríguez…

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RON TAYLOR

“Si un 2,13m cotiza ahora ¿cómo lo rompería en 1973?”

Ya que he abierto la veda a los no madrileños… voy con una de mis historias favoritas. La del primer extranjero fichado como tal en la historia de Estudiantes: Ron Taylor. Ya escribí sobre él en mi antiguo blog, y en la revista oficial del Estu,  mano a mano con el maestro Alonso de Palencia.

A este no le he visto jugar ni en cintas de super8, pero cuentan las crónicas que supuso un impacto tremendo. ¡Era un 2.13m! Si eso cotiza en el hiperfísico baloncesto actual, ¿cómo lo rompería en 1973?

En las fotos ves a un tipo inmenso, con cara de brutérrimo que le valió el apodo de “El Tuercas” por su parecido con Frankenstein con patillas setenteras… pero elegante de cara al aro.

Con experiencia en la ABA, era un jugador que ahora sería comunitario: estaba casado con una alemana ¡del este! a la que conoció cuando jugaba ¡en Viena! y que también era su agente.

Pero si eres muy friki, le conocerás no por sus años de baloncestista, sino por haberle visto en Agárralo como Puedas,  Ace Ventura o  la serie Star Trek: al dejar el basket se pasó a la interpretación, con el nombre artístico de Tiny Ron (el pequeño Ron).

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