Copa del Rey Semifinales: Real Madrid 95 Valencia Basket 76

A Todo Gas

Un excelente tercer cuarto es suficiente para que el Real Madrid se lleve de forma clara un gran partido contra un valiente Valencia Basket que aguantó hasta el descanso las embestidas de un equipo que jugó con el turbo metido y con grandes actuaciones personales. Ahora los blancos se medirán al FC Barcelona en su 39ª final de los últimos 50 torneos disputados y siendo la quinta final de Chus Mateo como entrenador del Real Madrid en los seis que ha disputado su equipo.

O ganas o te vas a casa. Ese es el lema en la Copa Endesa y lo que la hace tan atractiva para el mundo del baloncesto. Te encantaría dejarte ir en un partido para guardar físico para el siguiente encuentro, pero el rival siempre querrá dar su última gota de sudor para voltear el marcador. Son cuatro días de nervios, alegrías, tristezas, frustración, fracaso y júbilo, pero sobre todo de baloncesto. El jueves lo pudimos comprobar en el partido ante UCAM Murcia donde los murcianos siempre estuvieron dentro de un partido en el que el Real Madrid parecía tener controlado. Y tras la victoria de Valencia Basket en la prórroga ante Dreamland Gran Canaria, el equipo de Álex Mumbrú se enfrentaría por cuarta ocasión esta temporada al Real Madrid. Tres victorias del Real Madrid en los tres enfrentamientos anteriores pero ninguno con un margen superior a la decena de puntos y ninguno siendo de eliminatoria. Ayer era el partido indicado en el calendario para los dos equipos, ambos querían llegar a una final y les iba a costar mucho más que en cualquier partido de liga regular.

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Sin cambios en el roster del Real Madrid, volvían a quedarse fuera Eli NDiaye y Carlos Alocén para la decimotercera semifinal copera de los últimos quince años. Chus Mateo repetiría el mismo quintero que ante UCAM Murcia con Facundo Campazzo en el base, Dzanan Musa y Gabriel Deck como aleros y con Guerschon Yabusele y Edy Tavares en la pintura. Dos minutos tardaba el Real Madrid en conseguir su primera canasta en juego del partido, mientras que Valencia Basket lograba con Brandon Davies sacar de la zona a Tavares con sus 2/2 en triples. Pero con el buen hacer de Gabriel Deck, el Real Madrid inició un esplendoroso recital en el primer cuarto ya no solo por sus puntos anotados, sino porque lo conseguían contra una enorme defensa de Valencia Basket que consiguió 7 rebotes 5 asistencias 3 robos y 4 tapones en los primeros diez minutos de partido. Por tanto, hay que destacar el parcial de 16-0 del Real Madrid en 4 minutos con 8 puntos de Dzanan Musa para un curioso 19-8 en el minuto 7 de partido. Pero ya hemos hablado del “16”, ahora toca hablar del “0” de Valencia Basket en esos cuatro minutos donde Edy Tavares conseguía 5 rebotes de los 17 de todo el equipo en el primer cuarto donde también lograron tres tapones – cuatro lograba Valencia Basket – en un partido donde saltaban chispas en cualquier enfrentamiento personal. Pero un 0-7 de parcial de Valencia Basket en el último minuto, colocaba el definitivo 23-17 para el Real Madrid al final del primer cuarto. Y es que el partido se terminó ajustando pese al 44% en tiros de campo del Real Madrid y los ya comentados 17 rebotes logrados.

Y ese parcial hacía fijarse más en los malos números del Real Madrid en defensa cono el 1/5 en triples o las 5 pérdidas de balón en ese primer cuarto. Por lo demás, estábamos presenciando un buen partido del Real Madrid que lograba superar la buena muralla defensiva que formaba Álex Mumbrú dentro de la zona que no le servía en ataque con su bajo 33% en tiros de campo. Pero la estrechez del marcador hacía no confiarse a los blancos que siguieron enfrascados en defender intensamente a su rival para volver a tener una amplia diferencia tras un 7-3 de parcial con cinco puntos consecutivos de Sergio Rodríguez. Pero la muralla valenciana en defensa empezaba a producir sus réditos empezando un parcial de 3-9 para el 33-29 para el Real Madrid en el minuto 25. Pero si el Real Madrid no estaba acertado en ataque, logró aparecer nuevamente Sergio Llull como contra Breogán para anotar él solito 8 puntos consecutivos y volver a estirar la diferencia hasta los 9. Pero fue irse el capitán y nadie cogió su acierto en el tiro y lo aprovechó Valencia Basket para meter el miedo en el cuerpo al partido con el 3-11 de parcial que dejaba el 42-39 para el Real Madrid en el último minuto de la primera mitad. Pero el Real Madrid no atendía a miedos y logró con un 6-0 de parcial contestar la mejora de Valencia Basket para llegar al 48-39 para el Real Madrid al descanso. 48 puntos anotados con 46% en tiros de campo y ya 27 rebotes para 59 de valoración.

Esto partía de la ofensiva, con 11 puntos de Dzanan Musa, 8 de Sergio Llull y 7 de Gabriel Deck, pero es que en defensa los blancos mantenían a raya los buenos minutos de Valencia Basket que llegaba a tirones a las faldas de su rival pero que vieron como Poirier con 4 rebotes y Campazzo con 5 asistencias en el segundo cuarto asomaban el hocico en el partido. Porque se estaba empezando a avecinar una tormenta anotadora de esas que nos ha venido acostumbrando el Real Madrid esta temporada. Porque el equipo de Chus Mateo encendió el turbo en este cuarto logrando 18 puntos en cinco minutos, siendo de mayor intensidad en un parcial de 13-0 en solo 3 minutos donde el Real Madrid sentenciaba la semifinal con Campazzo y Poirier como estelares para lograr un increíble 66-44 en el minuto 25 de partido. Ahora la muralla defensiva de Valencia Basket cayó ante tal muestra de golpeos de los jugadores del Real Madrid que tampoco bajaba su intensidad defensiva permitiendo únicamente cinco puntos de un Valencia Basket que rondaba los 40 en toda la primera mitad. Pero ya lo advertimos en la crónica del jueves, la Copa Endesa tiene esa particularidad que todos los partidos son a vida o muerte y que todos los equipos quieren perder “matando” y por tanto Valencia Basket no iba a dar su brazo a torcer tan fácilmente. Pero en el tercer cuarto el Real Madrid era un torbellino en ataque, con un 69% en tiros de campo y con el desenlace de los 9 puntos de Guerschon Yabusele que sentenciaba aun más el partido con el 80-55 para el Real Madrid al final del tercer cuarto. 32 puntos 69% en tiros de campo 57% en triples y 39 de valoración con solo 6 asistencias.

Esas seis asistencias anunciaban que el juego del Real Madrid era más individual y rápido sin necesidad de jugada elaborada. Valencia Basket solo podía lograr 16 puntos con un 33% en tiro de campo y 13 de valoración, viendo como se les escapaba una nueva final. Pero sí era un partido de eliminación y siempre hay que darlo todo y los levantinos lo intentaron con un claro 2-12 de parcial en 3 minutos que amenazaba con igualar de nuevo el partido con el 82-67 en el minuto 33 de partido, pero Sergio Llull y Rudy Fernández supieron detener el ataque valenciano ya que solo anotaron cinco puntos en los cinco minutos posteriores y perdiendo la paciencia y las formas dejando en una pobre actitud ante la afición taronja. No fue el mejor cuarto del Real Madrid que ahora sí, se dedicó a contemporizar su ventaja hasta el definitivo 95-76 que lleva a los blancos a su 38ª final en los últimos 50 torneos oficiales, siendo la quinta final de Chus Mateo en sus seis títulos como entrenador jefe del Real Madrid. Vincent Poirier con sus 10 puntos 8 rebotes 3 tapones y 22 de valoración fue el MVP del partido donde también destacaron Dzanan Musa con 16 puntos y 5 rebotes y Facundo Campazzo con 10 puntos y 7 asistencias. Gran partido del Real Madrid que tendrá esta tarde una nueva prueba de fuego, ganar al FC Barcelona en la gran final para conseguir su 29ª Copa Endesa y el segundo torneo de la temporada.

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